| Pues sí: sobran los motivos |
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| Escrito por Juan José Coronado | ||||||
| jueves, 19 de febrero de 2009 | ||||||
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El era entonces un niño, debía tener ocho o nueve años. Es más; recuerdo que me comentaba que al año siguiente haría la primera comunión. Yo lo mandaba a hacer puñetas cada vez que me lo decía. ¿Cómo coño iba a hacer la comunión un tío que nos ganaba a todos nadando y que me llegaba a mí -con mi 1,95- casi a la altura del hombro?.
Pues no le faltaba razón, y recuerdo a su madre confirmándome que, efectivamente, el zagal estaba en edad de catequésis. En aquel momento, tuve la sensación de que no había que perderle la pista a aquel rubio pecoso, capaz de mantener sin apuros una conversación con gente ocho o diez años mayor que él. No voy a ejercer de madre de la Pantoja ni de descubridor de talentos, pero creo que fui yo, si no me falla la memoria, el primero que lo entrevistó cuando aquellas sensaciones se iban confirmando. Recuerdo las caras que me ponían en mis amaneceres periodísticos cuando trataba de vender una entrevista con un pollo de trece años que, al parecer, tenía alguna facultad. Pero a todo esto, el niño se iba haciendo mayor, y vaya si crecía. El ojo clínico de un buen amigo de su familia diagnosticó lo que, cada vez, le daba en la nariz a más gente: Ceuta se le quedaba pequeña.
Y así fue. E hizo las maletas. En principio no pesaban mucho. Cada viernes: a la salida del colegio, el primer barco y carretera, en el coche del tío Miguel hacia Málaga. Partido, exhibición y regreso a Ceuta. El niño tenía, parecía, capacidad de asumir que nadie le iba a regalar nada. Llegaron unos señores de Barcelona, y se lo llevaron, posiblemente antes de saber usar una cuchilla de afeitar. De ahí en adelante, todo es historia.
Hoy el niño es una estrella mundial. Aquel rubio que nos ganaba nadando a tíos con siete y ocho años más que el ha cumplido todas las expectativas. Incluídas las del señor del ojo clínico, que responde al nombre de Manel Estiarte, y que algo debe saber de esto.
Por eso, sobran los motivos para que el nuevo pabellón polideportivo -cercano, por cierto, a su domicilio familiar- lleve el nombre de Guillermo Molina Ríos, el mejor deportista ceutí de la historia. Porque a la juventud de esta tierra no le sobran espejos en los que mirarse, y se que algunos niños del Caballa quieren ser de mayores "como Guillermo". Porque siempre hizo bandera de Ceuta y porque los homenajes hay que tributarlos en vida y, si es posible, en plenitud de la actividad por la que se colocan coronas de laureles. Y porque, en vista de que mi intuición y la de las personas que lo rodean y supieron llevar por el buen camino no ha fallado mucho, me da que, encima, lo mejor está por llegar...
1. 19-02-2009 18:57 Querido amigo Juanjo: Si por esqueleto es, seguro que más de uno intuyó en ti un excelente "avant piqué" cuando estuvistes por el Caballa. En fin, tu te lo perdiste y el wzaterpolo tb. Dicho lo cual, te agradezco el apoyo que brindas a Guillermo, pues es cierto SOBRAN RAZONES; sobre todo porque, quien puede ser más protagonista del deporte que un deportista; esto lo dirán todos y cuantos, sin serlo, luchan cada dia para que se practique el deporte, y que jamás ejercerian de protagonistas de nada y mucho menos por encima de los que lo son con luz propia "los deportistas". Pero, es que, además Guillermo se lo merece, sobre todo, por deportista, pero más que nada por DEPORTISTA en mayúsculas; Insisto Juanjo, de niño no te vi, pero, viendote, intuyo que hemos perdido un magnifico "avant piqué". Un abrazo 2. 20-02-2009 04:03 No, si de niño sólo estuve un verano, que es justo aquel que comentaba, con lo cual no es difícil lo que me comentas. Si, hubiera podido jugar pero mis abdominales a la inversa demuestran que he sido, a cambio, campeón del mundo de callos con vinagre en modalidad de pan mojao y levantamieto de vidrio y barra fija. Ya en serio: Guillermo se lo merece, y no sólo por la trayectoria profesional. Un abrazo, Juan Carlos 3. 20-02-2009 05:54 No hay que olvidar, que también hay mucha gente que ha dado mucho por el deporte de esta ciudad y que también sobran los motivos para que el pabellón lleve su nombre. En mi modesta opinion creo que debería ser el nombre de alguien que haya estado trabajando con la base ceuti, que haya estado día a día sufriendo los contratiempos de no tener donde entrenar, que haya estado día a día y de forma gratuita siendo criticado por su labor. Ese es el ceuti que merece el nombre del Pabellón, para grandes deportistas ya habrá tiempo. 4. 20-02-2009 08:26 No te falta razón, Trapatoni, y es difícil atinar con un nombre que nos deje a todos satisfechos. Pero mídelo por este parámetro: ¿cuanta gente habrá en Getafe que haya trabajado por el deporte base, desinteresadamente?. Y el estadio lleva el nombre de Alfonso Pérez Muñoz. Y añado a lo que tu expones: me parece absurdo -con todo el respeto- que el mosaico del 54 represente a Miguel Muñoz, cuando perfectamente podrían haber estado ahí los Nolete, Paco Anta, Paquirri, Antonati, o tantos otros del fútbol y otros deportes. Ahora bien: creo que hay nombres de calles por poner, y nombres de calles que, posiblemente, pudieran ser sustituidos. Además, hay muchos pabellones de barriadas -Pedro Lamata, Zurrón- etc, que no tienen más denominación que el de la barriada que los alberga. No se que os parecerá. 5. 21-02-2009 04:33 Guillermo Molina Ríos es un ejemplo para todos/as los/as jóvenes de Ceuta y simplemente por este motivo (pues los otros le sobran), el polideportivo debería llevar su nombre. Además no sólo sería un homenaje a su persona sino a toda su familia porque nadie podrá negar lo que ha luchado y lucha diariamente la familia Rios por el deporte ceutí 6. 21-02-2009 15:13 Nadie discute que Guillermo Molina es un jugador profesional y un ejemplo para mucha gente. Lo que no esta tan claro es que él sea merecedor del nombre del polideportivo por el simple hecho de ser deportista profesional. Es hora de empezar a cambiar lo de valorar más al personaje mediático que al que día a día sufre las consecuencias de entrenar en nuestra ciudad. 7. 22-02-2009 05:34 Y que me dicen de JOSE MARIA RODRIGUEZ PORTILLO, el primer presidente del Instituto Ceuti de Deportes, y ee ALFONSO LOZANO, entrenador de los delfines, con mucho valor de lo que esta haciendo en esas condiciones 8. 22-02-2009 06:33 Pues tampoco les faltan méritos, Cristina. Insisto: es un tema complicado, puesto que siempre se nos quedará alguien en el tintero. 9. 22-02-2009 18:24 Antonati, Juan Mur, Emilio Cozar, Alfredo Ronda, Eugenio Canas... Muchos son merecedores de llevar ese nombre. Total que al final lo ideal es ponerle Pabellón deportivo "Pedro de Meneses" y se acabo el jaleo. 10. 23-02-2009 13:47 A los que podríamos añadir los nombres de Felipe Estenaga, Nacho Domínguez Meca, el chaval este (Murcia de apellido) del voleibol -no recuerdo el nombre, que me disculpe si alguien es allegado y lee esto-, los hermanos Lesmes, Bravo, Julio Soler, Nayim o Antonio Pérez Cospedal. Por cierto, que este último fue, en Tokio 64, el primer ceutí olímpico. Bien es verdad que tampoco hizo nada del otro mundo, pero en aquella época no había plan ADO ni gaitas milagreras, y nadie se acuerda de el. En fin.. 11. 07-09-2009 18:41 de verdad os creeis que el pabellon no merece el nombre de un jugador de tanto nivel internacional, quien de todos los nombrados merece que su nombre se ponga en un pabellon deportivo sino un deportista, sino miren el caso de jose ramon lopez diaz-flor, ni esta muerto ni es mucho mas importante que este chaval que ademas de repito ser el mayor deportista a nivel internacional de la historia de ceuta tiene la gran calidad que tiene guillermo como persona. De verdad se me llena la boca de decir que es UNA GRAN PERSONA Y UN EJEMPLO PARA LA JUVENTUD DE CEUTA, y que no todo es futbol e hipocresia en este mundo Escribir Comentario
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Le conocí en el verano de hace ya la tira de años. Era, creo, en 1993. Yo pisé por primera -y última vez- la piscina del Club Natación Caballa, merced a unos cursillos que aquel año, y a diferencia de otros tantos, me pude permitir hacer. Por no se qué extraña conjugación de planetas, en el verano del 93 septiembre asomaba para mi como un trámite y no como una fecha de exámenes de reválida.





