Ciudad y Trace tratan la extinción de su contrato con Tragsa como salida hasta que haya nueva concesionaria

Un operario de Trace, en el centro de la ciudad.

El Gobierno de la Ciudad Autónoma y Trace han dado este miércoles un paso más hacia una posible extinción por mutuo acuerdo, sin responsabilidades de parte con las consiguientes sanciones económicas, del contrato de limpieza pública viaria y recogida de residuos que trae por la calle de la amargura a la vista del estado de Ceuta al Ejecutivo de Vivas.

En un tuit, el portavoz de Caballas ha criticado que "el Gobierno de Ceuta pretende rescindir el contrato de limpieza con Trace para dárselo a Tragsa, que con la ciudad más sucia que nunca recibiría otros 17 millones de euros al año".

Sin posibilidad legal de ampliar el contrato otra vez o de conseguir un refuerzo para Trace en forma de "complementario" de Tragsa, el Gobierno del PP había apostado por apretar las clavijas a la concesionaria para que esta cumpliese, costase lo que costase, los Pliegos de la prestación al pie de la letra

Este miércoles, sin embargo, la salida más probable para el entuerto con el malestar social existente y las elecciones a la vuelta de dos años parece que es una ruptura amistosa y una encomienda de gestión a Tragsa, que se haría cargo del trabajo durante los "aproximadamente dos años" que llevaría preparar, convocar y resolver un nuevo concurso público.

La extinción amistosa tiene, no obstante, sus complicaciones, ya que Trace reclama al menos 4 millones de euros al Gobierno y debe venir refrendada por informes técnicos que excluyan responsabilidades de parte en el fracaso de la adjudicación.