FRONTERA

Los coches marroquíes sin seguro internacional, en mal estado o que no conduzca su dueño no entrarán en Ceuta

Los coches marroquíes sin seguro internacional, en mal estado o que no conduzca su dueño no entrarán en Ceuta
Imagen de archivo.
Imagen de archivo.  

Las autoridades españolas darán durante los próximos días un paso más para intentar controlar el desmadre fronterizo y, frente a las dificultades legales del país vecino para vetar el acceso de vehículos, equipararán las condiciones de tránsito con las de cualquier otra frontera o las del propio Reino alauita.


Las autoridades españolas darán durante los próximos días un paso más para intentar atajar el desmadre fronterizo. Si Marruecos tiene problemas legales para vetar el paso por el Tarajal de coches que no conduzca su propietario, como se propuso hacer unas semanas, desde Ceuta se va a elevar el listón de exigencias con los vehículos que están en un estado impresentable, que carecen de seguro internacional o que no conduce su dueño, al menos no como si tal cosa.

Los automóviles en esa situación dejarán "en breve" de poder acceder a la ciudad autónoma, según han explicado a Ceutaldia.com fuentes de toda solvencia..

En la práctica, el nuevo marco de exigencias equiparará las que se imponen a los ciudadanos de Ceuta para cruzar a Marruecos, que tampoco pueden hacerlo con utilitarios sin seguro válido fuera de territorio español (esto es, con la 'carta verde' vigente como requisito imprescindible) o salvo excepciones muy reguladas como las del cónyuges si el conductor no es quien figura en la documentación del vehículo.

La nueva regulación del tránsito de porteadores del 'Tarajal II', pero no solo, porque antes ya se advirtió este fenómeno, ha multiplicado el tráfico de mercancías en vehículos que hacen noche en la carretera de Castillejos para, a partir de primera hora de la mañana, entrar en la ciudad con el objetivo de volver preñados de productos o entrar en Ceuta por la tarde para regresar al día siguiente.

Esta semana, los ya conocidos 'parones' cuando en Bab Sebta hay mandos o aduaneros especialmente exigentes" o rigurosos, llámese como se quiera, se han escapado de todo control. Los coches han empezado a estacionarse en la carretera que va del centro hasta la frontera o, peor, sus conductores los han abandonado directamente en la calzada para intentar causar el mayor problema posible buscando que desde la Delegación se pidiese a Marruecos más laxitud para aliviar el caos.

Las autoridades españolas no piensan ni quieren ser cómplices durante más tiempo de ese tipo de 'chantajes' de hecho, saldado la última vez este martes con dos detenidos y la intervención de los efectivos antidisturbios de la Guardia Civil. Para ello se va a acotar, se espera que con el respaldo y la cooperación de Marruecos, la entrada masiva de cualquier vehículo, en cualquier condición y sin casi ningún control, de coches procedentes del país vecino que terminan durmiendo en la explanada de Juan XXIII o congestionando media ciudad.