CORONAVIRUS

CSIF acusa a Delegación y Ciudad de poner en riesgo la salud de la Policía Local, que custodia a la denunciada

CSIF acusa a Delegación y Ciudad de poner en riesgo la salud de la Policía Local, que custodia a la denunciada
Un agente de la Policía Local sin protección en el pabellón de la Libertad./archivo
Un agente de la Policía Local sin protección en el pabellón de la Libertad./archivo  

La Policía Local tiene la tarea de custodiar en su vivienda a la joven que está denunciada tras saltarse el aislamiento domiciliario después de haber sido confirmado que tenía COVID19. Y el sindicato CSIF ha explotado denunciado públicamente Delegación y el Gobierno de la Ciudad están poniendo en “grave e inminente riesgo la salud del Cuerpo de Policía Local”, hasta el punto de exigir el relevo del mando operativo por considerarlo “fundamental para evitar el contagio de la plantilla”.

Los riesgos no vienen tanto de la última misión encomendada, asegurarse que la que fuera el sexto positivo de coronavirus en la ciudad se salte el confinamiento domiciliario como por la falta “absoluta de medidas que deberían estar tomándose desde hace ya 12 días que venimos exigiendo desde esta central sindical, y a día de hoy no se han tomado”.

EL sindicato cree que se está corriendo el riesgo de “que en caso que alguno diera positivo en contagio por coronavirus, grupos o unidades enteras podrían ver comprometida la seguridad en nuestra ciudad”.

Así el sindicato compara la situación de Ceuta con la de otras localidades en las que se han puesto en marcha medidas para alargar el periodo de reclusión en los domicilios de los agentes e incluso se han dispuesto turnos con un tercio de la plantilla tan sólo operativa, para evitar que en caso de contagio se contaminen grupos o unidades enteras.

“En Ceuta por desgracia tanto para los agentes del cuerpo de Policía Local como, de toda la ciudadanía en general, siguen trabajando todos los agentes de Policía Local a tiempo completo y sin descanso, provocando que, haya unos 75 agentes en el turno de mañana, otros 75 distintos el turno de tarde eso sin contar, el resto de agentes que están en oficinas, emisora, atestado, información, etc”, relata el sindicato a través de un comunicado.

Y a esa organización de máximo servicio se suma la última orden dada a varios agentes: “Custodiar la puerta de la vivienda de una de las últimas personas infectadas por el COVID19 para impedirle la salida en el caso de que así lo intente, algo que sólo se podría realizar procediendo a su detención, lo que aseguraría sin duda alguna el contagio de los agentes que realizaran la actuación. Este grave hecho ordenado a los agentes pone directamente la salud de los mismos comprometida en exceso dejando a merced de dicha ciudadana y de su buena voluntad, la salud de los agentes, de sus familias y de los ciudadanos en general, ya que tras dichos servicios, realizarán otros con contacto directo con muchos ciudadanos”, cuestiona CSIF.

El sindicato considera toda esta organización “una grave imprudencia” y avisan que en el momento que haya un infectado “tendremos que poner en cuarentena a decenas y decenas de policías, quedando así, desabastecida totalmente de policías nuestra ciudad”.

Y más allá de la organización el sindicato denuncia la inexistencia de “contenedores especiales donde depositar guantes tras su uso, los cuales en la actualidad son depositados en las papeleras ordinarias con el peligro que ello conlleva e incluso, compartiendo espacios con paraguas al no tener paragüeros ni otros muchos medios”.

CSIF se queja también de que la jefatura sólo recibe ordenes del Ministerio y aunque los representantes sindicales han intentado contactar con la administración no han tenido éxito hasta la fecha.

“La Delegación del Gobierno y el Gobierno Local debe terminar de jugar con la salud de los agentes y de los ceutíes antes de que tengamos que pasar por ese mal trago que podría causar que la salud de los agentes y la seguridad en Ceuta quede totalmente comprometida”, insiste el sindicato.

Y avisa: “No dudaremos en ningún momento en llegar hasta las últimas consecuencias en el caso de que por culpa de decisiones políticas de personas que incluso en muchos casos, están recluidas en sus despachos, se ponga en peligro la vida ni de empleados públicos ni de los propios ciudadanos”.