CSIF DENUNCIA

Cucarachas, humedades y filtraciones de aguas residuales en los Juzgados de lo Contencioso

Cucarachas, humedades y filtraciones de aguas residuales en los Juzgados de lo Contencioso
Humedades y filtraciones en los Juzgados.
Humedades y filtraciones en los Juzgados.  

CSI-F denuncia el lamentable estado de las instalaciones de los Juzgados de lo Contencioso Administrativo con filtraciones de aguas residuales, humedades, cucarachas e incluso ratas. Y así día tras día “desde hace años”, lamentan desde el sindicato.

Cuando cada día, a eso de las siete de la mañana, llega Armando Sanmartín llega a su trabajo en los Juzgados de lo Contencioso Administrativo de la calle Fernández, su primera tarea es abrir de par en par las ventanas, para desalojar el penetrante olor a desagüe, fregar los charcos formados por  las aguas residuales que se filtran y  echar el insecticida por todos los rincones para frenar el avance las cucarachas. Y así día tras día “desde hace años”. “Llamamos a mantenimiento, lo parchean y ya está, pusimos la denuncia en Inspección y aún no han venido”, se lamenta Sanmartín, delegado sindical de prevención de CSIF.

Pero solo son parches, soluciones parciales y temporales. “Cuando no es una pared, son los bajantes, sino sale del suelo, cuando no son las cucarachas, los mosquitos hasta rfatas, sino sale por un sitio sale por otro, queremos una solución, no podemos vivir de esta forma”, denuncia Sanmartín, “son aguas fecales, aguas grises”. Pese a todo, admite el delegado sindical, no se han planteado la posibilidad de una huelga, “hay demasiado trabajo”.

Un trabajo que deben hacer rodeados de humedades, con un penetrante olor a desagüe que hace difícil estar en los Juzgados. “Pero los trabajadores están obligados a trabajar en unas condiciones pésimas”, lamentan desde CSI-F, “los trabajadores nos aguantamos y venimos y punto, hay demasiado trabajo”.

Unas condiciones de trabajo que, temen, puede pasar factura  a su salud. “¿Quién nos dice que dentro de cuatro años no nos sale algo? Preguntan, rogando para que, como se les ha prometido decenas de veces, les trasladen a otra sede.