JORNADAS FORMATIVAS

El delegado de Menores de la Fiscalía del Estado pide repartir solidariamente a los niños migrantes solos

El delegado de Menores de la Fiscalía del Estado pide repartir solidariamente a los niños migrantes solos
Huete, este jueves, junto a la fiscal de Sala Delegada contra la Violencia sobre la Mujer del Supremo, Pilar Martín.
Huete, este jueves, junto a la fiscal de Sala Delegada contra la Violencia sobre la Mujer del Supremo, Pilar Martín.  

El Gobierno de Vivas no es el único que cree no es "justo" que ciudades "pequeñas, con muchas necesidades y escasos recursos, vulnerables y amenazadas" como Ceuta y Melilla deban seguir soportando la presión asistencial creciente que genera la llegada de menores migrantes solos. El fiscal de Sala Coordinador de Menores de la Fiscalía General del Estado, José Javier Huete, se ha alineado este jueves casi literalmente con la reivindicación, la "llamada de socorro", lanzada desde la Ciudad al Estado.

“Hay que analizar quién tiene que hacerse cargo de ellos porque no es razonable que se concentren en territorios, como sucede en Ceuta, donde por volumen son inatendibles. Tener a cientos de chicos en un centro [en ‘La Esperanza’ ya hay cerca de 430] no es algo operativo: no se les puede dar formación ni prepararlos para un recurso posterior”, ha dejado claro de pronunciar una conferencia titulada ‘El Procedimiento de Menores, Especialidades, Medidas Cautelares, trámite de audiencia y Ejecución de Medidas’ en las jornadas formativas organizadas por el Colegio de Abogados en el Hotel Puerta de África.

A su juicio lo que hay que hacer es “poner de acuerdo a la Comisión Interautonómica para la distribución de estos chicos en base a la solidaridad y que quienes no tienen este problema ahora colaboren en la solución del que padecen Ceuta, Melilla y algunas ciudades andaluzas”.

Huete también se ha posicionado contra la criminalización, siquiera verbal, de los niños y adolescentes extranjeros solos: “A mí el término MENA no me parece muy adecuado porque se usa incluso de forma despectiva: son menores migrantes que no tienen un adulto de referencia al llegar al territorio nacional y a los que el Estado se ha obligado legalmente a darles tratamiento asistencial de protección”.

Desde su punto de vista, “no se les tiene que vincular o no con delitos por ser menores migrantes” y “no se les puede cuestionar porque reciban atención como cualquier menor español que se quede sin un adulto de referencia protector”. “Hacerlo es caro, sí, un problema en época de crisis, pero hay que recuperarlos, formarlos, educarlos y darles un futuro porque para eso nos hemos obligado con nuestra legislación”, ha opinado.

"Hay que sacarlos del foco mediático"

“En el tema de los menores migrantes no acompañados hay que sacarlos del foco mediático: no pueden ser el centro de atención que determine cuál es la intervención del Estado porque ya está establecida. Que cambien la ley si quieren”, advirtió sobre los partidarios de otras políticas menos humanitarias, “pero que afronten que ello iría en contra de las indicaciones de la ONU y de la Convención de Derechos del Niño”.

Sobre la delincuencia juvenil en términos generales, el fiscal delegado reconoció que “hay elementos muy preocupantes como el hecho de que los tipos delictivos vinculados a la violencia están creciendo: repuntan los robos con violencia, las lesiones, las agresiones sexuales y, fundamentalmente, la violencia filioparental”.
No obstante, valoró los avances conseguidos durante los últimos años con reformas legales, tanto en materia de protección como de reforma.