LA CUARTA PARTE DE LAS BAJAS

La lucha contra el fraude en el padrón destapa casi 5.000 casos en cinco años

La lucha contra el fraude en el padrón destapa casi 5.000 casos en cinco años
Panorámica de Ceta desde la azotea del antiguo Banco de España.
Panorámica de Ceta desde la azotea del antiguo Banco de España.  

“Ya no hay pisos patera”, zanjaba el consejero de Gobernación, Jacob Hachuel  el pasado miércoles. En la elaboración de las listas de los Planes de Empleo, la Ciudad había hecho antes un filtrado para evitar que se colaran falsos empadronados, pero ya no es lo mismo que cuando su antecesora en el cargo, Yolanda Bel, comenzó con su plan de choque contra el empadronamiento fraudulento, en su mayoría de extranjeros,  para poder recibir prestaciones sociales, de desempleo o sanitarias. Una lucha contra el fraude que empezó en 2013 y que ha implicado a dos consejeros de Gobernación y ha destapado casi 5.000 casos en cuatro años, según datos facilitados por el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta.

Una campaña de erradicación de este tipo de fraude, que se había hecho demasiado habitual en los últimos años, cuyo impacto se explica por si solo con la evolución de las cifras de casos destapados: En 2009 tan solo se detectó un caso de inscripción indebida, esto es, aquella que se sustenta en un informe de la Policía Local negativo, el cual certifica que el interesado no vive en el domicilio reseñado en 2010 y 2011 fueron tan solo 5 y 6 respectivamente las inscripciones indebidas 13 en 2012, cifras escuetas de las que se pasó a sobrepasar con creces el millar de fraudes en 2013.

A finales de 2013, la entonces consejera de Gobernación, Yolanda Bel, hacía balance de las actuaciones en este campo dando cuenta de 1.259 inscripciones indebidas, lo que supone un 28 por ciento de las bajas del padrón en aquel año -otras causas de baja son fallecimiento, cambio por residencia o baja por duplicidad, por ejemplo- y se calculaba que había más de 200 pisos patera en la ciudad, viviendas con 20 ó 30 empadronados. "La picaresca existe y estos son los datos", plasmaba Bel en una comparecencia.

Una picaresca que se ha visto duramente golpeada en el lustro siguiente. Si en 2013 fueron 1.259 los casos, el 28 por ciento del total de las bajas del padrón, al año siguiente, en 2014 ascendieron a 1.698, el 41 por ciento de las bajas del censo de aquel año para descender en 2015 a 925 (221 por ciento del total de bajas) y 814 en 2016 (20 por ciento del total), un descenso que termina de cristalizar en este año. En lo que va de 2017, las bajas por inscripción indebida están en 284 (16 por ciento del total de bajas del padrón).

Un plan de choque contra los empadronamientos fraudulentos que siguió dando frutos en los años siguientes multiplicando por 15 el número de inspecciones aleatorias de la Policía Local, destacan desde la Ciudad, que desde entonces suman una media de más de un millar al año. “Ahora ya no es tan evidente como al principio”, explica el actual responsable de Gobernación y portavoz del Gobierno, Jacob Hachuel, recordando como en el arranque de la campaña de inspecciones era sencillo detectar estos ‘pisos patera’, viviendas casi siempre en las barriadas del Príncipe, Juan Carlos I o Los Rosales, en las que estaban censadas una treintena de personas. Y las inspecciones han cumplido también su otro efecto deseado, el disuasorio y esta práctica fraudulenta, aunque no ha desaparecido, si se ha reducido sensiblemente.

Casi 5.000 casos, exactamente 4.980 en cinco años que suponen más de un 5 por ciento de la población total de Ceuta, que en 2013 contaba con 86.658 altas y que hoy alcanza las 87.307 almas censadas. De no haber sido detectados, hoy Ceuta superaría con creces los 90.000 ‘habitantes’ de os que más de 5.0000 serían solo un fraude.