La recalificación del uso de la Manzana del Revellín abriría la puerta a un nuevo pelotazo


La recalificación del uso de la Manzana del Revellín abriría la puerta a un nuevo pelotazo

- Caballas reclama que la Ciudad se beneficie del cambio de uso del edificio, cerrado durante años, y “no sea un convidado de piedra mientras otros se hacen millonarios”

- “Nos parece que permitir que los propietarios puedan especular a estos niveles va en contra del interés general”, argumentan

El Plan General vigente en el planeamiento urbanístico de la Ciudad entiende que el uso dotacional y el comercial son incompatibles. Una incompatibilidad que el nuevo PGOU pretende eliminar “abriendo una puerta a negocios cuando menos irregulares o especulativos y queremos cortar de raíz esta posibilidad”. Una puerta abierta al pelotazo urbanístico que tienen su mejor ejemplo en pleno centro de la ciudad: en la Manzana del Revellín.

“Ese es el caso claro y típico de la Manzana del Revellín, que está cerrada desde hace tantos años porque es de uso dotacional y se puede poner cualquier cosa que no sea un comercio”, apunta Juan Luis Aróstegui, “pero si se introduce este concepto de compatibilidad, quien ahora mismo es propietario de aquello y no lo vende porque no tiene valor, ya que las dotaciones no son lucrativas, puede convertirlo en una galería comercial y ganar, dice la gente, hasta 13 millones de euros”. Todo un negocio urbanístico del que, a juicio de Caballas, no sacaría nada. “A nosotros nos parece que permitir que los propietarios puedan especular a estos niveles va en contra del interés general”, considera el portavoz localista.

Pero Caballas, subraya Mohamed Ali, no se opone al cambio de uso sino al pelotazo especulativo: “Planteamos un cambio de uso solo con convenio previo, si se plantea una recalificación millonaria la Ciudad debería percibir una plusvalía y no ser un convidado de piedra mientras otros se hacen millonarios”. “Lo hemos dicho siempre –apostilla Aróstegui- no nos oponemos a que en determinados casos en que sea bueno, lo que decimos es que la Ciudad debe salir beneficiada en términos de equidad, si hay un cambio urbanístico que genera 13 millones de plusvalía habrá que ver que parte corresponde a la ciudad”

La norma general del Plan General establece unas compatibilidades entre el uso con el comercial, si se hace un edificio lo lógico es que se haga una tienda, ilustra Juan Luis Aróstegui recordando que, hasta ahora, hay una incompatibilidad entre el uso dotacional (una biblioteca, una mezquita, un hospital…. ) y el comercial. “Pero este plan argumenta que las ciudades crecen de forma imprevisible y permite que sea compatible con el comercial, ¿en qué se traduce en la práctica? Pues que quien tenga un suelo dotacional, que carece de valor puede revalorizarlo y venderlo a un precio muy superior al ser compatible con el uso comercial”. En resumen, el negocio soñado para cualquier propietario de suelo urbano.

La recalificación del uso de la Manzana del Revellín abriría la puerta a un nuevo pelotazo