NEGOCIACIÓN

Las tres salidas del Gobierno en el dilema de la ‘bolsa de horas’ de la Policía Local

Las tres salidas del Gobierno en el dilema de la ‘bolsa de horas’ de la Policía Local
Jacob Hachuel y Kissy Chandiramani instantes antes de la comparecencia posterior al Consejo de Gobierno
Jacob Hachuel y Kissy Chandiramani instantes antes de la comparecencia posterior al Consejo de Gobierno  

La Ciudad ha convocado este martes a los sindicatos CCOO, UGT y CSIF a una Mesa Negociadora para decidir el futuro de la ‘bolsa de horas’ de la Policía Local para las llamadas ‘jornadas especiales’. Una cita que ha acabado como empezó, sin que la Ciudad tome una decisión y con la petición de una nueva prórroga para pensárselo.

El Gobierno, coinciden las partes, tiene solo tres salidas: La primera, la más sencilla y la más dolorosa, romper el pacto (prorrogado automáticamente hasta el año siguiente cada 31 de octubre), para lo que el Gobierno ha de hacer un preaviso y que supondría que los policías municipales dejarían de percibir este plus a finales de este año. La segunda opción, pasa por dejarlo como está, lo que sería abrir la puerta a centenares de demandas; y la tercera, como reclaman desde UGT es “tomar medidas” contra los cuatro agentes que han usado la ‘bolsa de horas’ con “mala fe”.

Por su parte, los sindicatos UGT y CCOO piden a la Ciudad que respete el pacto alcanzado en 2012 con estos dos sindicatos como firmantes pues ninguno de ellos ha roto el pacto ni ha actuado con mala fe. Fuentes de UGT señalan directamente a CSIF, central que no participó del acuerdo de hace cinco años y que habrían alentado las demandas que han puesto en peligro el pacto.

Una “mala fe” que UGT y CCO achacan a los cuatro funcionarios que rompieron el pacto y han logrado cobrar no solo el plus de la jornada especial sino los salarios correspondientes a esa jornada. “Si han existido incumplimientos puntuales del acuerdo (…) se entiende que está basado en la mala fe de algunos funcionarios, que esta haga lo que estime oportuno, pero no debiendo recaer las consecuencias de su incompetencia en la plantilla”. Fuentes sindicales lamentan que el Gobierno “pase la pelota a los sindicatos”, intentando que sean éstos quienes ofrezcan una solución.

De romperse el pacto, avisan ambos sindicatos, se convocarán movilizaciones para impedir que se cause un perjuicio al colectivo”, y se emprenderían acciones judiciales. Este sistema permitía que la jornada semanal fuese de 42,5 horas frente a las 37,5 legales sin incumplir la Ley y que generaba una ‘bolsa’ de dos horas y media semanales que se destinaban a servicios especiales sin pagar horas extra. De romper este acuerdo, la Ciudad se enfrentaría al dilema de retirar agentes de las calles o afrontar el pago de horas extra. Si lo deja como está, obviando las cuatro denuncias que lograron que, además de cobrar el plus se cobraran los días trabajados, se arriesga a encontrarse con un aluvión de demandas similares.