ALEGACIONES

Trace se siente "perseguida" sin razón por el Gobierno e intuye que el PP querría volver con Urbaser

Trace se siente "perseguida" sin razón por el Gobierno e intuye que el PP querría volver con Urbaser
Un operario de Trace, en el centro de la ciudad.
Un operario de Trace, en el centro de la ciudad.  

El divorcio entre la Ciudad y Trace que llega meses gestándose con la aparente voluntad de "no hacerse daño", según han repetido portavoces del Ejecutivo de Vivas repetidas veces, no apunta, si finalmente se consuma, a amistoso. La 'auditoría' efectuada por la Administración en cuatro páginas ha soliviantado a la concesionaria del servicio, que se siente "perseguida" por el Gobierno hasta el punto de "vulnerar principios fundamentales constitucionales" como los de libertad de expresión y derecho a la intimidad.

Trace intuye, además, un agravio comparativo: "Nuestro grupo económico", dice en sus alegaciones en relación con el conglomerado de empresas que también integran Makerel, ACC, Benyben, etcétera, "se ha dedicado desde hace décadas a reinvertir en Ceuta con un constante crecimiento de empleo y este contrato le ha ahorrado a la Ciudad más de 20 millones desde su comienzo pero todo este esfuerzo no se ha visto recompensado sino que es perseguido".

Además, "el contrato del anterior concesionario", compara con el de Urbaser, "generaba altos beneficios de los cuales no se quedaba absolutamente nada en Ceuta pero al parecer, sin tener explicación lógica, es lo que pretendía y pretende tener nuestra Ciudad", que hace nada ha renovado sin más la concesión de la Planta de Transferencia del Hacho a esa misma empresa.

Según Trace, el Gobierno no solo le negó el acceso a su informe auditor para poder hacer alegaciones sino que después se lo filtró a la prensa con conclusiones y apuntes que llega a tildar de "surrealistas" como considerar los uniformes del personal "no necesarios para la ejecución del contrato" o cuestionar su precio cuando, dice la empresa, ha sido inferior al que la propia Administración desembolsa por los mismos suministros.

La UTE dice no entender que Intervención critique su estructura por "sobredimensionada" cuando Urbaser tenía varios encargados generales, un delegado y un director técnico con un coste administrativo superior al suyo. Tampoco comprende que el vaciado de la fosa séptica de las instalaciones de Benzú se critique cuando fue "la pasividad" de la Ciudad la que no facilitó subrogarse la concesión portuaria y cuando Acemsa no ha accedido desde 2014 a las peticiones de conexión al saneamiento público. Por si fuera poco, "desde 2013" espera una petición de licencia de obra en Barranco Piniers "para el traslado de base y optimización de costes".

Trace desmiente también que sea "excesivo" su gasto en abogados, que desmiente que cubra a otras empresas relacionadas con sus socios ("afirmación de una gravedad extrema que vulnera nuestro derecho a la integridad y prestigio profesional"). "Si la Administración cumpliera con sus deberes probablemente el gasto incurrido sería menor", dice la adjudicataria, que mantiene reclamaciones judicializadas contra la Ciudad por 2,2 millones, por 1,1 en vía administrativa y por otros dos millones en fase de preparación. Si el Gobierno pierde, alerta la empresa, Vivas pagará con dinero público sobrecostes "en intereses, gastos y costas" de un 20% del principal.

Trace desgrana una por una sus operaciones con empresas "vinculadas" a sus socios que parecen haber hecho sospechar a Intervención y niega que ninguna haya estado fuera de precios de mercado ("comparen con los costes en que incurre la Ciudad por productos similares") sin obviar que "como es lógico, no se va a subcontratar con terceros cuando los servicios los pueden prestar empresas del grupo".

"Debido a la deficitaria situación del contrato", concluye, "hasta la fecha no se han facturado a Trace gastos de dirección por el resto de empresas del grupo ni los socios han obtenido remuneración de ningún tipo" desde la empresa que, desde 2013, lleva las riendas de la limpieza pública viaria y la recogida de residuos en la ciudad.