EN EL SUMARIO

Dos familiares de Rabea Mohamed y una trabajadora de Emvicesa fueron “adjudicatarios” de una vivienda en las 170

Dos familiares de Rabea Mohamed y una trabajadora de Emvicesa fueron “adjudicatarios” de una vivienda en las 170
Rabea Mohamed durante un Pleno./archivo
Rabea Mohamed durante un Pleno./archivo  

La investigación policial concluye que ninguna de esas dos adjudicaciones están suficientemente justificadas


El hecho no es menor y es lo que motiva que Rabea Mohamed sume un delito más que sus compañeros investigados como miembros de la Comisión Local de la Vivienda, el máximo órgano, dentro de los procesos de adjudicación de viviendas públicas en Ceuta. Rabea Mohamed está investigada por Prevaricación y falsedad documental (igual de Mohamed Alí y Susana Román) o que José Antonio Carracao al que solo le consta la prevaricación como investigado. Pero además suma el de Tráfico de Influencias. Un delito que comparte con una de la trabajadoras de Emvicesa, T.S.A. Ambas comparten familiar directo en primer grado de consanguineidad con vivienda adjudicada en las 170, según ha descubierto la investigación policial en el marco de la instrucción del Caso Emvicesa.

La Policía si ha visto suficientemente probada la vinculación y la adjudicación al margen de la legalidad (como la totalidad de las 170, pero con características especiales) de viviendas en la segunda promoción de Loma Colmenar a familiares de Sánchez y Mohamed. Algo que todavía tendrá que demostrar la Justicia.

El tío de Rabea Mohamed es “adjudicatario segundo” de una vivienda en la promoción de las 170. De nuevo, en el caso de que el supuesto delictivo que maneja la Policía Nacional sea cierto, se corrobora un modus operandi común a la hora de adjudicar a personas concretas y de manera discrecional viviendas, no hacerlo directamente a los interesados y sí a la pareja o a un familiar. En este caso a su mujer, que no comparte el sonoro apellido Tonsi con la ex consejera.

La tía política de la ex consejera argumenta a la hora de demandar la vivienda un núcleo familiar de 5 personas, al incorporar a tres hijos (los primos de Rabea Mohamed). Tienen, atención, 42, 38 y 32 años. “por edad no se encuadrarían dentro de los criterios de puntuación por hijos”, recuerda la Policía. Los investigadores comprobaron además quién vivía en el domicilio en realidad. Lo hacían los tíos y sólo uno de sus hijos. La vivienda cuenta con 4 dormitorios.

Más aparentes irregularidades señaladas por la Policía: “En el concepto de adjudicación figura que viene propuesto de Asuntos Sociales, si bien, de los informes recogidos en la Consejería de Asuntos Sociales a petición de la autoridad judicial, de estas dos personas (tanto tía como tío) no figura ningún tipo de datos en los archivos de dicha Consejería”.

La propia Adela Nieto que sucedió en el área a Mohamed Tonsi en la reorganización del Gobierno que realizó Juan Vivas antes del caso, remitió al juzgado un informe diciendo que no consta en la Consejería de Asuntos Sociales archivo alguno de listado de personas necesitadas remitido para la obtención de alguna vivienda en las 170, ni a la Comisión Local de Vivienda, ni a Emvicesa.

Similar es el caso de la trabajadora de Emvicesa, T.S.A. cuenta con su hermano como adjudicatario de vivienda en la misma promoción, dentro del cupo joven.

“En el expediente de demandante de vivienda de Emvicesa, figura que esta persona tiene 30 años, es soltero y sin ingresos económicos, siendo adjudicatario de una vivienda de un dormitorio”, recoge el informe policial que se había preguntado ya sobre otro adjudicatario con idénticos requisitos qué es lo que le hacía más merecedor que los cientos de personas en idénticas circunstancias que figuran como demandantes de vivienda sin hallar respuesta en el expediente de adjudicación:

“No es posible conocer por parte de esta Instrucción si F.J. ( el hermano de la trabajadora municipal) es valedor de la adjudicación de una vivienda, ya que del mismo perfil de esta persona podría encontrarse en el registro de demandantes más de mil personas”, apunta la Policía. “Todo apunta a que la vivienda se otorgó de la misma manera, discrecionalmente”, prosigue la Policía que recomienda investigar a la trabajadora de Emvicesa también por Tráfico de Influencias.

El hermano de T.S.A. no reside desde hace años en la vivienda que tenía adjudicada en esa promoción. Un dato que para la Policía “evidencia que esta persona no tiene la necesidad para adjudicarle una vivienda, y que le fue dada gracia a su hermana, que participa en la gestión ilícita de adjudicación”, recoge el informe de la investigación.