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La Policía, incapaz de acceder a un móvil y una tableta de López, apenas aporta novedades al caso Emvicesa

La Policía, incapaz de acceder a un móvil y una tableta de López, apenas aporta novedades al caso Emvicesa
La instrucción por la lista fantasma de las 317, a punto de finalizar./archivo
La instrucción por la lista fantasma de las 317, a punto de finalizar./archivo  

La Policía Nacional ha aportado su informe sobre los teléfonos, memorias digitales y tableta incautadas a Antonio López durante los registros realizados en los domicilios del principal investigado en el Caso Emvicesa cuando fue detenido (9 en total). Apenas introduce novedades significativas para la causa, más allá de una conversación entre el ex gerente de la empresa municipal y uno de los trabajadores también investigados, Isaac Medina, en la que el segundo le informa sobre un "duplicado" en la lista que López le dio y "cinco solicitudes de vivienda", supuestamente nuevas, que Antonio resuelve con una orden ejecutiva en otro SMS. "El duplicado fuera y los cinco me los apuntas para ver quiénes son y de dónde vienen".


A usted a mí y al vecino le ha podido pasar, le habrá pasado alguna vez, por la razón que sea –una mala o buena noche, sueño atrasado, simple torpeza– mete mal el PIN de su teléfono repetidas veces, las suficientes para que se le bloque el terminal que para eso es inteligente y cree que puede estar ante un usurpador y no ante su amo y señor. En ese instante, usted yo y el despistado de turno necesitamos el número PUK. Pero ¡demonios! ¿quién es tan precavido de guardar eso? Lo normal es confiar en uno mismo, creer que “eso a mí no me va a pasar nunca”. En ese instante –si le ha pasado sabe lo que viene– hay que llamar a la compañía de teléfono y rogar una solución que suele pasar por el número PUK, porque ¡oh, cielos! ellos si guardan los números de cada usuario. Pues por increíble que pueda parecer la Policía Nacional de Ceuta no ha podido acceder a dos de las “evidencias” sobre las que más expectativas había en la investigación del Caso Emvicesa: el teléfono particular del principal investigado, Antonio López y su tableta. “La Evidencia 1 (iphone) y Evidencia 2 (Ipad) se encuentran bloqueadas con un código de acceso al terminal, resulta imposible acceder a la información contenida en su interior con las herramientas disponibles”, reza el informe de la UDYCO al que ha tenido acceso Ceutaldia.com y que ya tienen las partes del caso.

E igual con las tarjetas SIM asociadas a ambos aparatos y a otros teléfonos: “El resultado de las operaciones realizadas sobre dichos dispositivos ha sido negativo respecto a la extracción de datos solicitada, debido a que el dispositivo presenta clave de acceso conocida como PIN y no se proporciona PUK”. En total la Policía encontró nueve "evidencias" en las pesquisas: el teléfono personal y la tableta personal de Antonio López con sus tarjetas respectivas,otros tres teléfonos (uno de ellos dañado físicamente), otras dos tarjetas SIM y dos memorias digitales.

Es cierto que en otro informe remitido al juzgado a esta explicación se añade un adverbio de tiempo, “actualmente”, que viene a indicar que la Policía aún no se ha rendido del todo, que pudiera ser que las pruebas se remitieran a otros expertos que sí sean capaces de desbloquear o que se confía en que la compañía aporte el PUK vía orden judicial. Aunque no se especifica nada de esto.

Medina a López: “un duplicado en la lista que me diste, y cinco solicitud de vivienda”. López: "el duplicado fuera y los cinco me los apuntas para ver quiénes son y de dónde vienen"

Antonio López con Isaac Medina

Así las cosas, a lo que sí le ha podido meter mano la Policía es a dos teléfonos Samsung y a dos memorias digitales. En uno de los teléfonos no se ha encontrado nada, en el otro en cambio se han aportado dos conversaciones de mensajería entre Antonio López y una mujer, adjudicataria de una vivienda en la promoción de las 170 y otra conversación entre Antonio López y otro de los trabajadores investigados en la causa, Isaac Medina.

Conversaciones, cuyos mensajes en realidad habían sido borrados, pero que la Policía sí ha sido capaz de rescatar. 744 mensajes cortos que recorren desde el 21 de agosto de 2014 hasta el 25 de junio de 2015, cuando la publicación de la denominada “lista fantasma” había desatado ya la tormenta que con posterioridad acabaría en causa judicial aún hoy abierta y con Antonio López pasando más de un año en prisión preventiva.

El informe de la Policía reseña la conversación entre Nadia y Antonio López en la que se evidencia la presión a la que los demandantes sometían no sólo a Antonio sino también a los trabajadores de Emvicesa para lograr vivienda. Pero quizás es más interesante aún la que mantienen Antonio López e Isaac Medina y que viene a evidenciar –como han ido dejando claro algunos de los políticos investigados, entre ellos, la propia Susana Román, en sus testificales que en Emvicesa en realidad Antonio López hacía y deshacía sin mayor control.

Así el 14 de mayo de 2015 (en plena precampaña electoral y con la adjudicación de las 317 viviendas de Loma Colmenar supuestamente paralizadas hasta que pasaran las elecciones) Medina le informa a López de que hay “un duplicado en la lista que me diste, y cinco solicitud de vivienda”. López replica a Medina casi 25 minutos más tarde: “Pues el duplicado fuera y los cinco me los apuntas para ver quiénes son y de dónde vienen. Gracias”.

El dos de junio Isaac Medina informa a Antonio López: “Estos que te esperan les dije que les doy buena vivienda, pero de elegir nada de nada” y recibe por respuesta; “Me parece bien pero yo no voy a hablar con nadie”. Son mensajes cuanto menos inquietantes, aún sin contexto, teniendo en cuenta que se trata de un proceso de adjudicación de bienes públicos (viviendas en régimen de alquiler a precios muy inferiores a los de mercado) y que supuestamente están absolutamente reglados y tasados para tratar de respetar que los beneficiarios lo sean de un modo justo y ecuánime.

En ese mismo sentido Medina a López el 11 de junio: “Le dijo José a Benaisa que si no está al corriente a nadie se le hace nada”. ¿Al corriente de qué? López replicó con un sencillo y típico “ok”.

El 24 de junio de 2015, con la lista cocinándose ya en la rotativa de un diario local que la publicará al día siguiente, a las 17.19 arranca el siguiente cruce de mensajes entre Medina y López.

Medina: “¿Tú vas a la oficina?”

López: “En principio no, ¿me necesitas para algo?”

Medina: No para nada por si ibas. Para cuadrar.

López: Mañana voy a primera hora y cerramos.

Ese teléfono no tendrá más actividad después del 25 de junio. Para la Policía lo más destacable es que la conversación evidencia las tensiones que soportan en Emvicesa y la celeridad con la que se trabaja para preparar la denominada lista fantasma.

López con Nadia

Nadia no apareció en la denominada Lista Fantasma, al menos no está acreditado por la Policía, que sí la ubica en las 170. Y entre el 23 y 24 de junio de 2015, horas antes de la publicación de la lista, presionó a Antonio López por SMS para que cumpliera su “palabra” y le insiste en que las reciba. Tanto asi que la Policía llega a dudar si pide en su nombre o en el de otra u otras personas, dando que en la conversación mete a una tal Mina.

Así el 23 de junio Antonio López recibió de ella el siguiente mensaje: “Antonio por favor dile a Isaac que no me dé el portón 8 yo quisiera por favor el 6. Y él dice de tres y yo digo de cuatro”. Antonio se compromete a trasladárselo a Isaac.

Pero la propia Nadia al día siguiente se personó en Emvicesa para hablar de nuevo con Isaac sin resultados satisfactorios y le volvió a insistir a López. “Antonio, de verdad acabo de estar con Isaac y no quiere ni hablar conmigo. Trato fatal. Por favor, te lo ruego, llámame”. López le reconoce haber transmitido su petición a Isaac y se compromete a volver a hacerlo.

En su día fue información sujeta a controversia si desde Emvicesa habían llamado o no para firmar los contratos. El día 24 de junio, horas antes de que apareciera la lista, a las 21.18 horas Nadia le pregunta a Antonio López si “¿Están llamando para firmar los contratos? Que han llamado a un primo mío delante mía”. Pero López se desentiende del asunto: “No he ido al despacho hoy, ya os contaré”.