Las aulas de Senegal acogen al fin el tema de la ablación

Las aulas de Senegal acogen al fin el tema de la ablación
ceutaldia
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Muchas niñas acceden a ser mutiladas para evitar que las estigmaticen aunque esta técnica fue prohibida legalmente en 1999


Cuenta Ndeye Fatou Babou, matrona del Hospital de la Paz de Ziguinchor, Senegal, que recibe a “muchas mujeres que ni siquiera saben que están mutiladas, se lo decimos nosotras cuando van a dar a luz”. Respecto a las causas que explican esta situación, apunta que: “Es un tema del que no se habla abiertamente, muchas de ellas lo han sufrido cuando son muy pequeñas y no se acuerdan o lo han borrado de su mente al ser algo traumático y, además, viven en un entorno donde es lo normal”.

Durante la visita de la Reina de España a Senegal, en diciembre de 2017, un Mahawa Doumbia, miembro del Comité de Lucha contra la Violencia a las Mujeres (CLVF), afirmaba: “Yo misma soy víctima de esta creencia ancestral”. A lo cual añadió: “Insistí a mis padres para ir al bosque sagrado y acepté ser mutilada para que no me estigmatizaran. Luego comprendí que es un ataque a nuestra dignidad”.

Los datos oficiales de Senegal no coinciden con la opinión de algunos expertos

Por su parte, Serigne Modou Kane Gueye, doctor y jefe de Ginecología en el Hospital de la Paz, se expresa en términos no muy optimistas acerca de la mutilación genital femenina o ablación: “La tasa oficial en Senegal es del 27%, mientras que en Ziguinchor se eleva al 36%. Sin embargo, mi experiencia personal es que es mucho mayor, de en torno al 60%, y veo a muchas jóvenes que la siguen sufriendo. No ha habido una disminución después de la ley”.

La normativa actual no resulta suficiente

Este profesional se refiere a la prohibición legal de 1999, que, tal como sucede en otros países, resulta ser insuficiente para disminuir esta práctica. Tanto es así que la ley ha traído consecuencias positivas, pero también negativas.

En relación a esto, Kane señaló que: “Ahora se practica en la clandestinidad, con el riesgo añadido de complicaciones y el temor de acudir al hospital si ocurren hemorragias o infecciones, además de que se lleva a cabo en niñas cada vez más pequeñas”.

Se precisan más medidas que complementen a la aplicación de la ley

Kane no está en contra de la prohibición, pero sí opina que son necesarias medidas suplementarias para que esta resulte efectiva. La mutilación genital femenina es una práctica muy extendida en Casamance, al sur de Senegal. Especialmente entre etnias como los mandingas, los peul y los diola fogny, al norte del río. Desafortunadamente, existe mucha resistencia al cambio.

La importancia de la sensibilización ante una práctica con fuertes raíces tradicionales

A este respecto, apunta Fatou Badji, presidenta de CLVF y matrona que “Es normal. Forma parte de nuestras costumbres, de nuestras tradiciones”, añadiendo que “por eso es tan importante la sensibilización, que las mujeres entiendan que es nefasto para la salud de las niñas”.

No obstante, también se puede entrever un cierto optimismo en las palabras de Badji cuando afirma que: “Pasarán generaciones, pero llegará el final. Los médicos están en los hospitales, no sobre el terreno. Los cambios son lentos y apenas empiezan, hay que esperar”.

Un tema tabú en la Universidad hasta ahora

Este tema constituye un tabú tan grande, que ni tan siquiera se ha tratado en la Universidad, sino tan solo de forma muy puntual. Noel Manga, decano de la Facultad de Medicina, explica que: “Senegal lleva dos décadas luchando contra las mutilaciones, siempre desde el ángulo legal o comunitario, y sigue habiendo resistencias. Hace falta que comencemos con una aproximación médica o académica que pasa por la formación de profesores en la materia que puedan a su vez formar a los futuros médicos, pero también estimulando la investigación mediante ayudas a tesis doctorales, así como con la creación de un Diploma Universitario para matronas, médicos y enfermeros en mutilación genital femenina”.

En Gambia ya se está llevando a cabo esta experiencia, que pretende impulsar la cooperación Española en Casamance a lo largo de los dos próximos años, permitiendo que esta práctica, así como sus consecuencias, sean abordadas de forma transversal en las diferentes asignaturas de la carrera de Medicina.

Los tipos I y II de mutilación son los más extendidos en Senegal

Según la Organización Mundial de la Salud, existen cuatro tipos de mutilación en los 28 países del mundo en los que se practica. No obstante, en Senegal las más extendidas son la I y la II, que conllevan la extirpación total o parcial del clítoris y, en ocasiones, de los labios menores.

Explica Kane que: “las consecuencias más frecuentes, sobre todo en el tipo II, son las infecciones recurrentes, ya que el vestíbulo de la vagina queda más expuesto, la infertilidad asociada a estas infecciones y los problemas en el parto al quedar más estrecho el orificio de salida del bebé”.