A pesar de los avances en ciberseguridad cada vez hay más problemas en Internet

A pesar de los avances en ciberseguridad cada vez hay más problemas en Internet
Cybercrime
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Bastante atrás quedan los tiempos en los que muchas personas se mostraban reacias a la hora de realizar cierto tipo de acciones a través de Internet, ejemplificándolo desde un registro introduciendo datos personales en el formulario hasta una transacción –compra de producto, contratación de servicio, etcétera–.

A día de hoy la mayoría de internautas permanecen completamente confiados al hacer uso de la red, indistintamente del dispositivo que empleen para tal fin. Ello es comprensible teniendo en cuenta los numerosos e importantes avances en términos de ciberseguridad que se han ido produciendo a lo largo de la última década.

Sin embargo, es precisamente la excesiva confianza por parte de los usuarios y la mayor cantidad de ellos lo que termina traduciéndose en el surgimiento de demasiados problemas a diario.

Instagram es un claro ejemplo

Al registrarse en Instagram, loguearse con la cuenta de cada uno o hacer clic en ‘He olvidado la contraseña’ se evidencian las importantes inversiones en seguridad online que llevan tiempo efectuando desde esta compañía, aunque ello no evita los contratiempos que tan habitualmente se dan hoy en día. Como podemos ver en la web de ahackear.com el problema más frecuente en este tipo de redes sociales es el robo de datos con técnicas de hackeo.

Son varios los métodos que se ponen en práctica. El de los keyloggers lleva proliferando desde hace muchos años. Concretamente se trata de un fichero que se introduce en el dispositivo utilizado por la persona en cuestión sin que la misma se percate de su presencia.

De esta manera el archivo va registrando todas y cada una de las teclas que son pulsadas, remitiéndoselas al hacker en un log. Como es de esperar, en dicho conjunto textual también se encuentra la contraseña de Instagram que es introducida al iniciar sesión, por supuesto junto a la dirección de correo electrónico.

Suponiendo que el mismo password y e-mail se utilicen para diversos servicios el problema resulta si cabe de mayor gravedad, aunque en lo referente a Instagram, tras producirse esta situación no tarda en suceder el robo de datos.

Vulnerabilidades del gaming online

Los datos de cierta importancia no solo pueden ser robados a través de portales como las redes sociales, sino que los videojuegos también son de ayuda en este sentido para los hackers que realizan toda clase de fechorías con tal de salirse con la suya.

Una muestra de ello reside en el último videojuego publicado por la prestigiosa compañía SuperCell. Hablamos de Rush Wars, un título estratégico que al haber calado hondo en la comunidad YouTuber se está expandiendo a un ritmo vertiginoso entre adolescentes y adultos de todas las edades.

Ello se traduce en dos aspectos que guardan relación con la ciberseguridad. El primero de ellos hace referencia a querer hackear Rush Wars, resultado deseado por una cifra de usuarios que cada vez va a más. ¿Cuál es el motivo? Básicamente las ventajas que ello les proporciona, siendo una tarea de mayor facilidad la de acabar con los enemigos.

Sin embargo, otras personas van más allá y optan por realizar nuevamente un robo de datos. Las compañías de videojuegos, incluyendo las de tipo Indie, han progresado enormemente en este sentido. Aun así, sigue sin ser suficiente para evitar las oleadas de ataques que constantemente se van produciendo.

Nombres completos, direcciones de domicilio e incluso métodos de pago pasan a estar en manos de usuarios ajenos a dicha información con el riesgo que ello entraña. Para luchar contra todo esto e impedir que surjan problemas de seguridad en redes sociales, juegos online para móviles y el resto de entornos virtuales relacionados con Internet es importante pasar a la acción con las siguientes medidas que debes adoptar.

Cómo evitar contratiempos de seguridad

En primer lugar sospecha de todos los e-mails cuyo dominio –fácilmente leíble en el remitente– no sea idéntico al del servicio en cuestión. Un simple guión añadido o cualquier carácter distinto debe hacerte desconfiar y, por ende, eliminar de inmediato el correo electrónico en cuestión. Y es que probablemente se trate de una estrategia de phishing para robar datos.

Al haber hablado de apps móviles, en este caso la última de SuperCell, también es imprescindible mencionar otro consejo que afortunadamente es puesto en práctica por muchos usuarios. Nos referimos a tener siempre actualizadas todas las aplicaciones. Si eres de esas personas que desactivan las actualizaciones automáticas, recuerda llevarlas a cabo manualmente una vez por semana.

De esta manera se aplicarán los últimos parches que corrigen vulnerabilidades de ciberseguridad. En caso de disponer de una versión obsoleta tal vez ciertos agujeros serían aprovechables por los hackers para poner en práctica métodos como los descritos en párrafos anteriores.

Finalmente, trata de utilizar una contraseña distinta para cada servicio online del que haces uso. Si te ves incapaz de recordarlas todas no dudes en emplear un buen y confiable gestor de passwords, habiéndolos tanto para ordenadores como para móviles.