Préstamos sin intereses en internet, ¿un producto financiero repleto de ventajas reales?

Préstamos sin intereses en internet, ¿un producto financiero repleto de ventajas reales?
Financiacion
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Aunque pueda sonar alarmista, los índices están empezando a reflejarlo. Tras varios años en los que la economía española se ha estado recuperando tras la crisis de la pasada década, la situación va a cambiar pronto. Se avecina una crisis mundial que afectará a la inmensa mayoría de países desarrollados del planeta, una que va a hacer que la situación económica del país vuelva a verse resentida, dañando tanto a profesionales como a particulares.

Hace diez años el origen estuvo en la bancarrota de Lehman Brothers, pero esta vez los factores que apuntan a ello son diferentes. Puede que en 2019 la expansión económica global siga adelante, pero es todo parte de esa calma que precede a la tempestad. China y América han entrado en una guerra comercial que parece estar afectando positiva y negativamente a todos los territorios del mundo, aunque hay algo, o más bien, 10 factores que apuntan a otra profunda recesión de cara al año que viene.

El Foro Económico Mundial lo ha explicado recientemente, aportando 10 razones por las que habrá una crisis mundial en 2020, bien recogidas en este artículo de Dirigentes Digital. La situación económica actual está comenzando a dibujar un panorama poco alentador de cara a los próximos años, uno que obligará a muchos a buscar soluciones financieras para poder moverse con algo de seguridad en su día a día, sobre todo en lo referente al apartado económico.

Justo en ese contexto es en el que empiezan a cobrar especial sentido los préstamos sin intereses. Estas soluciones de dinero, pensadas sobre todo para particulares, gozan de la gran ventaja de no requerir el pago de porcentajes adicionales en forma de TAE o TIN, pero tampoco hay que dejarse llevar por su canto de sirena. Son buenos, por supuesto, pero también suelen tener unas características que no les dejan convertirse en algo perfecto.

Los problemas de los créditos sin intereses

Es imposible negar que esta figura económica es una que pone facilidades a los consumidores. Ahora, que las nuevas tecnologías nos dejan pedir un préstamo con tan solo hacer un par de pulsaciones en nuestro teléfono móvil o unos clics en nuestro ordenador, la situación derrocha optimismo para el cliente. Todo es fácil, todo es rápido y todo es sencillo. Pero nunca hay que olvidar la letra pequeña, esa que suele esconder la otra cara de la moneda.

El tiempo

Echando un vistazo al listado de préstamos sin intereses de Finbino, donde se recoge lo mejor que hay en el mercado actualmente dentro de esta categoría, se puede ver claramente un factor común entre todos esos productos financieros: el plazo de tiempo. Aunque hay casos excepcionales, la inmensa mayoría de ellos marcan como límite un periodo máximo de 30 días para devolver el importe solicitado.

Cantidad de tiempo que se puede traducir en tener que pagar una única cuota con todo el importe al completo o, por contrario, dividir en dos subcuotas espaciadas en 15 días. Si se solicita un importe elevado, esta solución pasa a ser algo prácticamente ineficaz, salvo que se recurra a ella para un pago urgente al que, por cualquier motivo, no se pueda plantar cara por una inesperada falta de liquidez.

El importe máximo

Se puede seguir mirando el mismo listado de Finbino para percatarse de ello. Viendo también los plazos de devolución que hay es fácil hacer el cálculo. Los créditos sin intereses que más abundan en internet ofrecen unas cantidades máximas bastante reducidas, algo que los hace imposibles de aprovechar en el ámbito profesional, y mucho menos para una empresa que tenga que hacer un pago grande por cualquier razón.

Lo más elevado ronda la cifra de los 2.000 euros, aunque lo más frecuente es ver límites de 300, 500 u 850 euros a solicitar. Algo lógico, dado que los plazos máximos  suelen ser de 30 días y, entonces, solicitar cuantías elevadas implicaría realizar un pago igual de elevado en un plazo de tiempo tan corto que sería, más que una solución, un problema.

A pesar de todo, esta propuesta que ofrecen tanto entidades financieras como bancarias no es tan negativa como parece, ni mucho menos. Viendo el panorama general de los préstamos tanto tradicionales como en línea, y sabiendo también que los españoles pagamos más que la media europea por los créditos para el consumo, como arroja el reciente estudio realizado por el Banco Central Europeo, lo cierto es que estos créditos que no añaden nada más que pagar son algo bastante positivo.

Afortunadamente, internet lo pone bastante fácil para poder buscar y comparar con rapidez. De hecho, existen portales que comparan directamente todos los principales detalles de estos préstamos sin intereses adicionales para que los consumidores solo tengan que escoger aquel que más les convenga para el pago que desean realizar. Tenemos más facilidades que nunca, y nos hacen falta para los difíciles tiempos que se avecinan a la economía global.

Fuente: Muy Historia

Dirigentes Digital

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