BIBLIOTECA PÚBLICA

Cultura oferta 60 plazas en dos talleres sobre técnicas de escritura medieval

Cultura oferta 60 plazas en dos talleres sobre técnicas de escritura medieval
Taller de escritura medieval
Taller de escritura medieval  

La Consejería de Educación y Cultura,  en colaboración con el Instituto de Estudios Ceutíes (IEC) y la Fundación San Millán de la Cogolla, ha organizado los días 24 y 25 de noviembre una actividad sobre la escritura en la Edad Media, titulada Scriptorium Medieval, que consistirá en la realización de dos talleres de arqueología experimental, en concreto sobre escritura en la Edad Media. Ambos  se desarrollarán en la Biblioteca Pública Adolfo Suárez en dos sesiones, la del viernes, que será a las 18.00 horas, que estará destinada a público adulto y la del sábado, que comenzará a las 12.00 horas, para grupos familiares.

La inscripción,  gratuita y que ya está abierta, puede formalizarse en la página web del IEC (www.iecceuties.org) y se han previsto 30 plazas por sesión, que el viernes tendrá una duración de tres horas y el sábado de dos. Ambos talleres estarán dirigidos por Mariola Andonegui y Adolfo Falces, de la Fundación San Millán de la Cogolla.

Los talleres tienen por objetivo realizar una aproximación al proceso de creación gráfica y artística en los escritorios de la Edad Media, y su relación y papel en los modos de vida del Medievo, comprendiendo el proceso de creación de un amanuense o copista en función de los materiales y herramientas con los que trabajó para realizar sus manuscritos. Los participantes tendrán la oportunidad de descubrir y experimentar,  comprender la utilidad de la caligrafía, la ilustración, y las letras capitulares a la hora de elaborar un manuscrito y conformar de  modo artesanal un libro. En los talleres se iniciarán en la práctica de este tipo de escritura utilizando para ello cálamos, plumas, pinceles, tintas y temples realizando copias de textos y pequeñas ilustraciones inspiradas en códices o piezas de arte medievales. Los asistentes podrán realizar una lámina con técnicas medievales para llevarla consigo si lo desean.

Hasta la invención de la imprenta, a mediados del siglo XV, eran los monjes de los monasterios los que se encargaban de salvaguardar  y  transmitir la cultura, siendo su principal preocupación los textos religiosos pertenecientes a la doctrina cristiana y la historia de la iglesia. Los monjes fueron los responsables absolutos de la preservación del saber, pues el resto del pueblo, sobre todo en la Alta Edad Media, no sabía leer ni escribir. Trabajaban en lugares y condiciones muchas veces inhóspitas para su labor, pero sabían crear condiciones, herramientas y materiales para alcanzar la excelencia en el arte de la escritura y la ilustración. Otros pueblos, como el musulmán, aportaron también a ello, desde su inmenso acervo cultural, técnicas, medios y contenidos que se mezclaron y unieron, tras su llegada a la Península, con sus calígrafos y desde sus escritorios, a los escritorios medievales europeos.