UNA INVESTIGACIÓN DE FERNÁNDEZ ANDÚJAR

La historia detrás de la leyenda del pirata Desnarigado

La historia detrás de la leyenda del pirata Desnarigado
Cubierta del libro de 'El Desnarigado'
Cubierta del libro de 'El Desnarigado'  

Esta es, realmente, la historia inacabada del pirata Desnarigado. “La historia está aún por terminar”, avisa Francisco José Fernández Andújar, el autor del primer acercamiento científico a la historia detrás de una misteriosa leyenda: “El Desnarigado. Historia y leyenda de un pirata en aguas ceutíes”, editado por el Instituto de Estudios Ceutíes (IEC).

La leyenda del Desnarigado acompaña a los ceutíes desde hace seis siglos, criados con la historia del pirata sin nariz que tenía su castillo en la escondida cala a los pies del Hacho. Una leyenda con un origen histórico bien definido, pero cuyos protagonistas se han perdido en la niebla del tiempo y los mitos. Bien lo sabe este joven historiador ceutí residente en Granada, especialista en los movimientos anarquistas andaluces pero que ha dedicado sus estancias en Ceuta a seguir, muchas veces en vano, el rastro del escurridizo pirata que le acompaña desde la niñez.

Ni los portugueses que le conocían bien y le habían sufrido sabían su nombre. Las crónicas portuguesas de la época, traducidas dos siglos después por Mascareñas, -explica Andújar- mencionan al pirata berberisco y su terrible ataque en 1417 (fecha aproximada), dos años después de la toma de Ceuta por los portugueses.

“Pedro de Meneses se comportaba como un pirata puro, era más pirata que el Desnarigado, ironiza el investigador.

El Desnarigado desembarcó en la cala que hoy paradójicamente lleva su nombre de madrugada capturando a sesenta cristianos para venderlos como esclavos y desapareciendo en la noche en tres embarcaciones ligeras, rápido y sigiloso como había llegado. Alertado por sus vigías, Pedro de Meneses zarpó tras el pirata. Cuentan las crónicas portuguesas, relata el historiador ceutí, que Pedro de Meneses logró alcanzar y capturar a uno de los barcos pirata, otro encalló en las rocas y los piratas pasaron a cuchillo a los rehenes antes de ser capturados ellos mismos y pasados también a cuchillo. La tercera embarcación, la capitaneada por el Desnarigado, logró escapar y refugiarse en una ría cercana, “probablemente en Castillejos”, explica Andújar, y escapar ayudado por la población local.

Francisco José Fdez Andújar, autor de la Historia del DesnarigadoEs la primera aparición del Desnarigado, que intentará atacar en más ocasiones a los portugueses, a quienes al parecer tenía especialmente enfilados, e incluso hay referencias a su hijo siguiendo la tradición familiar corsaria, atacando también a Ceuta.

Su rastro se pierde tras un último ataque del que salieron victoriosos los portugueses. Nada se sabe de qué fue del Desnarigado, que tal vez mueriera en aquella última batalla. Su destino es todavía un misterio.

Hasta aquí lo poco que ofrece la historia. El resto es leyenda o teoría. Historiadores a quienes ha seguido la estela Francisco José Fernández Andújar, como el caso de Julio Contreras, sostienen que “podría” ser un esclavo cimarrón de las minas del Rif, a quienes habitualmente se marcaba, incluso cortándoles las orejas o la nariz. Y apuntan también que “podría” ser incluso ceutí y que tuviera su morada en la cala que parecía conocer muy bien. Son suposiciones muy plausibles, señala el investigador ceutí, pero no hay testimonio de ello. Y muchos de los testimonios fueron recabados hasta dos siglos después, por lo que la ficción y la historia se entrecruzan peligrosamente, advierte.

Como en todo, lo importante es el contexto. Ceuta, recién tomada por los portugueses, lo que equivales a decir devastada por los portugueses, sufre constantes ataques de los piratas berberiscos, una suerte de corsarios sin patente de corso que luchan codo a codo con su pueblo contra la invasión portuguesa y que pululan por el Estrecho capturando cristianos para venderlos como esclavos. Tres cuartos de lo que hacían los piratas cristianos, capturando embarcaciones árabes cargadas de mercancías rumbo a las prósperas ciudades musulmanas de Málaga o Granada. Y lo mismo hacían los portugueses, con los musulmanes a mar abierto y tierra adentro. “Las cronistas portugueses no se cortan, las incursiones en poblaciones cercanas eran muy duras”, explica Andújar. “Pedro de Meneses se comportaba como un pirata puro, era más pirata que el Desnarigado, ironiza el investigador.

Las crónicas reflejan las quejas de los reinos del Magreb por los piratas ceutíes, explica Fernández Andújar.

Uno de los argumentos de quienes apuestan por la condición de ceutí del Desnarigado es la arraigada tradición de la piratería en Ceuta, una ciudad que, cuenta Al-Ansari era muy próspera, pero, como siempre, solo una parte de la población era rica y disfrutaba de la prosperidad de Ceuta, la otra tenía que buscarse la vida y la piratería era una opción muy recurrente en estas tierras, tanto que las crónicas reflejan las quejas de los reinos del Magreb por los piratas ceutíes, explica Fernández Andújar.

Pero los piratas berberiscos no eran exactamente piratas, ni tampoco corsarios. Rehuían el combate y no eran sanguinarios, preferían ser rápidos y sigilosos, no usaban armaduras para ser silenciosos y sus embarcaciones eran rápidas y escurridizas. Su objetivo era capturar el mayor número de rehenes cristianos, que entregaban a las poblaciones locales y por los que pedían rescate o vendían como esclavos. El Desnarigado era uno de ellos, pero no era un señor feudal, era un personaje secundario que adquirió cierta notoriedad, por los escasos datos que se conocen de él. Era capitán no por linaje sino por méritos propios, alguien hecho a sí mismo sin pasado ni pedigrí, y de esos personajes no se ocupa la historia, lamenta Andújar.

La historia del Desnarigado es "microhistoria", solo una anécdota, un islote singular en la vasta historia de Ceuta. Pero, quizá por el aroma romántico de los piratas, quizá por el poder evocador de las leyendas y los personajes malditos, el Desnarigado arraigó en la memoria de los ceutíes y es hoy un estandarte sin rostro que nos recuerda silencioso que Ceuta es tierra de piratas.

Si quiere saber del Desnarigado, su época, la piratería en el Estrecho, no lo dude, vaya al Instituto de Estudios Ceutíes y sumérjase en este ensayo y por solo seis euros lleve todo un botín histórico.