PREVIA RESTAURACIÓN

Imprenta Imperio dona su maquinaria antigua a la Ciudad, que la pondrá en la Estación de Ferrocarril

Imprenta Imperio dona su maquinaria antigua a la Ciudad, que la pondrá en la Estación de Ferrocarril
Imagen de la maquinaria donada a la Ciudad.
Imagen de la maquinaria donada a la Ciudad.  

La Imprenta Imperio ha cedido gratuitamente a la Ciudad Autónoma su antigua maquinaria de impresión que, una vez restaurada, será expuesta, junto con otros elementos de esta industria gráfica tradicional, en la Estación de Ferrocarril, para que se pueda mostrar el proceso de impresión de libros, revistas y publicaciones a lo largo del siglo XX, según ha informado este miércoles el Gobierno de Ceuta en un comunicado a los medios

La aceptación de esta donación lleva consigo el compromiso de instalación para su conservación y exposición de algunas de estas piezas, de manera que todos los ciudadanos puedan disfrutarlas, y al mismo tiempo sirva para que las nuevas generaciones conozcan cómo han evolucionado los sistemas de impresión, que tan importantes han sido para el desarrollo de las ideas, el conocimiento, el arte y la vida en sí misma de esta ciudad.

En estas máquinas se imprimieron revistas como ‘Ceuta y sus Festejos’; ‘África, Revista de Tropas Coloniales’ y libros de autores de prestigio como el científico Joaquín Mas Guindal, el publicista Enrique Arqués, el militar Antonio Villalba o el escritor Rafael de Roda, así como nombres de la cultura ceutí como Celestino García Fernández, Francisco Lería y Ortiz de Saracho y Alberto Baeza Herrazti.

Durante años, la calidad de las impresiones de estos talleres fue muy estimada, como demuestra el haber sido elegida para trabajos de lujo como revistas e impresos en papeles especiales, así como para cartelería y postales de artistas como el afamado pintor Mariano Bertuchi Nieto.

El consejero de Educación y Cultura, Carlos Rontomé, y el último propietario de la imprenta, Manuel Alcalá, han firmado la donación de esta maquinaria, que será trasladada desde su actual ubicación a un almacén para que sea restaurada antes de ser expuesta en la Estación, edificio que en sí mismo es otra manifestación del patrimonio industrial de Ceuta. Por ello, la Consejería de Educación y Cultura ha querido dejar constancia de su agradecimiento a Alcalá por su compromiso con el patrimonio cultural, materializado en la donación de esta imprenta, una máquina que forma parte de la historia cultural de Ceuta.

rontomé imperio

Pieza importante por su antigüedad (1923) y por la calidad que imprimía a la impresión de libros y revistas, la máquina modelo KBA Koenig-Bauer, de grandes dimensiones centrará la futura exposición con algunos chibaletes y tipos que complementan la misma.

La imprenta en Ceuta

La historia de la imprenta en Ceuta comienza en 1860, cuando se instaló el primer taller en la calle Mendoza. A partir de entonces se fueron creando numerosos negocios de impresión que tuvieron su eclosión en las décadas centrales del siglo XX. Estas empresas desarrollaban su actividad cubriendo las necesidades de la población, en el caso de Ceuta aumentada por las necesidades que el desarrollo del Protectorado de España en Marruecos iba marcando. Entre estas imprentas, y con distintos nombres comerciales se encontraba la Imprenta Imperio, que había sido fundada por Arturo Sierra y que posteriormente fue propiedad de la sociedad Parrés y Alcalá. Ya en solitario, fue adquirida durante los años 30 por Manuel Alcalá Pérez, convirtiéndose en Imprenta Imperio en los años 40.

Manuel Alcalá Salto ha sido el último propietario de la imprenta hasta que se jubiló como impresor. Una vez cerrada la imprenta en la ubicación que tenía desde mitad del siglo XX, en la calle Marqués de Santa Cruz, ofreció a la Ciudad Autónoma la posibilidad de ceder gratuitamente algunas de las máquinas, actualmente en desuso.

La paulatina reducción de impresos y la aparición de la imprenta digital ha hecho desaparecer prácticamente todas las empresas del ramo, y con ello también sus maquinarias y tipos. Muchas ciudades, como Valencia o Melilla, han recuperado algunas de sus máquinas, chibaletes y tipos para recordar esta industria tan importante para la cultura.