EXPOSICIÓN

Los 'Diálogos entre Chaouen y Nueva York' de Hamadi vuelven al punto de partida

Los 'Diálogos entre Chaouen y Nueva York' de Hamadi vuelven al punto de partida
Diálogos, exposición de Hamadi Ananou
Diálogos, exposición de Hamadi Ananou  

El Instituto Cervantes participa en la decimosegunda edición de 'La Nuit des galeries' que organiza el Ministerio de Cultura de Marruecos y que ofrece, a través de un recorrido por las diferentes galerías de arte de la ciudad, la oportunidad de facilitar la comunicación entre los artistas de diferentes generaciones, así como celebrar la creatividad visual en sus diversas expresiones. Una cita para la que el Cervantes, en colaboración con la Fundación Premio Convivencia, han contado con el fotógrafo ceutí Hamadi Ananou que llevará a la localidad rifeña su muestra 'Diálogos entre Chaouen y Nueva York'.

Hamadi Ananou ha sido fotógrafo de prensa para diversos medios con los que ha recorrido el mundo. Sus trabajos se han publicado en los medios más renombrados del mundo y ha participado en varias campañas publicitarias para grandes multinacionales. Con varias exposiciones en su activo, tiene obras en colecciones publicas y privadas de Madrid, Barcelona, Sevilla, Ceuta, Tokio, París, Hong Kong, Nueva York, Catar, Riad, Rabat, Casablanca y Marrakech.

Así explica el propio Hamadi el nacimiento de esta muestra, que ahora podrá verse en la Galería Saida Al Hurra en la Alcazaba de Chauen: "Una tarde de comienzos de los noventa, en una pequeña estancia del hotel Casa Hassan de Chefchauen, conocí a un personaje de quien hoy tomo prestada su historia. Un treintañero de aspecto desaliñado y acento fuertemente norteamericano entabló conversación conmigo y me mostró un pequeño cuaderno de hojas amarillentas y tapa desgastada, que guardaba como su más preciado tesoro. En él conservaba una serie de dibujos de su difunto padre. Estos consistían en paisajes de la ciudad de Chauen en los que el tiempo parecía no haber pasado, pese a su casi medio siglo de antigüedad. Su objetivo era el de recorrer esas mismas calles, que ahí aparecían representadas en carbón y colores intensos. Al lado de los de la ciudad azul, se encontraban otros dibujos simulando la misma serie de escenas en la ciudad de los rascacielos, Nueva York. Veinticinco años después aún guardo esas imágenes grabadas en mi memoria y quiero rendir homenaje a ese personaje anónimo, y a ese cuaderno que dejo huella en mí, recurriendo a mi fiel compañera, la fotografía. En esta exposición, he recuperado aquel diálogo entre ambos lados del océano, entre ambas ciudades, con sus igualdades y sus diferencias."