El Martirio de San Daniel recupera su luz original casi tres siglos después


El Martirio de San Daniel recupera su luz original casi tres siglos después


-La restauración ha sido posible gracias a la colaboración de la Ciudad y el SEPE en los talleres de empleo

-Jesús Pérez Rivera, con la ayuda de nueve auxiliares en formación, ha tardado más de un año y medio para recuperar el cuadro notablemente deteriorado

Ha sido necesario un año y medio de trabajo minucioso y complejo para que ‘El Martirio de San Daniel’, pintado e ideado por Tomás Pereda y Torres en 1726, recupere su luz original. Hoy, casi tres siglos después y con la presencia del presidente de la Ciudad, Juan Vivas, y del delegado del Gobierno, Nicolás Fernández Cucurull, el inmenso cuadro vuelve a lucir como se merece una joya artística de su importancia y, sobre todo, de su tamaño.

Y es que apenas quedaba ya rastro de San Daniel y su martirio, casi fundidos a negro por el paso de los años, las pésimas condiciones de conservación y anteriores intervenciones que estropearon más de lo que arreglaron. “Aparte de la humedad el cuadro estaba pegado a la pared, tenía hongos en la superficie y los barnices se han ido oxidando y estaban ya negros como el resto de cuadros de gran formato de la catedral”, explica Pérez Rivera señalando las dos obras de Lorente, discípulo de Murillo y que esperan su turno de restauración prácticamente negros. Además de la humedad, explica el restaurador, la mano del hombre ha hecho también estragos y “una vez que se empezó a limpiar se descubrió una restauración de los años 50 que había repintado la obra original y había un montón de parches en la pintura”.

Pero al lamentable estado y a restauraciones poco cuidadosas había que añadirle las enormes dimensiones de la obra. “La dificultad mayor ha sido el gran tamaño del cuadro, son casi 20 metros cuadrados, 5 metros de alto por 3,75 de ancho y eso ha hecho que cualquier movimiento del cuadro, cualquier operación era ir centímetro cuadrado a centímetro cuadrado lo que complicaba aún más la restauración”, recuerda Jesús Pérez Rivera.

La obra, de 1726, tiene, además del valor sentimental pues representa el martirio del patrón de la Ciudad Autónoma es también un documento histórico en el que pueden leerse las leyendas de la época en torno al martirio de San Daniel. Pero tiene además otras virtud que puede pasar desapercibida a ojos del lego en arte: “El cuadro tiene su inscripción, está autógrafo (firma del autor), el autor fue Don Tomás Pereda y Torres, familiar del obispo de esa época, el gaditano Don Tomás de Agüero. Eso quiere decir que Tomás de Pereda y Torres Pereda lo pintó y lo ideo, es su autoría material e intelectual, es una composición original que no es una copia, es una obra única”, matiza el responsable de la restauración.

El cuadro, restaurado y adecuadamente iluminado está desde hoy expuesto en la Catedral en todo su esplendor. Una restauración, ha señalado el presidente de la Ciudad, fruto de la colaboración entre el Gobierno de la Ciudad Autónoma, a través de la Consejería de Educación y Cultura, y el Servicio Público de Empleo (SPEE) y que aporta un nuevo atractivo turístico a Ceuta.