NAJAT EL HACHMI

“Hay cosas que solo puedes contar desde la ficción”

“Hay cosas que solo puedes contar desde la ficción”
Nayat el Hachmi
Nayat el Hachmi  

La escritora Nayat el Hachmi, española de origen rifeño, presenta en la Biblioteca Pública del Estado su última novela, “Madre de leche y miel”, de nuevo una historia de una mujer entre dos mundos. “La inmigración es el paisaje que me ha tocado vivir en primera persona”, alega. Pero no solo la inmigración: el machismo, la violencia del patriarcado, las tradiciones, la lengua, la identidad viven en las páginas de Najat el Hachmi.

Nació hace casi 40 años en Nador, pero es catalana como la que más. Y por si quedaba alguna duda, lo dejó bien claro con su primera novela: Jo també sóc catalana (2004). Aunque, desliza, el asunto de la identidad ha cambiado mucho en Cataluña desde que publicara su primer libro. Licenciada en filología árabe, Najat el Hachmi, ha sido empleada de la limpieza, cocinera, monitora de deportes y mediadora de la Delegación de Enseñanza de Vich, la ciudad a la que llegó con ocho años.

Allí trabajaba cuando publicó su primer trabajo, escrito en catalán, en el que El Hachmi volcaba su experiencia como inmigrante, buceaba en la cuestión de la identidad y las muchas aristas del proceso de arraigo: la lengua, la religión, las mujeres, el sentimiento de pérdida hacia Marruecos y su relación con el país de adopción. Un largo camino, no siempre sencillo. Y es que, aunque el título de su primera novela era una afirmación, su origen estaba en una pregunta, la que hizo a su madre: Je sóc català, mama? Un conflicto de identidades al que regresó en 2015 con La hija extranjera.

El éxito aún se hizo de rogar cuatro años pero llegó en 2008 con El último patriarca, en el que ajusta cuentas con el machismo y el patriarcado y la tradición. Una ruptura con las raíces, una dentellada al patriarcado en busca que ha sido traducida a inglés, francés, italiano, portugués, turco, rumano y árabe. ​ En 2011 publica La cazadora de cuerpos en el que la escritora da un giro a su obra con una novela erótica y provocadora.

Dos novelas de ficción en las que Nayat el Hachmi vuelca todo aquello que no se puede decir en una novela autobiográfica, que, paradójicamente “te da menos margen para contar la verdad”, explica en su encuentro con los lectores en la Biblioteca Pública del Estado. Sus libros hablan de identidad, de machismo, de arraigo, de lenguas y, sobre todo, de inmigración. “Es el paisaje que me ha tocado vivir en primera persona”, alega esta española, catalana, rifeña y marroquí –resulta natural que la identidad sea uno de los ejes de su discurso- pero por encima de todo ello, valiente.

Hace ya una década que publicó su mayor éxito, El último patriarca, una novela, de ficción, en la que vuelca todo aquello que no se puede contar y que escuchó durante toda su vida cuando las mujeres se reunían a hablar durante horas contando sus experiencias en un sistema patriarcal.  “No era feminismo, era una válvula de escape para ellas, en otras latitudes habrían ido al psicólogo”. Una novela feminista, retadora, que desentrañaba el tejido de tradiciones y costumbres que en muchos casos someten y condicionan de una forma brutal a las mujeres. Una novela valiente que se adelantó a su tiempo, mucho antes de la ola feminista. Ahora las cosas han cambiado y Nayat el Hachmi tiene claro que la lucha ahora “no es por avanzar sino por defender lo conseguido”

“Hay cosas que solo puedes contar desde la ficción”, explica Nayat el Hachmi. Cosas que calló en sus relatos más autobiográficos y que narra en las novelas, un talento probablemente heredado de su madre que “tiene una especial capacidad para contar las historias”.