PRESENTACIÓN

La novela de las cien millas de Tula Fernández

La novela de las cien millas de Tula Fernández
La autora, este miércoles, en la Biblioteca, ante Tirso, el saxofonista cubano que ha animado la cita.
La autora, este miércoles, en la Biblioteca, ante Tirso, el saxofonista cubano que ha animado la cita.  

Cuando uno tiene una canción ('El cuarto de Tula') de 'Buena Vista Social Club' con su nombre, como Tula Fernández, jefa de la Unidad de Programas Educativos (UPE) de la Dirección Provincial de Educación y ya escritora oficialmente, pues este miércoles ha presentado su primera novela, 'La boca de los cien besos', tu primer libro tiene que hablar de Cuba y, claro, de Miami, donde trabajó hasta hace nada, tan cerca y tan lejos, dos mundos separados por apenas cien millas.

El director de la Biblioteca Pública, José Antonio Alarcón, que ha leído lo suyo, ha asegurado que el de Fernández es "uno de los mejores" que ha devorado últimamente de plumas locales. No ha sido el único lector avezado que, ante una Sala de Usos Múltiples de la Biblioteca Pública casi hasta la bandera, ha confesado haber quedado prendado del libro, que según su editora, Amazon, es una "mezcla de thriller y drama" en la que se narran "dos épocas y dos geografías".

tula vertical"Todo transcurre entre una Habana antigua y un Miami moderno con la presencia de un revelador cuadro" que da título también a la novela, presentada con gusto y de forma amena, tirando de amigos lectores de primera para esbozar ante los presentes a los protagonistas principales, Simplicio Rodríguez, un artista pintón y algo cotilla que llenaba su vida con retazos de otros, y Fernanda Mendoza, la deseada, "tan rubia y tan blanca como el pan".

Fernández ha explicado que encontró en Miami, en el barrio "muy humilde" en el que trabajó como docente antes de regresar a Ceuta, en los 'nadies' que diría Galeano llegados desde Cuba, el relato que quería para hacer una novela, para vencer el desafío de "publicar", de desnudarse ante la audiencia del mundo (su libro se vende aquí y allá) porque "no eres lo que escribes pero sí escribes lo que eres".

Con mucha investigación sobre la Historia de Cuba y sobre arte, por un lado, y muchas charlas, muchas 'coladas' (cafés) con ingenieras reconvertidas en peluqueras y otras hazañas vitales para empezar de cero al otro lado del mar, ha tejido Fernández un texto que, en lo literario, ha querido desarrollar también en dos estilos, un "realismo mágico" para la isla del siglo XXI y algo más "contemporáneo" para las etapas ambientadas en el Miami de 2018.

El lector podrá buscar en el libro el rastro de García Márquez, reminiscencias de Laura Esquivel, lo "agridulce" de 'Como agua para chocolate', el poso histórico del expolio y tráfico de arte cubano, la singularidad de la emigración canaria hacia América, la Cuba de antes, durante y después de la revolución de Castro y Guevara... Una aventura apasionante, en suma, para disfrutar también desde una ciudad, Ceuta, que en su momento llegaron a habitar medio millar de presos del otro lado del charco.