ORLANDO DE VIRGINIA WOOLF

Llega a Ceuta el icono LGTBI que un siglo después sigue escandalizando a los homófobos

Llega a Ceuta el icono LGTBI que un siglo después sigue escandalizando a los homófobos

En junio de 2019, por primera vez la bandera arcoíris ondeaba en una institución de la administración pública en Ceuta y el Orgullo se consolida como cita obligada pese a que sea aún minoritaria. Aunque a alguno todavía le pese, ya en pleno siglo XXI la ciudad da tímidos pasos hacia la normalización de lo normal y el colectivo LGTBI gana terreno y visibilidad en Ceuta. Eso sí, milímetro a milímetro. También en el teatro: el 27 de septiembre subirá a escena en el Teatro del Revellín el primer personaje transexual de la historia de la literatura: Orlando, de Virgina Wolf

Hace casi un siglo Virginia Woolf se cuestionó la identidad sexual con Orlando, una sátira publicada en 1928 que aún hoy sigue escandalizando a más de uno por retar al lector a replantearse sus cánones. Un valiente alegato LGTBI que Teatro de Fondo ha llevado a escena con el aplauso de crítica y público. Su directora, Vanessa Martínez, fue ganadora del XXI Certamen Nacional para Directoras de Escena de Torrejón de Ardoz y la obra fue finalista en los XXII Premios Max en la categoría de mejor versión o adaptación teatral, ‘Orlando’.

El humor, la sátira, la ternura y la crítica se funden para dar vida al Orlando de Woolf en esta adaptación teatral, un alegato hacia quienes se creen con el poder y el derecho a cuestionar la identidad ajena.

Orlando es una obra valiosa no solo porque Woolf viviera sin pudor su bisexualidad hace casi un siglo (la obra se publicó en 1928) sino por lograr visibilizar al movimiento LGTBI abordando la transexualidad, las relaciones homosexuales, rompiendo estereotipos en tiempos donde era todavía más difícil alzar la voz contra la intolerancia. Una obra necesaria especialmente ahora, cuando estamos inmersos en una sociedad bipolar en la que mientras se avanza hacia la plena inclusión de los colectivos tradicionalmente excluidos como el LGTBI, una ola reaccionaria empuja en sentido contrario blandiendo el miedo a una “dictadura de género”.