18 DE SEPTIEMBRE, 19:30 HORAS

Rafa Morata tiene un "Plan Diabólico" para la nueva temporada de cineclub de la Biblioteca

Rafa Morata tiene un "Plan Diabólico" para la nueva temporada de cineclub de la Biblioteca
Fotograma de Plan Diabólico
Fotograma de Plan Diabólico  

Aún con el buen sabor de boca que dejó a la más que generosa asistencia "La vida de bohemia" de Aki Kaurismaki, que puso punto y final el pasado mes de junio a la primera temporada del Cine-club de la Biblioteca Pública del estado, septiembre nos devuelve el comienzo de la segunda con el cine siempre por delante, en una ciudad como Ceuta, necesitada de una propuesta cinéfila alternativa, que permita rememorar o, en la mayoría de los casos, descubrir clásicos del Séptimo Arte que nos regalaron las más diversas cinematografías, épocas, movimientos y autores.

El año pasado, los españoles Luis Buñuel ('Él'), Fernando Fernán Gómez ('El mundo sigue') y Francisco Regueiro ('Duerme, duerme, mi amor'); el alemán Rainer Werner Fassbinder ('Todos nos llamamos alí', 'Las amargas lágrimas de Petra von Kant'); el francés François Truffaut ('La piel suave'); el mexicano Arturo Ripstin ('El castillo de la pureza'), el japonés Mikio Naruse ('Nubes flotantes'), y el título ya mencionado del finlandés Kaurismäki, se pasearon por la sala de usos múltiples con un balance más que positivo: sorprendieron, emocionaron, impactaron, sobrecogieron, sacudieron, arrancaron las más diversas emociones, sedujeron y dieron a conocer su particular universo... Cine y vida, en definitiva.

¿Y qué nos depara el nuevo curso? Básicamente lo mismo. No hay más, salvo nuevas propuestas, nuevas sendas cinéfilas y alguna vuelta por territorios ya frecuentados, sin contar alguna innovación respecto a la presentación de las películas y autores, pero sin salirnos del guión de la austeridad, de la sencillez, de las notas necesarias para adentrar al público en la obra y director de turno. 

¿Avances de títulos? Ninguno. Dejemos que la programación fluya y que, llegado el momento, los candidatos tengan su oportunidad o cedan el paso a otros que surjan a última hora. Así es el cine, así es la vida. De momento, el próximo miércoles, día 18 de septiembre, a las 19:30 horas de la tarde, será el estadounidense John Frankenheimer y su "Plan diabólico" (Seconds, 1966) quien inaugure la temporada. Será la primera vez que se asome al cine-club una obra estadounidense y un género inédito como la Sci-Fi combinada con thriller, drama psicológico y gotas de terror. 

Si alguien pudiera cambiar una existencia vacía, sin contenido, de alguna manera impuesta o autoimpuesta, a la que únicamente da sentido los alienantes patrones existentes en la sociedad, ¿lo haría si tuviera oportunidad de renacer bajo otro nombre, otro aspecto físico y una nueva vida absolutamente distinta? La Compañía, una organización secreta, es la que brinda esta oportunidad al maduro banquero Arthur Hamilton, una peripecia vital que se convertirá en una auténtica pesadilla kafkiana, en un plan diabólico.

Gracias a la constante utilización de lentes que distorsionan la imagen y a unos movimientos complejos y extraños de cámara que transmiten una verdadera sensación claustrofóbica, la película atrapa desde sus hipnóticos títulos de crédito -firmados por Saul Bass- hasta el inexorable y sorprendente final (como siempre, si no han visto "Plan diabólico" y tienen pensado pasarse por el cine-club, intenten no leer absolutamente nada sobre ella). Por otra parte, llama la atención que un film sobre la búsqueda de una nueva vida que supla sus deficiencias, atavismos y frustraciones, esté plagada de actores que fueron víctimas del McCarthysmo, desposeídos de sí mismos, de su ideología, de su forma de vivir y de pensar.

Hasta qué punto estamos muertos? ¿Cuánto hay de realidad, de verdad en nuestras vidas y cuánto de falso, de aparente, de impostado? ¿Hasta qué punto somos dueños de nosotros mismos y hasta qué punto los entes de esta sociedad nos fagocitan, nos teledirigen, nos desdibujan y acaban adueñándose de nosotros? Estos y muchos otros interrogantes plantea un film magistral, de culto, joya del cine paranoico, complementado con la efectiva banda sonora de Jerry Goldsmith, una impresionante fotografía en blanco y negro de James Wong Howe y la excepcional interpretación del tándem John Randolph (Arthur) / Rock Hudson (Tony) en el papel del protagonista desdoblado.

Rafa Morata