OTRO YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO

Roma asoma en Jáudenes

Roma asoma en Jáudenes
Trabajos de documentación de los restos de las piletas de salazón de época romana
Trabajos de documentación de los restos de las piletas de salazón de época romana  

Las obras de reforma de la calle Jáudenes esconden una sorpresa a cada paso. Tras el yacimiento de Gran Vía, en el que es posible encontrar niveles arqueológicos desde época romana hasta la actualidad, los trabajos de Acemsa previos a la urbanización de la calle Jáudenes han dado con los restos de época romana de un complejo industrial dedicado al salazón.

Basta hacer un agujero casi en cualquier punto del istmo de Ceuta para viajar en el tiempo. El mejor ejemplo son las obras de reforma de Gran Vía, Jáudenes y plaza de África donde vienen apareciendo numerosos restos arqueológicos, destacando sobremanera las muchas huellas que dejó Roma en Ceuta. El último capítulo lo está escribiendo Acemsa de la mano del arqueólogo José Manuel Pérez Rivera, en el tramo de la calle Jáudenes más cercano a la Catedral.

Restos de las piletas de salazón de época romanaSon, al menos, cuatro enormes piletas de dos metros y medio de largo, las más grandes documentadas en Ceuta y un aljibe. Todo ello parte de un complejo industrial de época romana, probablemente del siglo V, según las primeras estimaciones, a falta de un análisis pormenorizado, explica Pérez Rivera. Otra huella más de la época dorada de Ceuta, cuando casi todo el itsmo, aproximadamente desde el Foso Real al desaparecido Foso de la Almina, era una gran factoría de salazones y garum (una salsa de pescado preparada con vísceras fermentadas de pescado, considerada por los habitantes de la Antigua Roma como un alimento afrodisíaco). Unos tiempos en los que Ceuta abastecía a todo el imperio.

Historia flor de piel

La escasa profundidad del hallazgo, menos de un metro, es quizá lo más sorprendente, teniendo en cuenta que la calle está urbanizada desde hace siglos y que justo al lado se levanta un edificio relativamente reciente. Poco más abajo del nivel de la acera se pueden ver claramente los perfiles de las piletas, con capacidad para 30 metros cúbicos y esquinas redondeadas para facilitar su limpieza, recubiertas de material aislante, para mantener la estanqueidad del depósito, mediante lo que se conocía como opus signinum, una mezcla de mortero, cerámica y cal usada habitualmente para impermeabilizar en la Antigua Roma. Junto a las piletas, de un tamaño que indica el volumen de actividad de aquella factoría de salazón, aparecen restos de cerámica, probablemente parte de su sistema de impermeabilización o de restos de desechos ya que tras el abandono de la factoría estos almacenes terminaron convertidos en vertederos.

Los trabajos de documentación del nuevo yacimiento están en su primera fase, a la espera de seguir descubriendo más huellas del pasado de Ceuta en esta vieja calle, a medida que Acemsa siga excavando para renovar, las redes de saneamiento y abastecimiento de la calle aprovechando las obras de reforma.