DOCUMENTAL

Salzone divulgará el "arte etnográfico" de los secaderos de pescado a nivel nacional e internacional

Salzone divulgará el "arte etnográfico" de los secaderos de pescado a nivel nacional e internacional
Los maestros salazoneros de Juan XXIII, en la Biblioteca, tras la presentación del documental.
Los maestros salazoneros de Juan XXIII, en la Biblioteca, tras la presentación del documental.  

Cinco años después de empezar a trabajar y tras casi un año de relevo en su Presidencia de Keke Raggio y José Manuel Pérez Rivera, ‘Salzone’, el proyecto concebido para ayudar a mantenerse activos a “los últimos artesanos” de la ciudad autónoma, los maestros salazoneros de la explanada de Juan XXIII, ha presentado este miércoles en la Biblioteca el documental ‘Dry Fish’.

Con esta iniciativa, que ha contado con el apoyo económico de la Ciudad, se quiere dar a conocer esta faceta cultural y gastronómica de Ceuta al resto de España y a nivel internacional.

Raggio ha desgranado que el trabajo está estructurado en cuatro vertientes: una aborda la historia de una tradición que acumula “más de 2.000 años” de historia; otra, la gastronómica de la mano del chef Mario Silva y de su apuesta por la “nueva cocina salazonera”; la tercera, centrada en el trabajo del secadero; y la cuarta, en la pesca en las almadrabas.

El presidente de la Asociación de Maestros Salazoneros, Rafael Sánchez, ha señalado que actualmente son nueve los puntos de actividad que se mantienen operativos en Juan XXIII con un total de unos 20 trabajadores, la mayoría aglutinados en negocios familiares que tienen la esperanza de ver cumplida algún día la promesa del Ejecutivo de la Ciudad de acondicionar el área con canalizaciones, asfaltado, módulos nuevos...

“El Gobierno se ha comprometido a dignificar la zona pero no sabemos cuándo empezarán las obras”, ha dicho Sánchez. Si algún día lo hacen, ha opinado Pérez Rivera, aunque solo sea por eso, el trabajo realizado hasta ahora “habrá merecido la pena”.

En paralelo, ‘Salzone’ sigue apostando por la “difusión” de un nicho cultural y económico que es rentable. Según los salazoneros presentes en la Biblioteca, el producto que elaboran, básicamente bonitos y voladores, se vende y al final de cada temporada no hay excedentes a pesar de la competencia desleal de quien hace lo mismo en sus casas.

“Consideramos que en Ceuta los salazones son conocidos y aspiramos a trascender al ámbito nacional e internacional a través de los lazos tejidos con otros destinos turísticos cuando llegamos a ser finalistas de los Premios EDEN de la UE”, han declarado Pérez Rivera y Raggio sobre las prioridades de trabajo a corto y medio plazo para este “arte etnográfico” en peligro de extinción.

'Salzone' y Ceuta forman parte, con la zona del Goierri, Conil de la Frontera y los Valles Pasiegos, de otra asociación local dispuesta a difundir, además de sus propios atractivos, los de sus aliados. El reto del proyecto es, desde su nacimiento, "impulsar a la ciudad como un destino turístico integral, innovador y sinérgico".