JUEGO

Los cuatro símbolos ocultos de la estatua de Sánchez Prado

Los cuatro símbolos ocultos de la estatua de Sánchez Prado
Sánchez Prado
Sánchez Prado  

Esto no es una noticia, tampoco una entrevista o un reportaje. Esto es un juego. Uno de sus dos escultores, Javier Pedrajas, desvela a Ceuta al Día los símbolos ocultos en la estatua de Sánchez Prado, pero no su ubicación. Un desafío para los ceutíes que quieran redescubrir la imagen del acalde asesinado a manos de los sublevados fascistas.

La imagen de Sánchez Prado, ahora entre la Plaza de África y la Gran Vía, es tan habitual, tan cotidiana que a veces puede parecer invisible. Pero es algo más que una estatuta y esconde más secretos de lo que parece. Es un sentido homenaje no solo de la ciudad y de sus habitantes, sino en especial de los artistas, los hermanos Javier y Alejandro Pedrajas, a una figura por la que sienten una especial devoción. Quizá por ello, quisieron esconder en su obra pequeños símbolos, casi invisibles, para rendir un tributo íntimo a Sánchez Prado.

Sánchez Prado (1 de 1)Si quiere animarse a desvelar el misterio, estos son los cuatro símbolos secretos que esconde la estatua. De usted depende encontrarlos:

El más evidente:
Es el más fácil de ver y de descubrir: el escudo de Ceuta. No le costará mucho trabajo dar con él. Pero no se confíe, el resto no son tan sencillos.

El guiño masón:

No podía faltar en una lista de símbolos ocultos una referencia a la masonería, a la que perteneció el alcalde, notable masón. “Es fácil de ver”, anima el escultor, Javier Pedrajas.

 Un número secreto, pero no para los ceutíes:
Un número se repite al menos dos vece en la imagen de Sánchez  Prado. Es una cifra vinculada a su muerte. “Si lo ve un ceutí  lo reconocerá en seguida”, asegura.

El más difícil.
“Tendría que matar al que lo descubra”, se ríe Pedrajas. “Es broma, es el más difícil, también es un símbolo de la masonería, más oculto, más masónico. Es una referencia geométrica, en un sitio visualmente geométrico que responde a un triángulo y en ese sitio está escrito el nombre masón de Sánchez Prado”. Un símbolo oculto solo para iniciados, un reto para los cazadores de misterios.

Otros símbolos perdidos

“Son cuatro, que yo recuerde”, explica misterioso el escultor. Aunque estos cuatro no fueron los únicos que barajaron. “Pensamos en poner una rosa, pero lo descartamos”. No hizo falta. La vida se ha encargado de que casi cada día algún ceutí deposite una rosa a los pies de Sánchez Prado. La estatua tiene también un bastón de mando, aunque, como el fonendoscopio, se le ha retirado para evitar su robo o deterioro al ser piezas fácilmente desmontables. Un báculo que colocaron con un mensaje oculto, esta vez de cariño, ya que el bastón de mando que portaba la imagen era el que se asigna a los hijos de Ceuta, pese a que el médico y político era sevillano.

“Siempre nos ha interesado transmitir mensajes con la escultura y Sánchez Prado fue un antes y un después, es una persona que me ha transmitido mucho, me siento muy afortunado, es para mí alguien muy importante”, confiesa Pedrajas, que está seguro que “algo hay en Sánchez Prado, una energía”.

"Para mi hermano Alejandro y para mi, ha sido un orgullo y un placer haber colaborado con este personaje tan querido. Es algo que trasciende el personaje trasciende a todo. Yo le tengo devoción la verdad", admite, "En Ceuta tenemos más de 30 esculturas, creo, pero este personaje trasciende, es un mito, todo lo que se relaciona con el engrandece".