JORNADAS DE ARQUITECTURA

Sostenibles y resilientes, así serán las murallas del siglo XXI

Sostenibles y resilientes, así serán las murallas del siglo XXI
Recreación del Centro de Interpretación de las Murallas Reales.
Recreación del Centro de Interpretación de las Murallas Reales.  

El Centro de Interpretación de las Murallas Reales, cuando sea una realidad, será sostenible y resiliente. Sostenible en lo ecológico y también en lo físico, un proyecto “sólido, firme, consistente”, como las propias murallas. Y resiliente, “que se adapte y mejore con el uso y con el paso del tiempo”. Así lo han imaginado sus creadores, el estudio de arquitectura Ayllón, Paradela y De Andrés, ganadores del concurso de ideas para la rehabilitación del Baluarte de la Bandera del Conjunto Monumental de las Murallas Reales y su conversión en museo de historia de Ceuta.

Javier Alejo Hernández Ayllón, Verónica Paradela Pernas y Javier de Andrés de Vicente y su proyecto ‘Resiliente’ para el Centro de Interpretación las Murallas Reales han sido este jueves los invitados a las Jornadas de Arquitectura y Urbanismo del Instituto de Estudios Ceutíes IEC). Como aperitivo a una visita al Baluarte de la Bandera, los tres arquitectos han desarrollado las líneas maestras de su idea ganadora, resumidas en solo tres conceptos, básicos en su manual para devolver a la vida el patrimonio cultural: Restaurar, rehabilitar y reconfigurar. Máximas que han guiado su proyecto ganador, cuya redacción está ya licitada y prevista para próximos ejercicios presupuestarios. Aunque, licitaciones y adjudicaciones mediante, aun pasará mucho tiempo para que sea una realidad.

El resultado será un nuevo espacio en la ciudad allí donde no había nada, si acaso un ‘cul-de-sac’ sin oficio de beneficio. “Hay que dar algo a los ciudadanos el patrimonio no es algo congelado para los turistas”

La recreación digital de las Murallas del Siglo XXI que han imaginado Ayllón, Paradela y De Andrés muestra un espacio diáfano. “Las bóvedas desnudas, abiertas, libres”, devueltas casi a su estado original y respetando las huellas arqueológicas que han aparecido en las excavaciones, “devolviendo la pureza al edificio”, explica Javier Alejo. Una cinta dorada de latón suspendida de las bóvedas servirá de guía (y de soporte para paneles informativos e iluminación), serpenteando a lo largo del Centro de Interpretación de las Murallas. Un rayo dorado de cobre y zinc, los metales más resilientes, que servirá además de contraste con la piedra desnuda, explican. Un metal que se repetirá también en las celosías que dan a la plaza de acceso, pieza clave para no solo restaurar un espacio, sino también para reconfigurarlo, conectándolo con la ciudad, explican.

“A nuestro juicio no se hacía suficiente hincapié (en las bases del concurso) en la conexión con la trama urbana”, apunta Javier Alejo, señalando que desde el principio entendieron que debían hacer algo con ese “fondo de saco” del eje urbano, casi oculto por un muro y la vegetación tupida, palmeras desordenadas y hasta un ficus podado de cualquier manera. “Era casi más importante que el proyecto en sí”, admite. 

Su idea para ese espacio es muy diferente: Una plaza abierta a modo de sala hipóstila formada por veinte palmeras esbeltas, a imagen y semejanza de las de la puerta sur del Patio de Armas , así como la repavimentación de la zona para crear un solo espacio con el Baluarte de los Mallorquines. El resultado será un nuevo espacio en la ciudad allí donde no había nada, si acaso un ‘cul-de-sac’ sin oficio de beneficio. Un lugar de encuentro además de puerta de entrada a la historia de Ceuta. “Hay que dar algo a los ciudadanos, el patrimonio no es algo congelado para los turistas”, argumentan. Y se agradece.

En la mesa, de izqda a dcha- Javier Alejo Hernández Ayllón, Verónica Paradela Pernas y Javier de Andrés de Vicenteresiliente baluarte bandera apaisadaresiliente baluarte bandera 2