Ceuta, la alegría ya viene: Las Terrazas del Cielo abrieron


Ceuta, la alegría ya viene: Las Terrazas del Cielo abrieron

- El Miró lo vuelve a bordar en el fiestón con el que saluda al verano y da el cañonazo oficial con el que se lanza la temporada estival, la que pide calle, noches largas y diversión

- Bailarinas, fuegos de artificio, saxo en directo, photocall,  mucha gente guapa por dentro y por fuera, buena comida, el 'food truck' de Brilla Bombilla y la mejor atención posible hicieron de la fiesta de salida del verano un total éxito

- Las Terrazas del Cielo han mejorado la decoración, la sur gana en calidez y confortabilidad y la norte apuesta por la fiesta y potencia sus reservados apostando por un servicio más exclusivo

Zumba sobre la espalda el silbido de los fuegos de artificio, otra vez, atravesando las intensas notas del saxofón dulzón –bailan las serpientes encantadas y encantadoras–, más abajo chisporrotea la carne de retinto en la plancha del ‘food truck’. ¡Aguante! La gente guapa de oro y blanco es un sueño, un recuerdo fugaz y borroso. La obligación de contárselo manda, si no hubiera ese demonio a saber por dónde hubiera seguido LA FIESTA.

El fiestón hubiera seguido en el Cielo, en sus terrazas. En el mejor lugar de Ceuta para una noche de verano. Como las que vienen. Llenas de alegría. Por las noches nunca hay crisis. Abrieron las Terrazas del Cielo, que sepa Ceuta que la alegría ya viene. Ya es verano, otra vez. Gustavo y Quino tienen un don. Y una máquina del tiempo como Doc y Marty McFly: Este jueves de mayo fue verano. Algunos y algunas para cuando lean esto podrán jurar que vieron el condensador del ‘fluzo’ al pasar por delante de la puerta de la cocina.

Estaban Victoria y Soledad, los que cortan el bacalao, los que parten la pana, los que venden y compran, los que informan, las que estudian, las que cantan, los y las que bailan, las que aman, los masters del universo, los guapos oficiales, los gigantes y cabezudos, Batman, Supermán, el Capitán América y también Spiderman, los del Big Bang Theory, había Hipsters… Estaban todas y todos menos tú.

El don de Gustavo y Quino es hacer que la gente esté a gusto, que la pase bien. Son como el entorno del Parque Marítimo. Han logrado en muy poco tiempo reflotar un sitio que era un desperdicio y convertirlo en el epicentro de la Ceuta chic, del juventío y del glamour veraniego, entendiendo glamour como la belleza, que va en el interior –la auténtica-.

Lo nuevo

Parecía difícil, casi imposible, pero así son: Lo volvieron a hacer. Mejoraron lo que había. Es mejor la decoración, más exótica, más cálida, más agradable, más integral, gana la terraza norte y gana la terraza sur. Era difícil, pero si va este sábado por la noche al Cielo, a sus terrazas, y se sienta en una de sus mesas bajas con bancos acolchados va a estar más confortable que otros años. No va a saber la razón, pero es la decoración. “Sube el tono por el colorido para darle más calidez y un toque oriental”, explica Quino.

Le han dado un giro más, y en la terraza norte, la que mira cara a cara a Gibraltar, han potenciado los reservados, contarán con un servicio más distinguido y una barra dedicada en exclusiva a complacer sus deseos y apetencias. “Los reservados tomarán más importancia dando un punto diferente a ese espacio. Nuestro interés es siempre complacer a nuestros clientes”, en palabras de Quino. Además van a seguir cuidando la cocktelería, un raro arte en la ciudad, y poniendo énfasis en ese sentido con preparados veraniegos con los que refrescar las noches de verano, pero también los atardeceres.

Y para la fiesta de apertura del verano, de sus Terrazas, el Cielo, o lo que es lo mismo el Miró, no guardó nada. Lo volvió a bordar. Con la comida, del restaurante, cada vez más asentado y ofertando un producto mejor año a año, el saxo en el tejado, los fuegos, las bailarinas, los números de circo, entre la gente, las terrazas a reventar de gente guapa, guapísima, en la norte, el ambiente de los que quieren ligar, bailar, escotes de Hollywood, bíceps y pectorales esculpidos en mármol, sonrisas recomendadas por diez de cada diez dentistas. Todo el mundo animado y sin esperar demasiado para pedir a pesar del reventón, más de 20 personas dadas de alta hacen posible eso y que todo vaya perfecto. Los camareros como un reloj suizo. Resistió la inauguración la inspección de trabajo nocturna. Son gente seria. Mucha categoría.

La música perfecta con el volumen perfecto. Párrafo a parte. Clave del exitazo.

En la terraza sur, mayor tranquilidad, la música un poco más baja, las personas hablan, comentan, sus vidas, sus anécdotas, sus cosas, o juegan con el mago. Si le engañas con las cartas que previamente repartían por la terraza te daban para jugar en el casino del piso de abajo. Puro vicio, todo, como tiene que ser una buena fiesta.

‘Photocall’ a la entrada con dos ángeles deslumbrantes. Y abajo, los chicos de Brilla Bombilla, mención a parte, sacian a los que pasaban a los que antes de irse a casa le quisieron meter algo al estómago o a cualquier que tenga un poco de gula.

Brilla Bombilla

Hamburgesas de bandera. Sí ya, tiene razón Christian García: “¿Es el mismo modelo de furgoneta donde empezó el Impacto hace muchísimos años? En el morro”. Pues puede ser, pero quizás la diferencia no esté en el chasis y sí en el motor. No en el continente y sí en el contenido. Aunque seamos honestos. Al ‘food truck’ de estos chicos de Tarifa no le falta detalle: en la pizarra escrita su categoría: “Cuatro ruedas michelín”. El stand del ‘kemaculo’ y deliciosos bocadillos de carne de retinto con queso payoyo –bocado de gourmet-, de pollo con pera y salsa de nueces o de largarto ibérico con salsa de lima y hierbabuena acompañado con tagarnina –puro verano en la boca-.

La gente paraba para dar las gracias al pasar mucho tiempo después de habérsela comido. “Ah, pues eso ya en otros sitios no pasa”, ahí. “¡Una mierda para el Maresco!”, no desesperes Jesús, ese no era cliente tuyo hace tiempo.

Como fue todo tan maravillo y fantástico, si tú eras el o la que no estaba este jueves, no desesperes. A partir de este viernes, cualquier noche ya es verano en las Terrazas del Cielo, la alegría ya viene, se desata y te puedes pasar a corroborar que, igual, sólo igual, es todo tan genial, e igual, sólo igual, por primera vez Ceutaldia.com no te está mintiendo.