El Cielo da un salto de calidad en su restaurante


El Cielo da un salto de calidad en su restaurante

- Quino y Gusti asumen un nuevo reto en el Restaurante El Cielo, con una carta para todos los paladares y zona de sobremesa

- El Restaurante cuenta con una zona infantil (marca de la casa) que hará desaparecer a los pequeños y las delicias de los papás

El Restaurante el Cielo celebró este viernes por la noche una inauguración oficial, aunque ha venido funcionando desde antes de Navidad con gran éxito y llenando todos los fines de semana con eventos. Quino y Gusti o lo que es lo mismo el Café Miró han asumido el complejo del Parque Marítimo en su totalidad (a excepción del Casino) y han dado un nuevo salto de calidad en el Restaurante, del que ya llevan las riendas con su peculiar y particular sello y carácter.

La noche de este viernes fue sobre todo para compartir con los amigos el espacio y decir “estamos abiertos”, si bien, los fogones y los salones prometen lucir en plenitud y esplendor con el día a día.

“El sitio es inmejorable”, reconocen desde la dirección casi al unísono. En el corazón de Ceuta, en el parque Marítimo del Mediterráneo, comedor con vistas al Estrecho y a las piscinas y jardines firmadas por César Manrique, en un ambiente que han logrado hacer más que acogedor y en el que está todo pensado para que el que entre a comer se piense seriamente quedarse a cenar.

La opción elegida para esta nueva apuesta de cara a los meses de invierno es poner el corazón del comedor en el espacio circular que mira al norte y al este y que cuenta con la cafetería anexa, reservando el espacio más grande para eventos o para esos días en los que el lleno sobrepasa las expectativas.

De cualquiera de los dos comedores se puede pasar a tomar la copa tras la comida a la cafetería que contará con tapas para degustar en la barra y las mesas altas con las que cuenta. El sueño de muchos, poder tomar las copas y hacer la sobremesa sin salir del restaurante, pero cambiando de ambiente.

Y habrá que esperar a que llegue el verano, el tiempo ya está siendo inmejorable, para ver como el local explota en toda su plenitud, con las terrazas arrastrando al personal a disfrutar de las vistas y el inmejorable clima.

Y “no renunciamos a ningún tipo de comensal”, explica Quino. Tienen para los que quieran tapear, los que quieran sentarse, los que quieran alargarse y, en especial, para los padres. La marca de la casa, desde los lejanos tiempos del Colors, es una zona destinada a los más pequeños, un parque infantil que hará las delicias de los niños, siempre aburridos en las comidas de los mayores y que dará un ratito de paz a los papás para que puedan charla un rato sin estar pendiente del peque. “Desaparecen, literalmente”, asegura Gusti, que lo ha probado en primera persona.

Para los eventos el espacio ofrece versatilidad e inmejorables vistas, 180 personas sentadas o casi media ciudad si se hace de pie o en formato mixto, “nos está funcionando muy bien”, aseguran.

Un todo en uno que se corona con lo fundamental, la comida. Una carta que promete, “y cumple”, asegura Quino.

Entre los entrantes despuntan el provolone con setas y foie, , anchoas doble 0 cantábrico con tartar de tomate parmesano, las milhojas de manzana verde con mi-cuit y queso de cabra con reducción de oporto, como no el jamón y los huevos rotos con gambón y gulas, foie o jamón.

Apunta alto la ensalada rusa con langostinos y mahonesa de naranjas, un de las tres que ofrecen, saliéndose de lo habitual. Hay pasta, algún plato para los vegetarianos, carnes de primera calidad con un toque original y pescados sencillos y elegantes e incluso ahora para combatir los días fríos fabes, en su versión tradicional o con almejas y langostinos. Tampoco falta el arroz, negro o cremoso con carabineros.

Para las reservas 956 97 83 37 o el 638 959 971 o también el correo electrónico terrazasdelcielo@gmail.com. De momento y hasta que explote el verano abren sólo los viernes noche, sábados y domingos o para eventos privados.