MERCADO LABORAL

En Ceuta hay empleo, pero faltan profesionales y ganas de trabajar

En Ceuta hay empleo, pero faltan profesionales y ganas de trabajar
Un operario trabaja en una obra al aire libre./archivo
Un operario trabaja en una obra al aire libre./archivo  

El director provincial del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), antiguo Inem, José María Zurrón, realizaba un llamamiento recientemente a los desempleados en Ceuta para que mejoraran su formación. No era un llamamiento cualquiera. Echando un vistazo rápido a las ofertas de trabajo que vienen gestionando diversos organismos se constata que en la ciudad se generan puestos de trabajo, pero que en algunas ocasiones –demasiadas– se quedan sin cubrir precisamente por la falta de profesionales con la formación adecuada. Más allá de la anécdota de puestos puntuales, todos parecen constatar una tendencia. Hay trabajo, pero no profesionales.

Yolanda Aparicio (UGT): “eso estoy harta de verlo yo de personas que las llaman para trabajar, hasta para los Planes de Empleo y te dicen que no quieren porque las tenemos muy mal acostumbradas y se vive muy bien con una subvención”

Y no sólo en puestos de una cualificación más especifica sino en trabajos más comunes. Así por ejemplo, desde la Cámara de Comercio constatan esta tendencia y aseguran que en el último año les está costando cubrir plazas de albañiles y que en alguna ocasión las han dejado desiertas. Y como eso, otras demandas igualmente comunes como las de cocinero o dependiente de comercio (en este caso, porque la mayoría de empresas están pidiendo ya para cubrir sus perfiles que el empleado a contratar se maneje en un segundo idioma, preferiblemente francés).

Cámara de Comercio: “No se encuentran albañiles cualificados”

El asunto tiene su miga habida cuenta que, por ejemplo, para la categoría de albañil, la Ciudad Autónoma, sufraga con fondos públicos una Escuela de la Construcción, que forma precisamente desempleados en los oficios de la construcción o que en el último Pleno de la Asamblea, sin ir más lejos, la oposición (Caballas) defendió una propuesta para forzar a Tragsa a contratar sus peones a través precisamente de la oficina de empleo local.

En la última convocatoria de puestos de albañil, en la Cámara, encargada de realizar la selección para una empresa, han recibido sólo 5 currículums, ninguno pasó por la Escuela de la Construcción y en base a la experiencia del último año ya saben que es más que probable que ninguno de los 5 tenga una formación que acredite que están preparados para el puesto de trabajo que ofrece la empresa en cuestión. “No se encuentran albañiles cualificados”, sintetizan desde la Cámara.

En una empresa de construcción local relatan otro caso sintomático. Un oficial de primera, cualificado, les ha dejado tirados. El motivo no es otro que un circuito perfectamente establecido en el que va alternando de forma secuencial, un año de trabajo, plan de empleo y paro

En una empresa de construcción local relatan otro caso sintomático. Un oficial de primera, cualificado, les ha dejado tirados. El motivo no es otro que un circuito perfectamente establecido en el que va alternando de forma secuencial, un año de trabajo, plan de empleo y paro. Lo saben porque a la hora de dejar el trabajo esa fue la explicación que dio.

Sin cocineros

El mismo caso de los albañiles sirve para los administrativos (por cuestión de idiomas), dependientes o incluso cocineros “cada dos por tres nos demandan cocineros porque hay mucha rotación y no hay”, han explicado desde el organismo patronal.

Una empresa de hostelería recientemente ha demandado un cocinero al SEPE, encontrándose de vuelta con un certificado que acredita que no hay ninguno en su lista

Que no hay cocineros en Ceuta lo saben bien en alguna empresa del sector que recientemente ha demandado un cocinero precisamente al SEPE, encontrándose de vuelta con un certificado que acredita que no hay ninguno en su lista. Una lista que está por encima de las 12.000 personas de forma permanente y que supone la tasa de desempleo más elevada del país.

En esta empresa optaron entonces por proponer un candidato –conocido– con pasaporte marroquí. La respuesta del SEPE les dejó confusos, les daba autorización para contratarlo, pero con la condición de que tenía que pernoctar todos los días en su país. En un oficio con horarios de cierre flexibles –en función de la clientela– y realmente tardíos. “Lo normal es que acabemos más allá de la una de la madrugada”, han explicado desde la empresa.

Pero no era ese el único problema. El candidato de ser contratado, aún a pesar de contar con la cualificación de cocinero, tendría que pasar un periodo de formación en la sede central de la franquicia para aprender los menús de la empresa, 3 meses en la península. Imposible con la condición puesta por el SEPE. Una condición que llamó la atención incluso de la franquicia, acostumbrada a ese mismo certificado del SEPE en el que señala que no hay cocineros en sus listas y que les permite de forma recurrente acudir al país cuya gastronomía tradicional es la que ofrecen en sus menús para importar profesionales con base en su propia cocina sin que existan pegas en ese sentido.

Yolanda Aparicio (UGT): “A lo mejor quieren traerse de la península a los oficiales de primera y demandan un perfil con alguna característica añadida muy concreta que saben que aquí no lo van a encontrar, porque la cualificación que hay a lo mejor no es tan buena como la de fuera”

Y todo esto en un puesto, el de cocinero, que cuenta con una formación profesional reglada y oficial en la ciudad, en el Instituto Almina.

Picaresca empresarial

No lo ve igual la vicesecretaria de Organización de UGT, Yolanda Aparicio, quien además es trabajadora precisamente del Servicio Público de Empleo Estatal. Ella cree que sí que hay cualificación para cubrir puestos de trabajo básicos como los mencionados, pero que las empresas “usan la picaresca” en muchas ocasiones. Y cita el ejemplo concreto de Tragsa. “A lo mejor quieren traerse de la península a los oficiales de primera y demandan un perfil con alguna característica añadida muy concreta que saben que aquí no lo van a encontrar, porque la cualificación que hay a lo mejor no es tan buena como la de fuera”, ha explicado Aparicio.

“Eso de que no hay cualificación habría que verlo, porque la casuística puede ser muy variada en cada caso. Puede haber algún trasfondo. Es verdad que el Inem lo que manda es siempre los perfiles de los que más tiempo llevan en el paro, pero cualificación hay”, ha apostillado Aparicio.

Otros casos

Otro caso más, este aún por resolverse del todo. La Ciudad Autónoma ha ofertado un puesto de soldador para el Parque Móvil, cuentan desde Comisiones Obreras. El resultado del proceso de contratación es que no hay soldadores en Ceuta y próximamente la mesa de contratación se reunirá para certificar que tienen que dejar de momento la plaza vacante. En el Instituto Almina tienen Formación Profesional que podría encajar con este tipo de profesión.

En la Cámara, a ojo, cifran en un 25 por ciento de los perfiles que ofrecen los que acaban dejando sin cubrir

En la Cámara, a ojo, cifran en un 25 por ciento de los perfiles que ofrecen los que acaban dejando sin cubrir. Amplían la lista, de los ya mencionados también a trabajadores especialistas en limpieza vertical, por ejemplo. Incluso en el pasado han tenido problemas para cubrir ofertas para vigilantes de seguridad, teniendo que llegar a bajar de categoría a “auxiliar de vigilante” para poder ofertar desempleados a las empresas que sí que alcanzaban la formación mínima (Eso y bachiller).

Una falta de estudios básicos que les complica incluso el cubrir ofertas de formación con visos a la inserción laboral. Por ejemplo, ahora mismo disponen de becas para estudiar idiomas en el extranjero haciendo prácticas en empresas internacionales y perfeccionando su idioma. Tiene 15 becas para 3 meses por valor de 3.000 euros cada una. Ya saben que van a tener problemas no ya para cubrirlas, sino para llegar al mínimo para poder sacar adelante el programa.

Ahí por ejemplo sí coincide Aparicio, que reconoce que es cierto que en la ciudad hay muchas personas con pocos estudios “por las causas que sean”.

Sin ganas de trabajar

Y a la falta de cualificación se suman los que realmente no quieren trabajar a pesar de figurar como desempleados. “Muchos vienen a que les selles el currículum para poder justificar ante el organismo oficial de turno que hacen búsqueda activa de empleo”, han explicado desde la Cámara de Comercio. Pero no es verdad. “Ya existe la diferencia, entre quien viene y te pide que le selles el currículum y prácticamente se puede decir que es lo único que le interesa y quien te deja el currículum y te empieza a preguntar por los tiempos del proceso de selección. Y luego gente que le llamas para la entrevista de trabajo y te empieza a decir que la hora le viene mal, que no puede, o directamente los que no se presentan a la entrevista”.

Y de nuevo aquí sí coinciden desde UGT, Aparicio constata que “eso estoy harta de verlo yo de personas que las llaman para trabajar, hasta para los Planes de Empleo y te dicen que no quieren porque las tenemos muy mal acostumbradas y se vive muy bien con una subvención”.

Desempleados dispuestos, según relata Aparicio a perder su antigüedad en las listas por rechazar una oferta de trabajo. “Tenemos 12.000 parados, pero eso son los que hay apuntados, luego los que realmente quieren trabajar son menos. Falta control por parte de las Administraciones de que en los Planes de Empleo los contratados cumplan sus horarios y que trabajen realmente”, ha reconocido Aparicio.


En los perfiles de Facebook tanto de UGT como de la Cámara de Comercio de forma habitual vienen compartiendo las ofertas de empleo que les llegan a petición de empresas que les piden ayuda para la selección del personal, si busca empleo son buenos canales para tener en cuenta.