MESA NEGOCIADORA

Ciudad y sindicatos se preparan para actualizar un convenio colectivo con más de una década de antigüedad

Ciudad y sindicatos se preparan para actualizar un convenio colectivo con más de una década de antigüedad
Kissy Chandiramani, de espaldas, en la primera reunión con los sindicatos para abordar la RPT. Archivo.
Kissy Chandiramani, de espaldas, en la primera reunión con los sindicatos para abordar la RPT. Archivo.  

La próxima semana, el 6 de abril a no más tardar, representantes del Gobierno de la Ciudad Autónoma y siete representantes sindicales, de CCOO, UGT y CSIF, se sentarán en la mesa negociadora para empezar a acercar posturas en un asunto crucial que lleva congelado más de una década: el Convenio Colectivo y el Acuerdo Regulador. Y todo a las puertas de unas elecciones municipales, en mayo, y otras sindicales, en noviembre.

Ciudad y sindicatos han formado ya una mesa de trabajo para iniciar las conversaciones de cara a la renovación del Convenio Colectivo y el Acuerdo Regulador que rige en la Ciudad desde 2007 y que, crisis mediante, lleva congelado desde entonces. Se trata de renovar o, acudiendo al término que usan indistintamente UGT, CCOO y CSIF, “actualizar” un marco regulador que en estos doce años ha cambiado mucho, especialmente e aspectos de derechos sociales, como los permisos de paternidad, protocolos de acoso sexual o planes de igualdad y conciliación…

“No va a ser fácil”, admite desde CCOO secretario general de la sección sindical en la Ciudad, José Antonio López. “Nada es sencillo”, comparte desde CSIF su coordinador de sección de administración local, Iván Ramos. Una sensación de que espera un camino largo que comparte desde UGT, Antonio Ramírez, que, como sus compañeros del resto de secciones sindicales saben que el primer objetivo es “mejorar” el actual convenio.

A priori y por separado, los tres sindicatos comparten objetivos y muchos de sus planteamientos, pero la negociación se enfrenta a obstáculos que pueden incidir en su destino final. Por un lado, señala López (CCOO), “no está tan seguro”, teniendo en cuenta que la Ciudad no ha incluido ninguna partida al respecto en los Presupuestos para 2019. Un inconveniente que, apunta Ramírez, también obvió la Ciudad en el acuerdo para el aumento de la cuantía de las horas extra y que, “teme” que se solucionará del mismo modo: “otra modificación de crédito”.

Para CSIF no tiene por qué ser un obstáculo insalvable. Muchos de los cambios que CSIF lleva tiempo reclamando, recuerda Iván Ramos, no tienen un elevado coste económico y, además, tendrían su efecto ya casi acabado 2019 o en 2020. Para CSIF lo prioritario es adaptarse a las mejoras que ya están vigentes en otras comunidades autónomas o a nivel estatal y que no tiene todavía su reflejo en Ceuta, como la ampliación de los permisos de paternidad y maternidad, las ayudas a hijos con discapacidad, las ayudas al estudio…

Un foco en la acción social que pone también UGT, subrayando especialmente el plan de pensiones o la compensación con días. “Las medidas económicas no son lo más importante”, apunta Ramírez apostando por “recuperar” los derechos perdidos. Una actualización que, insisten desde CCOO, pasa por recuperar el tiempo perdido desde 2007 y en estos 12 años han cambiado muchas cosas, desde las jubilaciones a los planes de igualdad. Pero, subraya, no va a ser fácil y será un trabajo prolijo. Por delante más de 60 artículos a revisar, “siempre para mejorar”.

Y la RPT para cuando

La negociación del nuevo Convenio Colectivo y el Acuerdo Regulador es solo un impass, detrás viene la otra gran cuenta pendiente: la Relación de Puestos de Trabajo. Para López es urgente “equilibrar” la RPT en una plantilla en la que es necesario mejorar los complementos específicos a trabajadores en áreas de especial desgaste, como Menores o los servicios de 24 horas. “Que un trabajador social cobre menos de complemento específico que un ordenanza no tiene mucha lógica”, señala Ramírez, que cree urgente actualizar unas tablas de complementos “obsoletas”.

Carrera horizontal y vertical

Desde CSIF ponen sobre la mesa además una mejora sin coste alguno, mejorar las segundas actividades de los empleados públicos que no puede promocionar permitiendo cambiar de destino, “para no tener a un funcionario de 60 años de notificador en moto” o para que puedan promocionar en horizontal, pasando a la escala de auxiliar administrativo, de igual categoría pero en la que el trabajador sí tendría la posibilidad de medrar, un derecho laboral que muchas veces se olvida.

Y todo en un escenario pre electoral para unos y otros. La Ciudad se enfrenta en cuatro meses a unas elecciones cruciales, y los sindicatos llevan ya meses moviendo ficha de cara a las elecciones sindicales de noviembre. Citas con las urnas que pesarán en la mente de ambas caras de la negociación y que ya ha motivado reproches entre sindicatos.