FRONTERA

Los empleados del comercio amenazan con “echarse a la calle” si Marruecos veta productos de Ceuta

Los empleados del comercio amenazan con “echarse a la calle” si Marruecos veta productos de Ceuta
Archivo
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Los empleados del comercio ceutí dan la voz de alarma “ante el acuerdo al que quiere llegar el Gobierno con Marruecos para limitar los productos que salen de nuestra ciudad hacia el país vecino” y amenazan con “echarse a la calle” si prospera.

Los empleados del comercio ceutí amenazan con movilizaciones si prospera el acuerdo con Marruecos para limitar la entrada de productos ceutíes en el país vecino e instan a negociar un acuerdo comercial “no restrictivo”, que garantice sus empleos.

“No se dan cuenta o no quieren ver que están asfixiando el comercio de Ceuta. Con estas actuaciones y restricciones a las que están sometiendo la frontera están poniendo en riesgo miles de puestos de trabajo de empleados y la economía de miles de familias”, lamentan en un comunicado los empleados del comercio ceutí, ahogado por el caos de la frontera y lo que parece el fin inminente del comercio transfronterizo.

“De no cambiar la situación, no dudaremos en echarnos a las calles junto a transportistas, asociaciones comerciales y otros colectivos que no tienen ningún futuro en Ceuta, para protestar por la desidia del Gobierno ante una situación que se ha venido gestando y que no saben resolver”.

Las tensiones permanentes de la frontera del Tarajal, los constantes cambios del porteo de mercancías, los cierres intermitentes de la frontera y las decisiones imprevisibles de Marruecos, sumadas a los colapsos, los tumultos y las protestas en el lado marroquí, sin olvidar la muerte en accidentes de dos porteadores e las últimas semanas, son el marco en el que lidia cada día el comercio ceutí, pendiente de la frontera, a las que se suma el veto de Marruecos de determinados productos que entran en Ceuta y  el acuerdo para limitar también los productos que pueden pasar los porteadores y en régimen de viajeros. Durante los últimos meses las autoridades del país vecino han extremado el celo contra los productos textiles  procedente de China, extendiendo sus reparos en las últimas semanas a distintos tipos de alimentos, especialmente almendras y mercancías como pañales.