COLAPSO DEL TARAJAL

La frontera española anula una cena más reservas de hotel en Ceuta al no dejar pasar a los turistas

La frontera española anula una cena más reservas de hotel en Ceuta al no dejar pasar a los turistas
Esta vez fueron las autoridades españolas, las que impidieron el paso./archivo
Esta vez fueron las autoridades españolas, las que impidieron el paso./archivo  

El mismo día que centenares de ceutíes se echaron a la calle para clamar un SOS por la situación de la frontera, y apenas un día después de que Vivas descargara en el lado marroquí y su “colaboración” la necesidad de ordenar los flujos de la frontera, las consecuencias al caos, se dejaron notar en la caja de dos establecimientos hosteleros y turísticos de la ciudad autónoma de Ceuta y en este caso, la responsabilidad recae en las autoridades españolas que operan en el Tarajal. Unos 500 euros de caja y gastos comprometidos, que no fueron y que se volatilizaron en el momento que un funcionario de las fuerzas y cuerpos de seguridad españolas decidió dar la vuelta a los comensales que venían a disfrutar de una noche de asueto en Ceuta.

La denuncia la hace un hostelero local, con reserva comprometida para 5 clientes habituales, “amigos”. Le calcula unos 200 euros a la facturación perdida. Todos tenían reserva para dormir en Ceuta en el hotel municipal. Pero sobre las 20.45 horas de este martes, la reserva para cenar fue anulada, vía Whatsapp. La razón, tras cruzar el lado marroquí de la frontera, un agente español, justo antes de acceder a la frontera española decidió darles la vuelta, impidiéndoles entrar en la ciudad. Se trata de 5 turistas, de esos, de ‘alto standing’, que tanto desean los empresarios locales y las propias autoridades, que aún este miércoles seguían sin entender nada.

Habituales de la ciudad, en el mensaje para cancelar la reserva, le explican al hostelero local que habían “pasado la frontera marroquí sin problemas, ya que es Ramadán y no había nadie. Al llegar al control antes de los pasaportes (en la barrera), un agente me hizo dar la vuelta y regresar por el motivo que los coches matriculados en Marruecos no podían entrar hoy porque había una restricción para los coches marroquíes”. Y añade además, que de tres meses para acá su percepción es que “los puestos de la frontera marroquí han hecho muchos esfuerzos para facilitar el paso y se nota. En ningún caso se tarda más de 20 ó 30 minutos. Sin embargo la frontera española es la que congestiona todo. ¡Qué pena!”.

Un testimonio que arroja, desde el nivel de usuario de la frontera una percepción bien diferente de la que tiene sin ir más lejos, el presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Vivas, con responsabilidad para arreglar el desaguisado fronterizo.

Guardia Civil Vs Policía Nacional

Preguntados tanto Guardia Civil como Policía Nacional niegan la mayor al tiempo que depositan las sospechas en el otro cuerpo. La Guardia Civil es tajante: “No hay ninguna restricción por Ramadán. Lo puedes ver claro si te acercas a la Almadraba esta tarde, si hubiera restricción no habría esa cola”. Y añade, que a veces se establece un control por parte de la Policía Nacional, antes incluso de acceder a las cabinas donde se comprueban los pasaportes.

La Policía Nacional cree que podría haber sido la Guardia Civil. Y añade una explicación que deja a las claras que todo en la frontera es más bien arbitrario, una explicación de probabilidades que, atento, acto seguido echa por tierra un detalle sobre la documentación del turista. “Sin visado, no pueden pernoctar en Ceuta. Esa es la Ley. Si vienen con pasaporte marroquí de la provincia de Tetuán, lo cierto es que no pueden pernoctar y según la hora que sea y cómo sea la conversación con el funcionario, les pueden dar la vuelta. Entiendo que tenían reservas de hotel, pero no sé si las llegaron a mostrar. Se suele ser flexible, pero depende de cómo haya sido la conversación y cómo lo haya valorado el funcionario”. Los turistas eran 5, en dos coches, al que la dan la vuelta es ciudadano con pasaporte francés (Unión Europea) y coche matriculado en Casablanca.

Con todo, lo peor, tal vez, no sean los 500 euros perdidos en gasto de turista en la ciudad, sino el hartazgo que situaciones de este tipo puedan causar en vecinos de Ceuta del otro lado de la frontera, de una posición económica más que acomodada y que de un modo habitual vienen a divertirse en la ciudad y de paso a incrementar la economía local.