ESTUDIO DEL COLEGIO DE ARQUITECTOS

El gasto por habitante de Ceuta en TRAGSA es treinta veces más que la media del resto del país

El gasto por habitante de Ceuta en TRAGSA es treinta veces más que la media del resto del país
Dos operarios de TRAGSA en Alcalá del Valle
Dos operarios de TRAGSA en Alcalá del Valle  

Desde 2016, la Ciudad ha realizado las más diversas encomiendas a TRAGSA o su filial TRAGSATEC: reformas urbanas, reforestación, construcción de infraestructuras, redacción de proyectos o  simplemente consultorías. Una veintena de contratos de obra pública y redacción de proyectos, a los que hay que sumar los encomendados por la Administración General del Estado (AGE) por un valor superior a los 23 millones de euros, que no salieron a concurso y se encomendaron directamente a la empresa pública. Una modalidad de contratación que no deja de crecer. Solo en lo que llevamos de 2018 ya se han realizado más encomiendas que en 2016, según desvela un informe del Colegio Oficial de Arquitectos de Ceuta (COACE), que ha analizado pormenorizadamente las decenas de encomiendas realizadas a TRAGSA o su filial desde 2016 a 2018.

Ceuta no es la región que más obras ha encargado a esta empresa de titularidad pública, pero sí lo es, con mucha diferencia, en su ratio de gasto por habitante: casi 250 euros por ceutí, treinta veces más que la media del resto de comunidades autónomas, que apenas supera los 8 euros per cápita. La Ciudad Autónoma fue además el año pasado la decimoquinta autonomía que más encomiendas realizó a TRAGSA o a su filial; la octava que más presupuesto destinó y la tercera de todo el país si tenemos en cuenta el importe medo de estas encomiendas. 

Y todo en una ciudad de poco más de 20 kilómetros cuadrados y 80.000 habitantes, y con un Colegio de Arquitectos que ve impotente como un Gobierno del Partido Popular, a priori ardiente defensor del mercado libre, desvía la inversión hacia una empresa de titularidad estatal, sacándola de la contratación pública y dejando a los profesionales del sector, constructores y arquitectos, sin obra pública por la que competir. El argumento, la agilidad y rapidez en la ejecución sigue sin convencer. Y mucho menos ahora, señalan fuentes del Colegio de Arquitectos, cuando es evidente que hay proyectos que siguen retrasándose como la explanada de Loma Colmenar para vehículos de porteo o Alcalá del Valle.

Diez veces más que el segundo

Un estudio detallado en el que llama especialmente la atención una ratio tan abrumadoramente por encima de la media del resto del país que multiplica por diez a la segunda región que más gasta en TRAGSA, Castilla y León, que abonó 56 millones en 185 encomiendas, alrededor de 23 euros por cada castellanoleonés. Le siguen Canarias y Comunitat Valenciana, con 89 y 33 encomiendas por 33 y 70 millones respectivamente y una ratio alrededor de los 15 euros. Cataluña sólo hizo una encomienda, por un valor de 3.000 euros, y País Vasco y Melilla no recurrieron a esta modalidad de contratación en 2017, aunque sí en 2018.

El informe del COACE analiza tres ejercicios en los que destaca el 2017, cuando se pagó a TRAGSA más de 22 millones de euros en 12 encomiendas, siendo dos de ellas la remodelación de la Gran Vía, Plaza de África y calle Jáudenes y la reconstrucción del Polideportivo Díaz Flor, ambos con un presupuesto de 7,8 millones de euros. Así hasta alcanzar un total de 17 encomiendas para actuaciones y 12 para consultorías y redacción de proyectos, a las que hay que sumar las 11 obras de la Administración General del Estado  llevadas a cabo desde 2016 y encomendadas también a TRAGA, en total 41 .

Dos operarios de TRAGSA en la rotonda del Puente Quemadero, en el acceso al PríncipeObras que resumen casi en su totalidad la inversión pública del Gobierno local en la ciudad autónoma desde 2016 y buena parte de la de la Administración General del Estado, desde obras de estabilización en las playas, al centro de adultos en la antigua UNED, la cubierta del CEIP Ciudad de Ceuta o la rehabilitación del espigón de Benzú, superando en total los 4 millones de euros. En el caso de la Ciudad, además de la reforma urbanística del centro y el polideportivo a reconstruir, encontramos desde el control de la plaga del picudo rojo en las palmeras, al ascensor del Chorrillo, pasando por el desbroce de Juan XXIII, la explanada para vehículos de porteo, la pasarela Miramar, el Plan de Barriadas… Obras que en 2016 concentraba la consejería Medio Ambiente y que en 2017 y 2018 ha terminado monopolizando la Consejería de Fomento.

Y no solo obras: 857.819 euros se dedicaron a la contratación directa de la redacción de proyectos que abarcan desde proyectos de obra a otros más vinculados a la gestión política, como la elaboración del Plan de Gestión de Residuos o el proyecto de gestión de espacios protegidos de la RED Natura 2000 en Ceuta.