AGENDA CULTURAL CCOO

Las dos caras de la frontera

Las dos caras de la frontera
De izqda. a dcha. EmilioCarreira, José Antonio Saiz, José María Campos y Ahmed Biyuzan
De izqda. a dcha. EmilioCarreira, José Antonio Saiz, José María Campos y Ahmed Biyuzan  

Comisiones Obreras reúne a tres voces autorizadas – José María Campos, Emilio Carreira y Ahmed Biyuzan- para hablar del preocupante presente de la frontera y el futuro incierto de las relaciones sociales, políticas y comerciales entre ambos lados del paso fronterizo, con las reivindicaciones soberanistas de Marruecos como incómodo pero inevitable telón de fondo.

“Aun me acuerdo cuando la frontera era solo una barrera y estaba siempre levantada”, rememora el periodista marroquí Ahmed Buyizan, “hijo de Castillejos”  y para el que, como muchos vecinos de la localidad vecina, “Ceuta era mi ciudad, veíamos la televisión de aquí porque no había cobertura de la televisión de Marruecos, era donde veníamos a tomar café, donde tenemos amigos, familia…” Pero eso es hoy ya tan lejano como imposible.

¿En qué momento se jodió el Perú?, que preguntaría Zabalita en Conversación en la Catedral. ¿En qué momento se jodió el modelo económico del comercio transfronterizo? ¿Y ahora qué? Preguntas que trataron de responder los cuatro contertulios de la Agenda Cultural de CCOO: el miembro del Instituto de Estudios Ceutíes y experto en la frontera y la economía de Ceuta, José María Campos; el ex consejero de Turismo y de Economía y Hacienda, Emilio Carreira y el periodista de la emisora marroquí Cap Radio, Ahmed Biyuzan, toda una vida dedicada al periodismo en el norte de Marruecos y con un profundo conocimiento de la realidad de la frontera en Bab Sebta.

Frontera aduana Marruecos marroquí mehani -1-3Voces de ambos lados de la frontera que evidenciaron lo lejos que se puede estar pese a estar puerta con puerta. La misma cosa, verbalizada desde contextos diferentes se nombra con palabras diametralmente opuestas. Visto desde Bab Sebta, los fardos que entran contienen “contrabando”; vista la misma escena desde el Tarajal se trata de un comercio “perfectamente legal". Para Campos y Carreira, la mención de Marruecos al “contrabando” que les hace perder miles de millones de dírhams es poco menos que un insulto. “Ceuta es un territorio franco”, subraya José María Campos, la mercancía, apunta, tiene libre entrada y salida en todas direcciones, España no puede permitir que se hable de contrabando, es una transacción perfectamente legal”.

El comercio transfronterizo es tan antiguo como el propio comercio, “y quien se oponga a eso está equivocado”, zanjó Emilio Carreira, para quien el comercio que Marruecos considera contrabando es algo “lógico” entre dos países vecinos “civilizados”. “Ceuta no contrabandea, importa mercancía y vende mercancía”, argumentó el ex consejero de Economìa y Hacienda, “de hecho hay una economía de intercambio, la inmensa mayoría de frutas y verduras que hay en Ceuta vienen de Marruecos y nos parece bien, es lo lógico”.

“Hay policías españoles a los que todo el mundo señala como corruptos”. Alguno se cobra en pescado, otros en tabaco o en chicas, relata Biyuzan.

Algo que no ve igual Ahmed Biyuzan, quizá sea mercancía legal en España donde ha pagado sus impuestos correspondientes, pero no lo es, señala, una vez que traspasa la frontera por el limbo alegal del Tarajal II, una puerta entreabierta en un paso fronterizo sin aduana comercial. “Para Marruecos es contrabando”, zanja, recordando que esa mercancía no paga aranceles ni impuestos, destruye empresas en la provincia de Tetuán y alimenta mucha corrupción. Y no solo en Marruecos: “Hay policías españoles a los que todo el mundo señala como corruptos”. Alguno se cobra en pescado, otros en tabaco o en chicas, relata. “Esto lo digo porque estoy convencido de que vosotros no queréis esto, como yo”, dice, reconociendo que no le sorprende que suceda en Marruecos pero sí en España. “Pero en España se puede denunciar, hay un vicepresidente que está en la cárcel por corrupción”, rebatió Carreira.

Así y todo, la situación en Castillejos no es tan mala como puede pensarse, resume Biyuzan. Castillejos ha pasado estos cinco últimos años de tener 84.000 habitantes a 120.000. Gente que llegaba desde medio Marruecos y dormían en garajes durante la semana y hacían noche en la carretera para poder portear. “Eso nos avergüenza”. Dos de ellos, recuerda, un hombre y una mujer, han muerto en sendos accidentes, sin olvidar las porteadoras que han perdido la vida en avalanchas a ambos lados de la frontera. Pero ahora, tras más de dos meses sin portyeo, la gran mayoría se ha vueltoa sus lugares de origen.

Un policía de fronteras marroqui en el paso fronterizo del TarajalEl elefante en la frontera

Una vez aclarados conceptos de cómo se llama a esa mercancía que atraviesa la frontera debate, era el momento de centrarse en el elefante en medio del salón. El incómodo telón de fondo: las reivindicaciones soberanistas de Marruecos sobre las ciudades autónomas, la singularidad de una frontera que existe, que cada día transitan alrededor de 30.000 personas, pero que una de las dos partes no considera legítima.

“Para Marruecos es una frontera falsa”, resume Ahmed. Ni tan siquiera hay una verdadera inversión, las oficinas del director de Aduanas o del ‘wali’ de Tetuán siguen en módulos de obra, apunta, apostando por alejar la política del problema. “Tenemos que trabajar en común por el bien de la zona". Para Carreira, en cambio, sin llegar a mencionar al elefante por su nombre, la culpa la tiene “la política”, dice, citando primero a Cristóbal Monto:“¿Qué puede estropear la economía de una región: la política”. Y después a Ronald Reagan: “El Gobierno es el problema”.

“¿Estamos ante una nueva fase del contencioso soberanista con Marruecos?”. El cierre unilateral y sin previo aviso de la aduana comercial de Melilla es una señal inequívoca, apunta Aróstegui.

Fue finalmente el secretario general de CCOO, Juan Luis Aróstegui, quien desde el público señalara al elefante por su nombre: “¿Estamos ante una nueva fase del contencioso soberanista con Marruecos?”. El cierre unilateral y sin previo aviso de la aduana comercial de Melilla es una señal inequívoca, apuntó Aróstegui. “Y España se calló”, observa, sospechando que “hay connivencia, hay un beneplácito” por ambas partes. Aróstegui, explicó, teme que Marruecos esté usando “la fuerza que le da ser el gendarme de la inmigración y del terrorismo y que España está en situación de debilidad”, sin Gobierno estable y más preocupada por el soberanismo catalán que por el futuro de las dos ciudades autónomas. “Todo apunta a que Marruecos cree que ha encontrado su momento”, teme el secretario general de CCCO y ex diputado de Caballas. Aunque lo peor, lamenta, es que “en este juego todos tienen su papel menos los ceutíes, estamos en la inopia, no sé si por fatiga o por vértigo o por miedo”.

A ras de suelo, las preocupaciones son otras. Un empresario denuncia los “actos de piratería” de la policía española con toda la mercancía que incautan sin levantar acta como corresponde. “La policía recibe órdenes de la Delegación de Gobierno”, recuerda José María Campos, que comparte sus propios problemas para algo tan aparentemente sencillo como llevar un televisor nuevo a tu segunda residencia en Marruecos. Algo que sufrió también el Estado español cuando tuvo que trasladar a Algeciras los todoterrenos donados a Marruecos para la lucha contra la inmigración ilegal, que pese a estar en Ceuta debieron regresar a Algeciras para entrar por Tánger ante las reticencias del Reino Alauita para realizarlo por la fronterade la "ciudad ocupada".

En lo que sí coinciden ambas partes es en cómo les gustaría que fuera la frontera. Ahmed Biyuzan sueña con una frontera “tranquila y fluida”, que permita que volvamos a ser vecinos. Para Carreira, la frontera ideal sería “normal, respetuosa, ordenada….Y si quieren, abierta”.

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