HABLAN LOS COMERCIANTES

“Muchos empresarios están esperando a la Navidad y las rebajas para decidir si echan el cierre”

“Muchos empresarios están esperando a la Navidad y las rebajas para decidir si echan el cierre”
De izqda. a dcha. Mara Fernández, Karim Bulaix, Emilio Fariña y Nicola Cecci
De izqda. a dcha. Mara Fernández, Karim Bulaix, Emilio Fariña y Nicola Cecci  

El comercio ceutí atraviesa un momento crítico, tanto que muchos empresarios confesaron en la Asamblea Extraordinaria de la Confederación de Empresarios (CECE) que “se están pensando echar el cierre” y apuran la última oportunidad, la campaña de navidad y las posteriores rebajas para “decidir si siguen o no”, afirma Karim Bulaix, presidente De la Cámara de Comercio, lo confirma el empresario italo-caballa Nicola Cecci.

Y echar el cierre o despedir a parte de la plantilla no es lo mismo en una gran empresa que en un pequeño comercio, donde los empleados, recuerda Cecci en la presentación de la campaña ‘Yo creo en Ceuta, yo compro en Ceuta’, “son casi de la familia, amigos de años, es un drama”. “Ayer (por este miércoles) en la Asamblea escuchamos a muchos que están pensando en cerrar”. “Es una situación de emergencia”, alerta Cecci, que llegó a Ceuta hace 20 años y aunque no ha perdido su acento italiano es ya un caballa más, con un hijo caballa, sueña con que la ciudad vuelva a ser el lugar dinámico que era. Ahora en cambio, “el futuro es muy negro”.

Emilio Fariña, de una familia de larga tradición comercial, lucha también por sortear los obstáculos de la aduana y los hándicaps de la extrapeninsularidad, ofreciendo un producto personalizado y de calidad que nadie más ofrece en la ciudad. Pero ni por esas, sigue viendo cómo la clientela se marcha a la Península, achicando poco a poco el mercado local. “En los puentes se queda la ciudad vacía y vuelven el domingo con los coches cargados”, suspira impotente, “hay veces que te lo planteas, ¿merece la pena seguir?”, confiesa animando a los ceutíes a comprar en la ciudad si de verdad creen en ella y la aman como dicen, porque, recuerda, “si yo gasto en Ceuta, invierto en mi ciudad”.

Mara Fernández es la más joven y casi una recién llegada a la Patronal, pero ya ha experimentado lo que supone invertir para ver cómo tus clientes, en quienes te has centrado para diseñar tu oferta, te fallan y vuelven de sus escapadas con sus compras hechas. “Mi trabajo está enfocado a los ceutíes, me esfuerzo por traer cosas diferentes que no había aquí”, asegura, pero luego choca con la realidad extrapeninsular y el alambicado funcionamiento de la aduana, que obliga a los comerciantes a pagar pedidos de 700 o 1.000 euros como mínimo, y no lo que quieran, como sucede en la Península, forzando a acumular un stock que es casi una ruleta rusa para un comerciante. “tenemos que invertir mucho más para l mismo”, suspira, “por eso necesitamos el apoyo de los ceutíes”.