FRONTERA

Los porteadores retoman el trabajo pasando mercancía por el paso fronterizo peatonal

Los porteadores retoman el trabajo pasando mercancía por el paso fronterizo peatonal
Dos porteadoras ayudan a una compañera a adosarse la mercancía al cuerpo
Dos porteadoras ayudan a una compañera a adosarse la mercancía al cuerpo  

Con el paso de mercancías cerrado desde hace semanas, los porteadores, en su mayoría mujeres, han retomado la actividad como pueden, a modo de goteo, pasando la mercancía bien en bolsas o en fardos de pequeño tamaño, a modo de régimen de viajero, esto es, con las bolsas de la compra. 

La Guardia Civil va dosificando el paso de porteadores, para evitar aglomeraciones a este lado de la frontera, aunque en la mayoría de los casos no cumplan con los requisitos de régimen de viajeros.

Sukaina tiene 20 años, es vecina de Castillejos y prepara dos bolsas de la compra atestadas de “camisones de mujer”. Por cada una pagan 10 euros. “Qué vamos a hacer, menos es nada”, dice. Es la única de un grupo de varias mujeres que habla un poco español y aprovecha para denunciar que la frontera está muy mal, y no solo en el lado marroquí. 

Hicham, ceutí, “siete años de antigüedad en el paro y no me llaman del Plan de Empleo”, trabaja preparando pequeños bultos. “Si esto sigue así no sé qué va a pasar. Tenemos que buscarnos la vida, la necesidad aprieta y no tenemos la ser de ser periodista o tener un trabajo de oficina”, reprocha prometiendo que seguirá “buscándose la vida hasta la muerte”.

Hakim, también ceutí y también buscándose la vida hace de intérprete de Fatima una mujer a la que están ayudando a adosarse la mercancía al cuerpo para pasar la mayor cantidad posible. Ella también lleva “camisones” y cobrará 15 euros por cada pase, si logra hacer al menos uno, que lo duda, dice, asegurando que si no es la Policía española quien le impide el paso , será en el lado marroquí.

Mohamed, empresario, no opina lo mismo. “Dentro de lo que cabe estamos mejor, yo prefiero el picoteo, llevamos ocho meses de pérdidas, con más gastos que beneficios, y sin el porteo al menos algo ganamos”. Jesús, también empresario, no entiende porqué se cierra Tarajal II. Los polígonos están cerrado hasta las 10.30 horas, para evitar5 que cuelen los fardos “que llegan a valer 100 euros, a saber lo que llevan dentro, hace poco encontraron uno lleno de teléfonos móviles, con esos precios nuestra mercancía no encuentra salida”.