UE Y MARRUECOS

Procesa "duda" de que Ceuta esté en condiciones de entrar con beneficios en la Unión Aduanera

Procesa "duda" de que Ceuta esté en condiciones de entrar con beneficios en la Unión Aduanera
Procesa "descarta” que Ceuta y Melilla puedan lograr el estatus de región ultraperiférica.
Procesa "descarta” que Ceuta y Melilla puedan lograr el estatus de región ultraperiférica.  

Procesa no tiene nada claro lo de entrar en la Unión Aduanera. Al menos de momento. "Nuestra falta de acervo comunitario, nuestra especial singularidad, nuestro reducido tamaño y nuestra escasa presencia en los lobbys europeos nos hacen dudar", alerta un informe de la sociedad pública que concluye que "las incertidumbres que se generan sobre nuestra capacidad de transformación y sobre nuestra fuerza geoestratégica se unen a la poca capacidad hasta el momento de definición de nuestra propuesta".

Los autores del dictamen, sin firma, alertan de que Ceuta no tiene hoy prácticamente nada que 'exportar' al otro lado del Estrecho y, mirando hacia Marruecos, no solo se podría poner al país vecino en una situación "excepcional" por mala sino que además el coste de la vida en la ciudad se encarecería al perder miles de brazos de mano de obra barata (e irregular).

El meollo de la cuestión está, por un lado, estiman en el 'Ceuta Center', en calibrar si el “acervo comunitario” que “poco a poco” se ha ido creando sobre la situación de las ciudades autónomas “y su necesidad de especificidades que compensen sus desventajas estructurales” tiene ya “el peso suficiente como para aguantar el siguiente paso”. Por otro, en encontrar el punto de equilibrio entre “integración y especificidad” en la negociación con la UE.

“El problema es la inexistencia casi total de productos originarios a exportar: en el caso de la pesca se limitaría a las capturas en las dos almadrabas y en otros productos se nos ocurre solo los producidos por ‘Borrás”

Lo contrario sería una catástrofe: calcula que la incorporación “sin especificidades y en el peor de los escenarios posibles” traería “103 millones de retracción económica, una contracción del PIB local del 6,2% y la pérdida de 1.400 empleos regulares”. “Necesariamente tendríamos que tener previsto un cambio estructural importante y una nueva estrategia de ciudad pensando hacia qué actividades a medio plazo puede dirigir su estructura productiva para mitigar el efecto total que supondría el cambio a corto plazo, teniendo en cuenta además que los efectos podrían ser peores si hubiese que renunciar a figuras adicionales del REF”, prioriza

“Es cierto que Ceuta desea una mayor integración pero casi con seguridad Europa desearía una menor especificidad: son dos voluntades que necesariamente tendrían que llegar a un punto de encuentro por la vía de la negociación”, considera el dictamen, que subraya que “en esta ecuación existe, además, por la situación geoestratégica de Ceuta un tercero, Marruecos, que además de ser un socio preferente de la Unión Europea, es aliado y a su vez objeto y objetivo de las consecuencias de las medidas que se adopten”.

destino importaciones“Dejando de lado su opinión política, no es menos cierto que su opinión económica debe contar en cuestiones fronterizas y de vecindad”, asume Procesa, que maneja una “horquilla” sobre el destino de las mercancías que llegan a la ciudad que va “desde el 38% que se reenviaba a Marruecos en 2009 hasta el 54% de 2017 y una tendencia a reducirse hacia el 50%”.

Entrar en la Unión Aduanera, como parecen coincidir en querer tanto los Gobiernos de Vivas e Imbroda como la oposición y los agentes socioeconómicos, “favorecería la salida de producto desde Ceuta a Marruecos documentada mediante DUA pero habría un impacto sobre los precios por la aplicación de impuestos y posiblemente, salvo que se excepcionen, aranceles a las mercancías que ahora entran en régimen de Puerto Franco” aunque el peso de estos últimos sería “muy reducido” y solo sobre la parte de los productos importados de países ajenos a la UE (el 4% sobre 106 millones).

En sentido inverso, “el reconocimiento aduanero de Ceuta afectaría en positivo a todos aquellos productos que producidos en Marruecos ahora nos vemos obligados a traer de la península, materias primas con destino a la construcción principalmente, lo que en principio podría producir una reducción del precio final”.

Hacia el norte, la integración “favorecería la devolución de mercancías a su origen moderadamente” y “la salida de los productos de la pesca y otros originarios siempre y cuando se garantice la trazabilidad de los mismos y se diferencien los circuitos de suministros”. El problema es “la inexistencia casi total de productos originarios a exportar, ya que en el caso de la pesca se limitaría a las capturas en las dos almadrabas y en otros productos se nos ocurre solo los producidos por ‘Borrás”.

“Necesariamente tendríamos que tener previsto un cambio estructural importante y una nueva estrategia de ciudad pensando hacia qué actividades a medio plazo puede dirigir su estructura productiva"

Además, con la aplicación de Schengen y excluyendo las empleadas del hogar "se estima que se podrían perder 5.000 puestos de trabajo irregulares, provocando consecuencias también al otro lado de la frontera, y encareciendo el coste de la vida en Ceuta”, continúa el escenario que dibuja Procesa, que cree que en el país vecino “el PIB de la región de Tánger-Tetuán caería un 3,5% y el de todo Marruecos, un 0,25%”.

Todo ello porque es "evidente" que las economías de Ceuta y de la región Tánger-Tetuán están interrelacionadas y no solo se explica "en el diferencial de IVA y aranceles" sino también por "razones de empleo y sobe todo de necesidad de cubrir una demanda cada vez mayor de artículos básicos en un país en pleno desarrollo". "Los cambios estructurales artificialmente creados pueden provocar tensiones económicas a ambos lados, por lo que sería más deseable que si se producen tengan el mayor nivel de consenso posible", concluye. 

“Descartado” que Ceuta y Melilla puedan lograr el estatus de región ultraperiférica, Procesa cree que “el modelo de 'integración más periodos transitorios más excepciones' que se siguió en Canarias podría ser un precedente susceptible de considerarse” como modelo a seguir pero a su juicio "las necesidades de la ciudad quizás pasen más por fijar unas condiciones mínimas en el sistema de financiación y en el nivel de inversiones mínimas del Estado" en la línea de Baleares.

En cualquier caso, “por razones de competitividad geoestratégica y en virtud de los cambios de nuestro entorno”, lo más perentorio es realizar propuestas de mejora sobre la situación actual “que preparen nuestro futuro, generando más y mejores condiciones para una posible futura integración".