Unión Aduanera y colaboración con Marruecos: claves para el futuro económico de Ceuta según la OPEX


Unión Aduanera y colaboración con Marruecos: claves para el futuro económico de Ceuta según la OPEX

Que hay que buscar una solución de futuro, duradera y estable para Ceuta y Melila es una realidad que nadie ya se atreve a soslayar. El fin del turismo comercial y la excesiva dependencia del sector público ponen en dificultad la viabilidad financiera de dos ciudades que miran al futuro con cierto recelo. Al torrente de soluciones que se aportan desde varios frentes se une ahora la del Observatorio para la Política Exterior de España (OPEX) de la Fundación Alternativa. La solución según el memorando elaborado por Migue Ángel Pérez Castro , profesor de Economía en Melilla, pasa por la integración de ambas ciudades en la Unión Aduanera, así como el desarrollo de la colaboración con Marruecos, así como con Algeria y el norte de África.

El documento alerta sobre el riesgo que el fin de los aranceles con Marruecos por virtud de los acuerdos con la UE y EEUU van a tener en el comercio de las dos ciudades, como ya queda de manifiesto en el descenso de los ingresos por IPSI en los últimos años. Ceuta y Melilla deben afrontar un nuevo modelo económico que no debe basarse de forma exclusiva en la aportación del Estado, sino también en el esfuerzo de ambas ciudades de adaptarse a los cambios económicos y "las oportunidades creadas por la Unión por el Mediterráneo y el marco liberalizador adoptado por Marruecos".

La nueva posición de Marruecos como socio preferente de la UE debería permitir según OPEX desarrollar un "espacio económico común" con la "amplicación de la libre circulación a los servicios, productos agrícolas, capitales y personas físicas profesionales". Una situación que si diera frutor podría generar mayor confianza en las relaciones entre la UE y los países de la zon, fortaleciendo la seguridad en la frontera sur de Europa. 

Dos opciones: Renovarse o morir

El memorando pone sobre la mesa dos opciones posibles. La primera, continuista, se limita a mantener el sistema actual y ver qué sucede, "reafirmando la españolidad por medio de declaraciones y visitas simbólicas". Una posición que califica de "más sencilla" pero que deja a las ciudades ante un "elevado riesgo de incertidumbre", ante la nueva situación económica de Marruecos y el descenso en la llegada de fondos europeos. El OPEX se decanta por una política proactiva, basada en el compromiso de las Administraciones mediante el incremento de las inversiones públicas y la presena de organismos estatales para promover la presencia de Ceuta y Melilla como polos de la Unión por el Mediterráneo y atraer la inversión privada y los proyectos de cooperación transfronteriza. Un modelo que conllevaría la incorporación a la Unión Aduanera, aunque manteniendo ciertas especificidades.

Para llevar a cabo este objetivo, el memorando realiza las siguientes recomendaciones:

1. Tramitar la incorporación a la Unión Aduanera Europea, una vez realizado los estudios pertinentes sobre las repercusiones que tendrían su entrada. Que se contemplen importantes contingentes libres de arancel para importaciones y un período transitorio de implantación para amortiguar sus efectos. Ceuta tendría que transformar su frontera terrestre en aduana comercial.

2. El Gobierno de España debería actualizar el Modelo Financiero y Fiscal de las Ciudades Autónomas, con aplicación plena del Sistema de Financiación de las CCAA mediante la promulgación de una Ley específica de cesión de los diferentes impuestos. Sería deseable la modernización del sistema impositivo indirecto local, normalizando todas las fases de incremento del valor añadido en las diversas etapas de la producción y comercialización de bienes y servicios y ampliando la deducibilidad de las cuotas soportadas por las actividades de servicios que sólo son recaudadores del IPSI.

3. Con el fin de acercar el nivel de desarrollo de Ceuta y Melilla al de la península y de reducir las desigualdades sociales propias de estas ciudades, se debería acometer un esfuerzo vigoroso de inversiones públicas, con objetivos y plazos fijos, que vayan dirigidas a los sectores clave: educación, formación profesional, vivienda, sanidad, programa especial de lucha contra el paro, mejora de sus puertos y de las subvenciones en comunicaciones y modernizar el abastecimiento energético.

4. Para conseguir atraer inversión privada, los Gobiernos locales deberían elaborar y presentar al Gobierno de España, dentro de las líneas de trabajo de la Unión por el Mediterráneo, diversos proyectos que, teniendo en cuenta su situación geoestratégica ante Marruecos y Argelia, paliarían las carencias aparecidas en los planes anteriores. En concreto  un Plan de desarrollo de energía solar, planes de ayuda a las pequeñas y medianas empresas a través de las Empresas públicas locales de promoción de ambas ciudades, que gestionarían las posibles fórmulas de joint-venture o asociativas entre empresarios de España, Marruecos y Argelia, establecimiento de las llamadas autopistas del mar para facilitar los intercambios comerciales, creación de un Polo universitario mediante la instalación de sedes de la Universidad Euromediterránea en las Ciudades autónomas y el desarrollo de un programa Erasmus Mediterráneo para el intercambio de estudiantes universitarios de la región.

Apuestas para el futuro económico de Ceuta y Melilla de nuevo sobre la mesa y abiertas al debate.

Lea el memorando completo de OPEX