NEGOCIACIÓN

Vivas trata de tranquilizar a los sindicatos y promete que “no aprobará la RPT definitiva sin consenso”

Vivas trata de tranquilizar a los sindicatos y promete que “no aprobará la RPT definitiva sin consenso”
Juan Vivas micrófonos picado
Juan Vivas micrófonos picado  

El presidente de la Ciudad Vivas, ha tratado de tranquilizar a los sindicatos, prometiendo que “no va a aprobar un documento definitivo (de la Relación de Puestos de Trabajo) en contra de los sindicatos, sería absurdo”, ha argumentado, pero sin aclarar si finalmente se llevará este viernes a Consejo de Gobierno para su aprobación inicial, como anunció la consejera responsable, Kissy Chandiramani.


Así y todo, el presidente Vivas ha dejado una puerta abierta a una aprobación inicial de la RPT presentada por el Gobierno, pese al rechazo de las centrales sindicales, aunque ha confesado que desconoce si el reglamento lo permite. Según fuentes sindicales consultadas, la Ley exige que haya una negociación con los sindicatos para aprobar la RPT, una negociación que la Ciudad entiende suficiente con dos reuniones, aunque en la segunda los sindicatos se levantaran de la mesa de negociación. Para Chandiramani esa salida de la negociación equivaldría a una abstención en la votación, con lo que el documento tendría técnicamente luz verde, una interpretación de las que disienten frontalmente los sindicatos

La ignorancia del presidente

Vivas insiste en que la RPT que ha puesto su consejera sobre la mesa es solo “una fotografía”. “Podemos salir bien o mal en la foto, pero es la foto”, explicaba, asegurando que se trata de un documento de partida, “es el inicio, no el final, así me lo han explicado”, alegó Vivas, quien en varias ocasiones subrayó su presunto desconocimiento sobre el área en cuestión y los requisitos para la aprobación de una RPT, una obligación legal de fijar y detallar su estructura de puestos de trabajo que Ceuta ha eludido durante más de tres décadas.

Vivas ha insistido en que no van a cejar en el empeño por consensuar la RPT, que habrá de pasar por un periodo de alegaciones y de negociación sindical para “enriquecerla” y alcanzar un documento “óptimo”.