RETOQUES EN EL BAREMO

El Foro de la Educación renuncia a plantear una revolución en la política de escolarización

El Foro de la Educación renuncia a plantear una revolución en la política de escolarización
Imagen de archivo.
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El órgano consultivo acuerda estudiar posibles propuestas de mejora de la baremación utilizada durante los últimos años pero descarta cambios radicales como el que supondría una zona única al estilo de Madrid. Los centros deberán dotarse de "criterios objetivos e inclusivos que se deban aplicar para garantizar el principio de igualdad en la constitución de los grupos de alumnos".


El Foro de la Educación debabirá las propuestas de cambios en el baremo de escolarización que planteen sus integrantes en la próxima reunión del órgano consultivo pero no planteará una revolución como la que supondría seguir el camino de la Comunidad de Madrid para implantar una zona únca como la auspiciada por el PP con el argumento de aumentar la "libertad de elección de centro" de todas las familias.

Sí va a pedir al Ministerio que exija que el Proyecto Educativo de cada centro docente contenga “los criterios objetivos e inclusivos que se deban aplicar para garantizar el principio de igualdad en la constitución de los grupos de alumnos y alumnas”. Además, se pedirá a la Administración que lo incluya como requisito en el Reglamento de Funcionamiento de los Centros Docentes que actualmente está en pleno proceso de redacción. Con esta medida se pretende regular un ámbito sin normativa expresa y evitar polémicas como la registrada este septiembre en el CEIP Andrés Manjón con la división inicial d su alumnado de 3 años en función de su confesión religiosa.

Los asistentes a la reunión que se ha celebrado este lunes también han acordado que cada parte representada elabore y concrete sus propuestas de cambios en el baremo de escolarización que se ha venido utilizando durante los últimos años.

En Ceuta la residencia en la ‘zona de influencia’ tiene un peso fundamental para la asignación de vacantes (8 puntos, como la existencia de hermanos matriculados o padres o tutores legales trabajando en el colegio de preferencia). Si el lugar de trabajo de progenitores está cerca de la opción deseada se conceden seis puntos; si casa u oficina se ubica en áreas limítrofes a la de influencia, 2; tener rentas per cápita “iguales o inferiores al salario mínimo interprofesional” se valorará con un punto o con medio si son hasta el doble de ese indicador. Una discapacidad superior al 33% en el propio alumno supondrá dos puntos; uno si se da en los progenitores o tutores legales. Ser familia numerosa de carácter especial también dará dos puntos y si se es de carácter general, uno.

En el modelo madrileño implantado la pasada legislatura se dan puntos a todas las familias con independencia de que su centro de preferencia esté o no en la zona de influencia de su domicilio o lugar de trabajo. También, como en Cataluña, se dio más peso a tener ingresos familiares bajos para "evitar el fraude y la concentración de alumnos por el nivel de renta".