FORMACIÓN DOCENTE

Inmersión práctica en el trabajo con alumnado con TEA

Inmersión práctica en el trabajo con alumnado con TEA
Grela, en la primera sesión del curso, que ha agotado sus 30 plazas con más de 70 solicitudes.
Grela, en la primera sesión del curso, que ha agotado sus 30 plazas con más de 70 solicitudes.  

¿Por qué parece destacar en unas cosas y le cuestan tanto otras? ¿Por dónde debo empezar para sacarle el mayor partido? ¿Adapto correctamente los contenidos académicos? ¿Cómo puedo apoyarle a gestionar determinados comportamientos? ¿Cómo fomentar su participación en el aula y en los patios de recreo? Para esas y más preguntas trae esta semana respuestas Sara Grela,  licenciada en Psicología Clínica y Máster Universitario en Profesorado especializada en el apoyo a personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y otros del neurodesarrollo.

Desde este lunes y hasta el jueves imparte en el IES Luis de Camoens un curso de formación del profesorado titulado ‘Intervención con alumnado TEA’ que hubiese podido más que doblar el número de plazas disponibles (30) y cuyo su objetivo es profundizar en aspectos “prácticos” como los que Grela aplica en el Centro de Atención Temprana (en colegios, casas...) en el que trabaja en Galicia.

La Unidad de Programas Educativos (UPE), que con esta propuesta responde a una de las demandas más unánimes de formación del profesordo ceutí, no descarta poner en marcha una segunda parte de esta iniciativa y trabaja en la creación de un banco de recursos para los docentes de la ciudad, según ha indicado la asesora responsable de Atención a la Diversidad, Hadiya Al Lal, en la inauguración del curso, no limitado al personal adscrito a las tres Aulas Abiertas Especializadas que funcionan en la ciudad con 18 estudiantes.

sara grela verticalPara Grela son dos los pilares para trabajar con alumnado TEA: "Comprendiendo cómo procesan la información y creyendo en sus capacidades". A su juicio "comprender a la persona y creer en ella son los factores clave" para sacar el mayor partido a esos niños, aunque "también es fundamental la motivación para crear estrategias de aprendizaje".

"El problema está en la falta de información para comprender el autismo y lo que hay que hacer es dirigir el trabajo a formar porque cuando se comprenden las estrategias, la actitud y el comportamiento cambian totalmente y son mucho más positivos", explica la experta gallega, que reconoce que "en la Universidad se da muy poquito de la práctica" y que "se aprende a nivel teórico qué es el autismo pero apenas nada sobre estrategias prácticas".

En la práctica, un principio básico es "no esperar nunca" para empezar a trabajar. "Si apreciamos dificultades en un área hay que empezar ya a abordar esa problemática porque cuanto más pequeños son los niños mejor van a interiorizar esas estrategias y el pronóstico de una persona depende mucho del momento en el que se empieza a intervenir, por eso las guarderías son tan importantes en la detección e intervención", advierte.

Una de las virtudes de este tipo de propuestas formativas es incentivar la capacidad de "detección del trastorno", ya que "muchas veces son los maestros los que dan una señal de alarma a las familias y los que pueden poner en marcha estrategias de intervención con o sin diagnóstico".

El contenido del curso incide también en el trabajo del docente con los iguales del niño con TEA en las aulas. Para Grela "yo diría que es más fácil porque no tienen determinados esquemas mentales de los adultos, ciertas barreras hacia la diferencia que cuando somos más pequeños son más fáciles de naturalizar y normalizar para asumir que todos somos diferentes, que todos nos comunicamos de formas diferentes y que todos gestionamos los problemas de manera diferente".

Con ellos se trata de " enseñarles que cada persona tiene una forma completamente distinta de responder a un estímulo, al ruido o al silencio, tengamos autismo o no" porque, a medio y largo plazo, también saldrán muy beneficiados: "Hay diferentes formas de comunicarse y de responder de manera emocional y hay estrategias de habilidades sociales e inteligencia emocional para saber detectar cuándo un compañero está bien o mal y qué hacer en cada caso. Está comprobado", remarca, "que cuando eso se hace desde chiquitines, esos niños, a la larga, tienen una empatía por encima de sus iguales que no han convivido con pequeños con estas necesidades especiales".