RECORTES

El MEFP condiciona la prometida reducción de jornada docente a tener más presupuesto y nuevo gobierno

El MEFP condiciona la prometida reducción de jornada docente a tener más presupuesto y nuevo gobierno
Imagen de recurso.
Imagen de recurso.  

La reversión desde septiembre del tercer gran recorte educativo de Rajoy, la ampliación a 20 y 25 horas semanales de la jornada lectiva semanal de profesores y maestros, no es un hecho. Al menos de momento. Que el Ministerio cumpla o no su compromiso (Ley desde febrero) dependerá de la disponibilidad presupuestaria para contratar más interinos y de la formación del nuevo Gobierno central, según el argumentario de la Administración.

El subdirector general de Cooperación Territorial del Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP), Santiago Sánchez, ha visitado esta semana Ceuta, pero no ha despejado del todo las dudas existentes pese a que el director provincial de Educación, Javier Martínez, defiende que “la decisión todavía no está tomada” y que él sigue siendo “optimista”.

En un comunicado interno a sus afiliados, FeSP-UGT ha alertado de que "nos tememos que el incumplimiento sobre la reducción horaria se va a producir y, aunque el Ministerio dice que ha solicitado una partida presupuestaria extraordinaria al de Hacienda para ese aumento y que está a la espera de una respuesta, sospechamos que hay algo más que falta de presupuesto”, ha advertido.

El ugetista Francisco Lobato, presidente de la Junta de Personal Docente, tampoco da la batalla por perdida: “Las expectativas son negativas, pero vamos a seguir intentando que el Ministerio no incurra en el colmo de la desfachatez que sería aprobar una norma para incumplirla y no perdemos la esperanza de que, si no es en dos horas, al menos el aumento de la jornada lectiva semanal sí se revierta en parte”, ha señalado.

En otra nota interna, FECCOO sí ha dado por hecho el fraude político del Ministerio: “El Ministerio nos informa del incumplimiento de la reducción de jornada en Secundaria a 18 horas y en Primaria a 23 para el curso 2019-2020, algo que achaca a que todavía no está formado el nuevo Gobierno entre otras excusas”.

Para CSIF "es un verdadero despropósito que el Congreso haya aceptado en un texto legal que el Ministerio no haga valer su condición de Gobierno central y no garantice la igualdad de oportunidades en la Educación de todos”

Los de Antonio Palomo han dejado patente su “rotundo malestar” por la “falta de voluntad” del Gobierno de Sánchez “de ejemplarizar en el territorio que gestiona con la reducción que aconsejó a todas las Autonomías, quedando la ley en palabras vacías e intenciones y no en hechos”. Desde su punto de vista, el Goobierno central solo juega a esperar que pase el tiempo, lleguen las vacaciones y el jarro de agua fría pille a los docentes en la playa.

CSIF ha extraído una lectura parecida: “Es un verdadero despropósito que el Congreso haya aceptado en un texto legal que el Ministerio no haga valer su condición de Gobierno central y no garantice la igualdad de oportunidades en la Educación de todos”. A su juicio “no fijar un horario homólogo incidirá en posibles diferencias entre los docentes de las diferentes Comunidades Autónomas”, ya que en regiones como Asturias, Andalucía, Extremadura o Canarias sí habrá desde septiembre jornada de 18 horas de clase semanales para los docentes de ESO.

Dinero y política

El subdirector general expuso en su reunión con la Comisión Permanente de la Junta de Personal dos argumentos para justificar que todavía no se haya aclarado este punto con vistas al próximo curso: por un lado, la necesidad de presupuesto extra (las cuentas del Estado están prorrogadas) para incorporar a esos 55 profesores extra, aunque solamente sea durante cuatro meses. Por otro, el marco de “inestabilidad” política nacional, que no solo no garantiza que el PSOE vaya a poder (o en qué plazo) formar Gobierno y Sánchez ser investido como presidente, sino también saber si Isabel Celaá y su equipo seguirán al frente de Educación y Formación Profesional o si será relevada en esa responsabilidad.

Si no es así y los actuales gestores permanecen en sus puestos, el subdirector general se ha comprometido, según Lobato, a meter mano a la vuelta de verano a temas que “no dependen de cuestiones presupuestarias” como “el ‘concursillo’, las licencias por estudios o las modificaciones en la Orden de Interinos”. “No damos mucha credibilidad a este nuevo compromiso pero no tiramos la toalla y vamos a seguir presionando para que la reducción horaria aparezca en las Instrucciones para el próximo curso y por el resto de reivindicaciones”, resume Lobato.