COMISIÓN CON LA CIUDAD

El MEFP coordina un plan contra el absentismo tras detectar 300 casos de inasistencia a colegios e IES

El MEFP coordina un plan contra el absentismo tras detectar 300 casos de inasistencia a colegios e IES
Martínez, este lunes, en el Campus, junto, entre otros, al decano de la Facultad de Educación y a la consejera de Asuntos Sociales.
Martínez, este lunes, en el Campus, junto, entre otros, al decano de la Facultad de Educación y a la consejera de Asuntos Sociales.  

El director provincial del Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP), Javier Martínez, ha propuesto a la Ciudad Autónoma la necesidad de revitalizar la Comisión de Absentismo de Ceuta para coordinar todos los recursos sociales, educativos y policiales de las dos Administraciones con el propósito de analizar y combatir la inasistencia a clase detectada en unos 200 alumnos de Primaria y otros cien de Secundaria, según los datos que ha aportado durante su participación en la inauguración de las V Jornadas de Educación Social en el Campus.

El absentismo escolar es en la actualidad uno de los problemas más graves a los que se enfrentan los centros educativos. La iniciativa del MFP quiere revisar los protocolos relacionados con esta problemática. En primer lugar, para unificar criterios sobre cuándo se puede y se debe considerar a un estudiante ‘absentista’, un ámbito que actualmente depende de cada equipo directivo y que no está objetivado pero que se suele asimilar a la acumulación de cinco faltas no debidamente justificadas.

Desde 2014 se considera básico atender “lo que es una falta de asistencia correctamente justificada, ya que de esto dependerá la consideración de alumno absentista”. Se recomienda alejarse “lo máximo posible” de criterios “excesivamente flexibles y caprichosos que terminan encubriendo situaciones de consentimiento o manipulación familiar”.

Después de la Comisión debe concretar las competencias de cada Administración, departamento y Cuerpo de Seguridad en una respuesta eficaz para combatir el fenómeno. La idea es implicar “a los Servicios Sociales de los centros educativos, a la Inspección, al Área de Asuntos Sociales de la Ciudad Autónoma, al departamento de Menores y las dos Policías”. En los casos más graves también será necesario contar con el apoyo y la implicación de la Fiscalía de Menores.

Plan de prevención, control y seguimiento

El Ministerio activó en 2014 un plan de prevención, control y seguimiento del absentismo escolar en la ciudad para “prevenir y reducir el absentismo escolar garantizando una asistencia regular del alumnado a las actividades lectivas” y persigue como objetivos generales “escolarizar a todos los niños en edad obligatoria” y “garantizar la asistencia a los centros de forma continuada”.

El proyecto contemplaba que cuando un alumno volviese al centro escolar “tras un período de no asistencia” tendría que ponerse en marcha “una fase de recuperación y de fortalecimiento de los vínculos del estudiante absentista con el centro”. Entre otras herramientas se contempló la creación de una Comisión de Absentismo Escolar en cada centro que tendría que reunirse cada mes para “tener un conocimiento real y periódico de la situación del alumnado con asistencia irregular en el centro o con intención de abandono”.

Según un estudio elaborado por expertos de la UGR sobre el abandono escolar temprano en las ciudades autónomas, el mayor porcentaje de causas que provocan el absentismo escolar se concentra en: el aburrimiento (29% en Melilla, y 13,2% en Ceuta), problemas físicos de salud (16% en Melilla y 16,7% en Ceuta), sanciones disciplinarias (11.8% en Melilla y 11% en Ceuta) y empatía hacia la actitud absentista de los amigos (10.7% en Melilla y 6,8% en Ceuta).

Las expulsiones de clase, las ausencias injustificadas, la impuntualidad y las faltas de respeto al profesor fueron, por ese orden, las conductas negativas que con mayor frecuencia manifiestan estos jóvenes, en Ceuta, durante su etapa escolar.

Casi el 20% de la muestra encuestada consideraba el estudio como “una pérdida de tiempo”, lo cual conduce “a la desmotivación que desemboca en la aparición de conductas disruptivas y de absentismo escolar, también patentes en los sujetos encuestados pero en menor medida”. El estudio recomendó hacer una ficha de cada alumno con “sus datos académicos y personales, así como una hoja de seguimiento para hacer un control de los alumnos que puedan necesitar de una atención especializada”.