EVALUACIÓN

Todo el alumnado ceutí de 4º de Secundaria se somete a una 'reválida' sin efectos académicos

Todo el alumnado ceutí de 4º de Secundaria se somete a una 'reválida' sin efectos académicos
El Ministerio optó por hacer la evaluación en Ceuta con carácter censal, a todos los estudiantes de 4º de ESO.
El Ministerio optó por hacer la evaluación en Ceuta con carácter censal, a todos los estudiantes de 4º de ESO.  

Cuatro horas de exámenes para valorar el grado de adquisición de competencia matemática, lingüística (en castellano y primera lengua extranjera) y social y cívica teniendo como referencia principal “las materias generales del bloque de asignaturas troncales cursadas en cuarto curso de ESO”. Todo el alumnado de ese nivel de Ceuta se ha sometido este jueves a la evaluación final de Secundaria, la 'reválida' que la LOMCE preveía implantar este curso al final de ese ciclo como filtro para titularse.

Antes de las campanadas de 2016, forzado por la presión de la comunidad educativa y la oposición, el Gobierno aceptó cambiar de planes y el reconocimiento de efectos académicos a esta pruebas se difirió, en principio, hasta el curso 2017-2018, seguramente más: hasta que entre en vigor la normativa resultante del Pacto de Estado Social y Político por la Educación que se negocia en el Congreso, la evaluación final de Secundaria será “una prueba sin efectos académicos” y la ‘reválida’ del Bachillerato tendrá “características semejantes a la Prueba de Acceso a la Universidad y válida a los solos efectos de acceso a la universidad”.

Aunque muchas Autonomías han optado por hacer una evaluación muestral, en solo algunos centros, el Ministerio optó porque en su territorio de gestión el diagnóstico fuese censal, a todo el alumnado del mismo nivel, si bien los resultados no generarán análisis individuales sino “de grupo y por centros”, según indicaron las fuentes consultadas Ceutaldia.com.

Las materias Lengua Castellana y Literatura y Primera Lengua Extranjera serán la referencia principal para la determinación del grado de adquisición de la competencia lingüística; las materias Matemáticas orientadas a las Enseñanzas Académicas y Matemáticas orientadas a las Enseñanzas Aplicadas, para la determinación del grado de adquisición de la competencia matemática; y la materia Geografía e Historia será lo propio para la determinación del grado de adquisición de la competencia social y cívica.

Las pruebas debían incluir preguntas abiertas y semiabiertas que tenían que requerir de los estudiantes “capacidad de pensamiento crítico, reflexión y madurez” y estar “contextualizadas en entornos próximos a la vida del alumnado: situaciones personales, familiares, escolares y sociales, además de entornos científicos y humanísticos”. Con los resultados, el Ministerio elaborará un informe por grupos y centros, no individuales, en el que reflejará los resultados obtenidos expresándolos en seis niveles de desarrollo competencial, que se nombrarán del 1 al 6.

 

"Indudables beneficios"

El MECD está seguro de que las evaluaciones finales de Secundaria y Bachillerato durante el periodo de negociación del Pacto por la Educación “proporcionará indudables beneficios” porque “permitirán un diagnóstico de las necesidades de los centros educativos y de sus alumnos, con el objetivo de mejorar las actuaciones educativas en cada centro”.

Por otra parte, harán “que la comunidad educativa se adecue al nuevo sistema y a la realidad educativa de cada comunidad autónoma, sirviendo además como proceso de evaluación, análisis y mejora del sistema de evaluaciones finales en las distintas etapas educativas”.