ENTREVISTA

Hernández quiere licenciarse cum laude

Hernández quiere licenciarse cum laude

“Este Gobierno ha gastado por encima de sus posibilidades y nos lleva a una situación de incertidumbre”

El candidato del PSOE, Manuel Hernández, compite por primera vez a la Presidencia de la Ciudad Autónoma de Ceuta como número uno de su partido. Hace 4 años la renuncia por sorpresa de José Antonio Carracao le erigió en portavoz del Grupo Parlamentario Socialista. Desde entonces no ha acabado de asentarse en el liderazgo del PSOE. Al menos no del todo. Y eso que ha ganado varias disputas internas en las urnas en la sede de Daóiz. El primer Congreso Extraordinario por un puñado de votos a Pablo Núñez. Y aún así, a pesar de haber revalidado en varias ocasiones el liderazgo interno en las urnas, no se acallan las voces que reclaman acortar por lo bruto su mandato. La última trifulca interna lució durante las pasadas Generales, cuando se llegó a publicar que la Federal del PSOE le cambiaría las listas a última hora. Al final, Manolo siempre gana. Las listas no se tocaron. Por eso del resultado que obtenga el próximo 26 de mayo puede deducirse que su futuro seguirá siendo una carrera de obstáculos internos o si triunfa holgadamente contra sí mismo, la coyuntura y las expectativas tendrá 4 años para seguir ahondando en su proyecto con más calma que hasta ahora.

“El PSOE es un partido de gobierno. Hemos gobernado en todos los territorios de España, somos los únicos”

Y quizá, lo peor sean precisamente las expectativas. El triunfo del PSOE en las Generales del 28 de abril, 30 años después, aparece como una espada de doble filo. Los socialistas se afanan en explotar lo que los sociólogos llaman ‘el halo ganador’ y tratar de fidelizar el máximo número posibles de los sufragios que aquel día fueron prestados de otras formaciones. Por otro, sus críticos siempre podrán esgrimir una caída dado que parece imposible que el socialista mantenga los 13.700 votos de las Generales. Esa es más bien la cifra global que cabe esperar se repartan entre el PSOE, MDyC y Caballas. Y en su equipo lo saben, firman mantener el 60 por ciento de esos votos a sabiendas que sería un resultado igual de histórico en las Municipales que lo fue el de las Generales.

“el mensaje que tenemos desde un principio es mantener la calma, la tranquilidad, porque yo quiero que se refleje como soy yo: una persona precavida, tranquila, discreta, que piensa antes de hacer las cosas. Por supuesto que cometo errores, soy como cualquier otro ciudadano de a pie, pero intento no entrar en conflicto porque creo que eso no trae nada bueno”

Si se le pregunta en qué se diferencia su proyecto del de esas otras dos formaciones progresistas locales como MDyC y Caballas con las que ahora se peleará por los votos de las Generales, lo tiene claro: “El PSOE es un partido de gobierno. Hemos gobernado en todos los territorios de España, somos los únicos”. Y apuesta por las sinergias positivas que generaría tener en el Gobierno de la Ciudad Autónoma el mismo color político que en el Gobierno de la Nación.

Y para alcanzar los objetivos, Hernández, quiere una campaña en positivo, a sabiendas que cuenta con una poderosa arma: el trabajo incansable e incesante que su número 3, el secretario de Barriadas de la Ejecutiva, Juan Gutiérrez, ha venido haciendo en los últimos 3 años. Visita a visita, te a te, sin descanso, sin pausa, no ha dejado sin escuchar a uno sólo de los vecinos de la ciudad que con o sin requerimiento previo de alguna de las partes se ha cruzado en su camino.

Hernández quiere una campaña “relajada”, aunque es consciente que en las redes sociales las cosas no siempre son así. “Lo que queremos es explicar nuestro programa a la ciudadanía de una forma que lo puedan entender, con palabras sencillas. Entendemos que nuestro programa debe ser un programa de gobierno y que todo el mundo lo pueda entender para poder aportar su confianza y apoyo al candidato”, dice.

“Se nos ha ocultado muchísima información a lo largo de la legislatura”. Por eso quiere hacer una auditoría integral como primera medida

Por eso, afirma que “el mensaje que tenemos desde un principio es mantener la calma, la tranquilidad, porque yo quiero que se refleje como soy yo: una persona precavida, tranquila, discreta, que piensa antes de hacer las cosas. Por supuesto que cometo errores, soy como cualquier otro ciudadano de a pie, pero intento no entrar en conflicto porque creo que eso no trae nada bueno”.

Y en su programa algunas cosas claras. Lo primero que haría si fuera presidente es encargar una auditoría integral a fondo de las cuentas públicas con la idea de explicarle con claridad a la ciudadanía cómo están las arcas públicas. Integral es que alcanza a los organismos autónomos, las sociedades municipales y los patronatos. “Se nos ha ocultado muchísima información a lo largo de la legislatura”, se justifica. Y sí, tienen sospechas que la deuda puede ser mayor de lo que se dice y que podría rebasar los 200 millones de euros. “Este Gobierno ha gastado por encima de sus posibilidades y nos lleva a una situación de incertidumbre”, afirma sin tapujos dándole la vuelta a una de las frases más famosas de los años de la crisis.

"Defiendo a todas esas personas que nos han votado y esas personas son españoles. No hay nada más que decir. Estos votos son tan españoles como cualquier voto que haya ido a otra candidatura o a otro partido”, defiende un hombre acostumbrado a que le cuestionen la legitimidad de los votos con los que gana sus disputas internas en el PSOE.

A no tener sospechas no ayuda la tendencia del Gobierno a no hacer caso de lo que se aprueba en la Asamblea por unanimidad cuando son propuestas de la oposición. “Es un fraude electoral y democrático y lo hemos venido denunciando toda la legislatura”, afirma sin tapujos sobre esa situación en la que las propuestas aprobadas en el Pleno acaban cogiendo polvo en los cajones del Gobierno si vienen del lado de la oposición.

Tampoco ayuda la corrupción hecha patente que saltó al inicio de la legislatura con el caso Emvicesa. De ahí su insistencia en la auditoría.

Y si las cuentas no están muy dañadas, el PSOE quiere, en lo que significa un cambio de rumbo o al menos un pronunciamiento claro por primera vez sobre la cuestión municipalizar dos servicios esenciales: el transporte público, para el que el Gobierno prepara ya un pliego técnico para sacar a concurso la concesión y el de la limpieza viaria y recogidas de basura, con contrato en vigor con la empresa Trace.

Hernández quiere ser alcalde para “devolverle a la sociedad” lo mucho que le ha dado, porque es de Ceuta, sus padres ya lo eran y sus hijos lo son y quiere un futuro mejor para ellos y el resto de sus conciudadanos.

Convivencia

Hernández apuesta por “una ciudad donde quepamos todos, donde haya un diálogo, un entendimiento, un respeto. Siempre nos hemos llevado bien en esta ciudad y ahora mismo parece ser que este modelo de convivencia no está alcanzando los estándares adecuados”, avanza.

Y apela a ese diálogo incluso si se le saca la afirmación de que el 28 de abril el PSOE ganó con votos antiespañoles, lo que afirmó el portavoz de VOX, Carlos Verdejo. Aunque avisa: “esos discursos con rango racista o xenófobos hay que eliminarlos, nosotros no estamos nada de acuerdo con esto”. Y eso que no quiere “entrar en la crispación ni el conflicto. Hay que sentarse a hablar y llegar a puntos de encuentro”. Pero “defiendo a todas esas personas que nos han votado y esas personas son españoles. No hay nada más que decir. Estos votos son tan españoles como cualquier voto que haya ido a otra candidatura o a otro partido”, defiende un hombre acostumbrado a que le cuestionen la legitimidad de los votos con los que gana sus disputas internas en el PSOE.

MENAS

Repite una y otra vez que su modelo, su ciudad, su proyecto es una “Ceuta de todos, por todos y para todos”. Y no se deja ni uno sólo de los problemas que quiere afrontar: desempleo, educación, escasez de vivienda, falta de seguridad, pobreza, exclusión social, mejores servicios públicos, transparencia en el Gobierno…

Y los menos extranjeros no acompañados y la sensación de inseguridad que transmiten tampoco se los deja fuera. De hecho pone en valor el trabajo interministerial con medio gobierno implicado en atajar ya la situación y lograr que la colaboración con Marruecos se incremente para impedir la llegada de más y lograr la devolución de los que sea posible. Pero deja claro que si no se pueden devolver hay que acatar la Ley, tener sensibilidad, “los niños tienen unos derechos” respaldados por “tratados internacionales”, recuerda, y atenderlos lo mejor que se pueda. Su apuesta pasa por más educadores y trabajadores sociales.

“Hay que apostar por la educación y ponerlos en rampa de lanzamiento para que sean unas personas que se puedan integrar en la sociedad y el día de mañana puedan tener un futuro mejor con una carrera profesional y un trabadjo que sea digno y puedan tener unos estándares de vida digna acorde al siglo XXI”, explica.