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Vivas alerta del peligro de la “inestabilidad” para “el pago de las nóminas de los empleados públicos”

Vivas alerta del peligro de la “inestabilidad” para “el pago de las nóminas de los empleados públicos”
Vivas durante su discurso a los simpatizantes y militantes del PP este viernes en el Chiringuito de la Ribera.
Vivas durante su discurso a los simpatizantes y militantes del PP este viernes en el Chiringuito de la Ribera.  

El presidente centra la estrategia electoral del PP en dos pilares, la estabilidad y la convivencia. Con la primera alerta del riesgo que supone para el avance económico y social de la ciudad, incluso para el pago de las nóminas a funcionarios públicos si se pierde, como sucedió en los 5 años anteriores a la llegada de Vivas al sillón presidencial. Con la segunda se reafirma como algo vital para Ceuta en su intención de no pactar ni con VOX ni con Caballas


Cualquier podría pensar que el Partido Popular presa de los nervios por el resultado del pasado 28 de abril ha optado por jugar la baza del miedo una vez llegado al ecuador de esta nueva campaña electoral para la Presidencia de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Pero si lo cuenta el candidato del Partido Popular a la reelección, Juan Vivas, como lo ha contado este viernes al atardecer en el chiringuito de la Ribera suena a lo que es una seria advertencia al votante público por lo que pueda venir. Y es que a Vivas no le ha hecho falta hablar del futuro, le ha alcanzado a relatar el pasado, el que había antes de que él llegara a la Presidencia de la Ciudad Autónoma de Ceuta.

“No es ninguna exageración, los que tenemos cierta edad sabemos lo que supone la inestabilidad. Es lo que había en Ceuta antes de nuestra llegada al Gobierno: en apenas cinco años, cuatro presidentes. Como consecuencia, inacción y parálisis institucional; imposibilidad de culminar nada, o casi nada; deterioro de los servicios públicos, cada vez más alejados de las medias nacionales; descrédito y desconfianza; y dificultades, muchas dificultades para atender las demandas ciudadanas y cumplir las obligaciones más elementales, entre otras, el pago de las nóminas de los empleados públicos”, ha recordado Vivas en alusión a aquellos convulsos finales de los 90 y principios de los 2000.

Y al más puro estilo Juan Vivas una metáfora para reflejar de un modo gráfico de qué habla: “En el ambiente había la sensación de abandono, de decadencia, de liquidación y cierre. Una imagen refleja fielmente esta sensación: el estado en el que se encontraba nuestro emblemático edificio de Los Dragones: ¡en ruina y cayéndose a pedazos!”.

Se ha ahorrado mencionar incluso que bajo su presidencia el edificio se ha rehabilitado y los dragones han vuelto a coronarlo. Del pasado ha optado por ir directo al presente y al futuro:

“Esta es la realidad, no me invento nada, lo hemos vivido; esta es la diferencia entre tener o no tener estabilidad. Por eso: no  podemos retroceder, no podemos volver a los tiempos de la inacción, de la falta de crédito y de las dificultades para pagar las nóminas; para no engañar a nadie con falsas promesas que no se pueden cumplir; para no hacer experimentos con las cosas de comer; para que los graves problemas y grandes retos de Ceuta sean abordados desde la sensatez, la moderación y la responsabilidad, situando el interés general por encima de cualquier otro, les pedimos a los ceutíes que nos vuelvan a dar su confianza el próximo día 26” ha contado en el núcleo central de su discurso.

Y es que el PP a estas alturas de la campaña la ha centrado en eso, en la estabilidad, alertando del riesgo que suponen las posiciones extremistas de VOX, contando en los puertas a puertas lo difícil que es negociar en Madrid cosas para Ceuta, incluso cuando los que Gobiernan son los tuyos y señalando de paso a la inexperiencia de VOX en este sentido a cuyo líder nacional ni tan siquiera incluyó el que con toda probabilidad sea el próximo presidente de España en la ronda de contactos tras las elecciones.

Estabilidad y convivencia, la otra pata del mensaje central del PP en esta campaña. Una pata a la que se ha sumado incluso el presidente de los Populares, Pablo Casado, durante su discurso, que dijo abiertamente que quiere que la Ceuta del futuro siga siendo lo que es hoy, una ciudad en la que caben todos, recen a quien recen y tengan la cultura que tengan.

“Somos garantía de estabilidad y estamos comprometidos con la defensa de nuestra convivencia, un patrimonio de todos los ceutíes, que está sustentado sobre dos pilares: el respeto y el imperio de la ley, igual para todos; un patrimonio que, además, es cuestión de supervivencia. Tampoco es ninguna exageración: el día en el que la sociedad ceutí se divida en dos mitades irreconciliables y enfrentadas, ese día, que ojalá ni llegue nunca, se habrá cavado la tumba de nuestra ciudad”, ha abundado Vivas.

Y parapetado tras ella ha reiterado su intención de dejar fuera de cualquier pacto a VOX y a Caballas, aunque sin mencionarlos. “siempre estaremos enfrente de aquellos que, desde un extremo, niegan la convivencia, y de aquellos que, desde el otro extremo, la ponen en peligro. Insisto, es cuestión de principios, pero no solo de principios, también lo es de supervivencia”, ha reafirmado.

“El que no quiera a la convivencia en Ceuta es que no quiere a la bandera”, ha llegado a decir en un dardo teledirigido a VOX.

Vivas se mostró convencido de ganar las elecciones ante un auditorio que dejó pequeño el chiringuito de la Ribera, absolutamente desbordado, y que ha servido a Pablo Casado para ofrecer un discurso larguísimo, más de media hora, en un marco incomparable, con el mar de fondo. Vivas ha emplazado a Casado a que venga una séptima vez a Ceuta, esta era la sexta, concretamente a su investidura como Presidente, que para Vivas sería la sexta.