ENTREVISTA

Blanca Gómez y Adil Mohamed, los “trabajadores” socialistas que quieren romper 20 años de hegemonía popular

Blanca Gómez y Adil Mohamed, los “trabajadores” socialistas que quieren romper 20 años de hegemonía popular

Blanca Gómez y Adil Mohamed son la apuesta del PSOE para hacerse con los dos escaños al Senado que deben elegir los ceutíes en las urnas el próximo domingo, 28 de abril. Ambos son nuevos en la primera línea de la política local. Pero ambos no dudan en poner su “histórico” laboral para acreditar y prometer una cosa: mucho trabajo, si salen elegidos. El verbo trabajar lo conjugan casi una vez por minuto a lo largo de los 25 minutos de entrevista en Con Voz Propia, para Ceutatv.com y Ceutaldia.com que podrán ver en su totalidad a partir de la tarde de este martes en ambos medios.

“trabajar, trabajar y trabajar”, llega a decir Mohamed mientras su compañera, Blanca Gómez, asiente a su lado. Gómez lo tiene claro: “trabajar duro con esfuerzo”, eso es lo que hará si sale elegida. “Mi vida ha transcurrido defendiendo los derechos de los trabajadores y ahora lo cambiamos a los derechos de los ciudadanos”, explica la sindicalista de UGT, hoy candidata del PSOE al Senado.

Gómez ha experimentado en carne propia la desigualdad terrible que soporta la ciudad. Quizá para muchos convecinos la desigualdad es sólo un concepto estadístico del que a menudo hablan los medios de comunicación o algunos políticos. Quizá así era para ella también hasta que el reto de intentar ganar un asiento en el Senado le ha sacado de la burbuja del centro para ir a conocer de primera mano la realidad de sus vecinos de otros barrios. Ahí, en “el Príncipe bajo”, le pudo poner cara, carne y hueso, tal vez más hueso que carne, a la descarnada realidad en la que transcurre el día a día para ese 40 por ciento de ceutíes que según las estadísticas viven en la pobreza o al borde de su precipicio.

“El viernes hicimos un reportaje en el Príncipe bajo. Os invito a que vayáis con las cámaras, grabéis y veáis la situación tan penosa que viven esas personas. Yo vivo en el centro, tengo un perro y mi perro vive en mejores condiciones que esas personas, está feo compararlo, pero mi animalito vive en mejores condiciones que algunas personas y yo vine con lágrimas en los ojos. Y yo soy una trabajadora que vivo de un sueldo, no vivo en el lujo, no soy ostentosa, pero no puedo ver que estas personas tan necesitadas, españolas de origen, viven en estas condiciones. Me ha dado pena visitar los barrios tan abandonados que tenemos. Tenemos un centro precioso, una Gran vía que se han gastado un dineral, pero es para llorar visitar algunos barrios. La dejadez y abandono que tienen por parte de los políticos. Si soy senadora eso no lo voy a consentir, que la gente viva en esos sitios tan marginados. Lo mínimo es eso, tener vida digna, trabajo digno y vivienda digna; no rodeados de basura y de ratas como hemos visto que viven algunas personas mientras otros tengamos en la Gran Vía unas farolas que valen un dineral, en vez de invertir en la gente más desfavorecida”, relata Gómez en un momento de la entrevista.

Candidatos PSOE 28-A 04

Su compañero en la papeleta y en la campaña, Adil Mohamed, es, como el mismo dice “de pedigrí” del Príncipe. De hecho, si saliera elegido se convertirá con mucha probabilidad en el primer senador no ya del barrio del Príncipe, sino de cualquiera de esos barrios que habitualmente copan las estadísticas de pobreza en diferentes ciudades del país, las 3.000 en Sevilla, o la Cañada Real en Melilla. Mohamed cree que “Blanca lo ha explicado muy bien”. Y añade que su experiencia como vecino, en el habitual convivir con los suyos no lo ha notado tanto como cuando le ha tocado entrar a las aulas para tratar de recapacitar a parados con escasa formación. “Ahí es cuando te das cuenta que muchos de tus vecinos están desahuciados laboralmente”.

Mohamed, nuevo en la política, transmite un magnetismo especial, algo que no todo el mundo tiene y que en política es fundamental. Su actitud seduce, atrae, al que le escucha, es ese viejo, y ansiado por cualquier político, atributo del carisma. Lo muestra en las distancias cortas con la prensa que se lo ha reconocido a la primera impresión, pero también ante las masas, como el jueves de la pegada de carteles, cuando al subirse a la escalera para pegar el rostro de Pedro Sánchez en un panel con las letras “haz que pase”, no dudo en acallar al centenar de simpatizantes que en su barrio, en el Príncipe, le aclamaban. Un solo gesto de brazos y se hizo el silencio para escuchar apenas un minuto de discurso. Suficiente para que el público quedará aún más satisfecho, aún más enardecido y eufórico y gritara su nombre con más fuerza. Y todo subido a una escalera de obra, como un peón más. Queda por ver si eso se traduce en votos suficientes para que se siente junto a Blanca Gómez en el Senado.