ENCUESTA

9 de cada 10 lectores de Ceutaldia consideran que el Gobierno es nefasto tutelando a los menores

9 de cada 10 lectores de Ceutaldia consideran que el Gobierno es nefasto tutelando a los menores
La Esperanza, centro de Menores Extranjeros No Acompañados (MENA)
La Esperanza, centro de Menores Extranjeros No Acompañados (MENA)  

Da igual que en el centro para menores extranjeros no acompañados (MENA) de la Esperanza haya más de 150 de manera permanente desde hace tiempo y que la capacidad de acogida de la Ciudad esté pensada para 60 diamantes en bruto (que es lo que debería ser siempre cualquier menor); los últimos acontecimientos, asesinato en la Rivera incluido, hacen que la cuerda de la opinión pública se tense y se parta justo por ese lado. Sean o no los responsables de la sensación de inseguridad creciente, los lectores de Ceutaldia.com creen de una forma masiva y preocupante que la tutela que ejerce la Ciudad Autónoma sobre ellos es nefasta.

En concreto, el 90,48 por ciento de los lectores que contestaron a la encuesta (504 en total) creen exactamente eso que la gestión que hace el Gobierno de la Ciudad de estos menores es “nefasta”. El porcentaje de quienes creen que las cosas no se hacen todo lo bien que se deberían crece si se le suma otro 5,16 por ciento más que consideraron que la tutela es “mejorable”. Es decir, el 95,64 por ciento de los que contestaron a la encuesta creen que las cosas no se están haciendo bien.

Menos que simbólico es el 2,58 por ciento que consideran que la forma en la que el Ayuntamiento ejerce esa tutela es “suficiente” y el 1,79 por ciento que la considera “excelente”.

Con una opinión pública tan volcada en un extremo, de momento el Ejecutivo sólo ha anunciado medidas de control policial sobre los menores, nada sobre la forma de ejercer la tutela que debe apostar, tal y como obliga la Ley por garantizar una educación y orientarse hacia la integración en la sociedad. Así las cosas, no es de extrañar que algunos de los que estaban acogidos estén huyendo a la miseria de la que provenían por miedo ante algunos ataques que ya ha sufrido el colectivo de menores y de los que curiosamente, ni informa por vías oficiales la Policía Nacional ni tampoco la Ciudad Autónoma.